Desde este lunes, queda sin efecto el impuesto PAÍS, implementado durante la gestión de Alberto Fernández para desalentar la demanda de divisas.
El fin del impuesto PAÍS reduce costos en dólares y turismo, impactando precios y el sistema impositivo en Argentina.
Desde este lunes, queda sin efecto el impuesto PAÍS, implementado durante la gestión de Alberto Fernández para desalentar la demanda de divisas.
El gravamen comenzó con un 30% sobre el dólar ahorro y servicios en el exterior. En 2023, incluyó importaciones, fletes y servicios específicos, con alícuotas que alcanzaron el 17,5% en su punto máximo.
Se espera que la eliminación reduzca costos en artículos importados, pero la baja podría no ser lineal en productos locales con insumos extranjeros.
En 2023, el impuesto PAÍS fue el séptimo más importante, aportando un 0,8% al PBI y recaudando $6,1 billones hasta noviembre. Su eliminación plantea desafíos fiscales.
El dólar tarjeta, actualmente en $1.670, bajará un 30%, quedando en $1.355. Se abaratarán compras en el exterior de turismo y de ropa y electrónica en plataformas como Amazon, y consumos de streaming como Netflix y Spotify, lo que aumentará la presión sobre las reservas del Banco Central.
Consultoras califican el tributo como distorsivo y propio de una economía con restricciones, mientras el Gobierno confía en que la medida desacelerará la inflación.

