Aunque por años fue un tema silenciado o envuelto en mitos, la masturbación hoy gana espacio en el debate sobre salud sexual. Según estudios, el 95% de hombres y 90% de mujeres admiten hacerlo, pese a resistencias culturales o religiosas.
De práctica silenciada a herramienta de autoconocimiento: cómo los talleres de masturbación consciente están cambiando el paradigma sobre salud sexual.
Aunque por años fue un tema silenciado o envuelto en mitos, la masturbación hoy gana espacio en el debate sobre salud sexual. Según estudios, el 95% de hombres y 90% de mujeres admiten hacerlo, pese a resistencias culturales o religiosas.
Especialistas aseguran que el autoerotismo es una conducta natural y clave para el autodescubrimiento. Desde talleres hasta enfoques terapéuticos, se resignifica como camino hacia el placer y la libertad corporal.
"El autoerotismo tiene que ver con el autoconocimiento. Forma parte de nuestro aprendizaje sexual", explica el sexólogo Dr. Leonel Smolje. Sin embargo, sigue siendo espontáneo e involuntario en muchas etapas.
Cuando ocurre en niños o adolescentes, es crucial naturalizarlo como proceso innato. "Debe hacerse en intimidad o de manera consensuada"", enfatiza Smolje.
Indalecio, educador sexual, dirige un taller en Palermo donde se explora el placer consciente. Los participantes (de 25 a 65 años) aprenden técnicas de autoexploración en un espacio seguro y sin juicios, según publica Infobae.
La clase guía a reconocer zonas erógenas mediante respiración y sensaciones. "No es grupal, pero observar a otros ayuda a descubrir nuevas técnicas", aclara Indalecio.
El autoplacer libera endorfinas y mejora la autoestima. Pero el sexólogo advierte: "El límite es cuando se usa para evadir la realidad o transgrede normas sociales".

