La información sobre el caso de Florencia, hecho que conmocionó al país el 22 de marzo del 2017, hablan de que el próximo 8 de abril comenzará el juicio contra su progenitora, Carina Di Marco por el crimen de su hija Florencia Di Marco.
Di Marco será juzgada por el delito de abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario por omisión. Se la acusa de no ayudar a su hija en los abusos que le provocaba Lucas Gómez. La defensa de Di Marco manifiesta que no tenía conocimiento de esos abusos, informó Cuyo Noticias.
El lamentable femicidio ocurrió aquel 22 de marzo cuando la pequeña desapareció cuando su madre estaba en un hospital dando a luz a su cuarto hijo. La nena e stuvo desaparecida y su padrastro hizo la denuncia por paradero.
Le dijo a la Policía que la había dejado en la puerta de la escuela y que cuando fue a retirarla no la encontró. El 23 de marzo, es decir, un día después, el cuerpito de Florencia apareció debajo de un puente en la localidad de Saladillo. Estaba boca abajo y casi sin ropa.
El autor la había violado anal y vaginalmente, y también la estranguló con un lazo. Gómez, que era el padre de sus dos hermanos, la violaba desde hacía tiempo y había decido quitarle la vida la noche que su mamá dormía en la Maternidad Doctora Teresita Baigorria en San Luis. Allí había dado a luz a una hermosa niña.
Las pesquisas comprobaron que Florencia nunca llegó a la escuela el miércoles 22; sino que en la madrugada, Gómez decidió atacarla por última vez hasta matarla.
El 4 de abril Palacios ordenó detener a Carina Di Marco, y tres días después la imputó como "partícipe necesaria" por el delito de "abuso sexual con acceso carnal agravado, por su calidad de progenitora, respecto de la víctima, por su condición de guardadora y por mediar la condición de convivencia preexistente".
"Ella tenía efectivo conocimiento y sin perjuicio omitió sustraerla de ellos. Permaneció inerte, indiferente. Prefirió dejarla a los designios de quien estaba socavando con la integridad física, psíquica y sexual de su hija", puntualizó Palacios en día que dictaminó la presión preventiva.
Con su hija muerta y su pareja detenida, Di Marco reveló que había descubierto que "vivía con un monstruo". Que el hombre la golpeaba y que hasta consumía drogas. El 8 de mayo, Gómez fue trasladado hasta los laboratorios para ser sometido a una prueba de ADN. Dos días después, lo encontraban sin vida en su lugar de detención.