ver más
°
Alejandro Morillas

Le ganó al radicalismo en 2023, hoy son socios y apunta a la reelección en 2027

Mientras se rearma el escenario político provincial, un intendente diagrama la estrategia para buscar otro mandato, tras romper con su espacio original y acercarse al oficialismo.

Por Facundo La Rosa

A la par que en el oficialismo provincial comienzan a instalarse nombres para la sucesión de Alfredo Cornejo en 2027 y se debaten cambios en el sistema electoral (PASO no obligatorias y desdoblamiento), en los municipios también se abre la discusión sobre candidaturas. En las comunas conviven dos realidades: la de los intendentes que —por límite constitucional— no pueden renovar, y la de aquellos que transitan su primer mandato. En ese segundo lote se ubica el sancarlino Alejandro Morillas, quien dejó entrever su intención de ir por la reelección.

"Sería un honor para mí. Mi pueblo me dio mandato hasta 2027 y serán ellos los que decidan si sigo o no", sintetizó el jefe comunal del departamento del Valle de Uco, en una entrevista con Sitio Andino. Aunque —de concretarse su anhelo— lo haría desde un lugar completamente diferente al que ocupaba en 2023, cunado llegó al cargo. Por entonces, enfrentó al radicalismo. Hoy, los vaivenes de la política lo encuentran aliado a sus exadversarios de Cambia Mendoza.

Alfredo Cornejo, Alejandro Morillas, San Carlos.jpg

Ayer adversarios políticos; hoy aliados: Alfredo Cornejo y Alejandro Morillas son miembros de Cambia Mendoza.

La construcción del poder de Alejandro Morillas desde una nueva alianza

Morillas llegó a la intendencia de San Carlos en 2023 como parte de un esquema político que había gobernado el departamento durante 16 años consecutivos, con el liderazgo de Jorge Difonso. El médico pediatra, quien ya había ocupado un cargo en el gabinete municipal e incluso presidió el Concejo Deliberante, se impuso en una elección reñida, que ganó por 500 votos sobre el candidato del radicalismo, Silvio Panocchia.

Sin embargo, poco tiempo después de asumir surgieron diferencias internas. En los primeros meses de gestión se produjeron desplazamientos de funcionarios vinculados al difonsismo, en el marco de un "proceso de reordenamiento" que incluyó recortes y revisiones de la administración heredada.

Uno de los puntos de quiebre fue la decisión de avanzar con una auditoría sobre el estado del parque automotor municipal, que derivó en el reciente anuncio de una denuncia penal para que la Justicia investigue el faltante de vehículos y autopartes detectado. “Tomé la decisión al inicio de la gestión tras varias denuncias anónimas, por las que no podía quedarme cruzado de brazos sin saber qué pasó con los bienes públicos”, justificó el intendente.

Embed - Municipalidad de San Carlos on Instagram: "En la apertura de Sesiones Ordinarias 2026, el intendente Alejandro Morillas fue claro: se acudirá a la justicia por el desmantelamiento y desguace del parque automotor municipal. #CorazondePueblo"

En paralelo a esas tensiones, Morillas comenzó a mostrar señales de acercamiento al Gobierno provincial, en una relación que —según él mismo subrayó— se fue construyendo a partir de la gestión. “ Nunca me cerraron las puertas, ni en la Provincia ni en la Nación”, aseguró.

Con el paso de los meses, ese acercamiento se transformó en una alianza política que en los papeles ya funcionaba de hecho. En las legislativas de 2025 decidió integrarse al espacio que conduce Cornejo, con el que había competido en 2023.

Aun así, Morillas mantiene algunas diferencias con la agenda provincial, particularmente en temas sensibles para San Carlos, como la minería. “Si me preguntás si quiero minería en San Carlos, te digo que no”, afirmó. No obstante, aclaró que no se opone al avance de esa industria en los territorios donde hay licencia social, como Malargüe. "No soy quién para decirle a Celso Jaque que no haga minería, menos cuando su pueblo la acepta", sentenció. Una postura más "amigable" a las que enfrentó el cornejismo con las intendencias anteriores.

Un nuevo escenario político en San Carlos rumbo a 2027

Con el nuevo esquema político departamental ya consolidado, Morillas empieza a proyectarse a futuro. Aunque evitó dar definiciones categóricas, dejó en claro que la posibilidad de buscar un segundo periodo está sobre la mesa. “Sería un honor, pero la gente es la que decide”, señaló. En ese sentido, aseguró que su prioridad es completar la gestión iniciada en 2023 y despejó rumores "de algunos agoreros" sobre una presunta renuncia: "Voy a cumplir el mandato que me dieron los sancarlinos".

El camino hacia 2027, sin embargo, no aparece despejado. En caso de mantenerse las PASO en Mendoza, no se descarta que el radicalismo impulse una competencia interna, con dirigentes morados dispuestos a dar pelea por la candidatura al intendente. Entre los nombres de peso que podrían jugar en una primaria aparece el de la hermana del gobernador, Silvia Cornejo, expresidenta del comité departamental de la UCR y quien desde mayo ocupará una banca en el Senado provincial.

Alejandro Morillas, Jorge Difonso, Omar De Marchi

A poco de asumir el cargo, Alejandro Morillas se distanció del esquema político de Jorge Difonso.

Pero además, sus exaliados también comienzan a moverse para mostrarse como una opción electoral competitiva. El difonsismo, ya alejado de la gestión municipal, se rearma con la intención de recuperar el terreno perdido. El propio exintendente es uno de los que suena para volver a ir por el cargo que ocupó durante doce años (2007 a 2015). En el listado también se anota el exsenador Marcelo Romano, quien ya fue candidato en 2023 y quedó a menos de mil votos de Morillas. En octubre pasado, fue la carta de Difonso para el Concejo dentro de Provincias Unidas y logró acceder a una banca, que bien podría utilizar como plataforma política desde la oposición.

Bajo ese panorama, el actual jefe comunal podría enfrentar un doble desafío: sostener su lugar dentro del oficialismo provincial y, al mismo tiempo, competir contra una fuerza con vuelo propio en el departamento.

Te Puede Interesar