Una vez más surgió el debate por la posibilidad de cambiar el huso horario en Mendoza a partir de un nuevo proyecto de ley, presentado en la Legislatura. Sin embargo, este tema no es nuevo para la provincia, y genera mucho debate.
Una vez más surgió el debate por la posibilidad de cambiar el huso horario en Mendoza a partir de un nuevo proyecto de ley, presentado en la Legislatura. Sin embargo, este tema no es nuevo para la provincia, y genera mucho debate.
El último en implementar este cambio fue el ex gobernador Julio Cobos, luego lo intentó Celso Jaque pero no consiguió los avales para implementarlo. A esto se sumaron algunos proyectos de ley que tampoco prosperaron.
Ahora, se volvió a plantear la necesidad de atrasar una hora los relojes en Mendoza, algo que es defendido por los científicos alegando los beneficios fisiológicos y de ahorro energético.
"Cuando uno organiza actividades de acuerdo con la luz natural los beneficios siempre llegan. Trabajar de acuerdo al horario asociado con la luz solar implica mejorar la calidad de vida, por donde se lo mire, sobre todo porque tiene un impacto directo en el funcionamiento del cuerpo humano", destacó Beatriz García, doctora en Astronomía e Investigadora del Conicet.
"Tener el horario ajustado con el horario del sol implica desde todo punto de vista una mejora en el rendimiento de las personas. No es psicológico, es fisiológico, de funcionamiento y está relacionado en cómo los seres humanos y todas las especies de seres vivos se adaptaron en un planeta en función de días y noches", agregó.
Por otra parte, destacó que "el cuerpo humano desarrolla una serie de actividades vinculadas con la luz solar". "Si uno se levanta de noche hay una serie de funciones que se inhiben o se complica su desarrollo y eso puede traer trastornos serios, en principio trastornos emocionales y cosas vinculadas con la atención y el mal humor, pero esencialmente son los riesgos funcionales porque levantarse de noche afecta la fisiología del cuerpo que impacta y tiene una incidencia en distintas fenómenos: hipertensión, diabetes, que en el largo plazo tiene consecuencias severas", agregó García.
Y explicó: "Hay actividades que tienen que ver con la renovación celular y el funcionamiento general que requieren de luz o ausencia de luz. Uno tiene que adaptarse a eso. Levantarse cuando el sol todavía no está sobre el horizonte altera el funcionamiento, de manera grave".
"Lo que proponemos respecto al cambio del huso horario es ajustar nuestro reloj al del sol. En este momento hay un desfasaje porque el huso horario al que adherimos no corresponde a la posición geográfica de Argentina. Hay que tratar de que el mediodía del reloj coincida con el mediodía solar. Esto lo hacen todos los países, el domingo cambió Europa en su conjunto, el sábado próximo cambia Chile", comentó la profesional.
García explicó que Argentina debería vivir en el huso -4 y no en el -3, como sucede actualmente. Una hora antes, por ejemplo si son las 9 deberían ser las 8.
"Con una hora alcanza porque la Argentina está centrada en el huso -4, de ninguna manera encaja en el -3, sobre todo en el invierno. Y desde el punto de vista del consumo también tiene sus beneficios", agregó.
En tanto, se refirió a las críticas a esta iniciativa: "No es una decisión que se puede lograr por consenso, es muy difícil que lo haya. Termina siendo una decisión política. Ojalá que logremos hacer entender el tema, que no es complejo", sostuvo.
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