Después de varios días de carrera alcista en busca de récords históricos los commodities parecieron serenarse en los mercados internacionales. Así por ejemplo el trigo que había llegado a los 523 dólares la tonelada, el martes cayó en una sola ronda a 467 dólares.
La explicación de los mercados es que hubo toma de ganancias, lo que ratifica una vez más que los alimentos y los minerales no solo productos de primera necesidad, sino que además se ha transformado en moneda de especulación desvirtuando muchas veces los mercados.
Básicamente los mercados, en este caso de cereales, tienen dos tipos de operaciones el productor a acopiador que ofrece su cereal ya sea en entrega inmediata o programada para momento de la cosecha, que es lo mas usual. Del lado comprador por lo tanto se aseguran esa entrega programada del insumo de acuerdo con sus necesidades y a un valor pactado.
Pero también entran los especuladores que compran esos contratos y venden esos contratos sin ver ni cien gramos de trigo funcionando de la misma manera que el famoso dólar futuro, dónde lo que se abona es la diferencia entre lo que compre y lo que está ese insumo al día del vencimiento del contrato.
Lo cierto es que hoy los mercados de commodities están dominados por este tipo de operaciones. Algunos corredores avezados de cereales aseguran que casi el 80 por ciento de las operaciones pertenecen a este mercado especulativo y solo el 20 restante son operaciones ciertas de producto. Por eso se suele ver que las Bolsas de Cereales comercializan infinidad más de toneladas que las verdaderamente cosechadas, precisamente porque de alguna manera granos virtuales y eso fue lo que termino ocurriendo el martes con la baja profunda de la cotización del trigo por ejemplo. Lo más probable que algún fondo financiero inversor haya salido a tomar fuertemente sus ganancias después de días de muchísima suba.
Casi con la misma lógica que los productores salieron a adelantar liquidaciones a toda maquina para cubrirse de un posible aumento de retenciones por parte del gobierno nacional.
Más allá de la realidad de la guerra que precisamente alimenta la especulación es un signo preocupante que los mercados de alimentos terminen siendo manejados por la especulación financiera que termina condenando al hambre a cientos de millones de habitantes del mundo, situación que no es nueva sino que en la historia reciente se repite varias veces, la última en el 2008, hace menos de 15 años.
La especulación no solo se lleva el precio de los alimentos a las nubes, sino también de los minerales y la energía generando todas las complicaciones imaginadas.
Qué puede pasar con los mercados. Puede profundizarse la baja porque especulativamente sigan tomando ganancias o que estemos ante otro raid alcista ya sea por el propio conflicto o por otro ataque especulativo aprovechando la situación mundial.
La discusión en la Argentina es, una vez más, si son necesarias políticas activas de desanclaje de precios internacionales con los internos. Esta situación no hace más que demostrar una vez más que es ultra fundamental trabajar en ese sentido mediante políticas activas. La baja de poco más de cincuenta dólares en un día reafirma esa necesidad. ¿Por qué? Porque simplemente después de la fuerte suba los derivados los cereales y oleaginosas (pan, pastas, aceites) ya sabemos los consumidores que los precios no bajaran. Como decíamos en nuestros juegos infantiles "Pelito para la vieja" Lo aumentado, aumentado está.
El integrante del Observatorio para el Desarrollo Provincial de la provincia de Buenos Aires Emanuel Reynaldo asegura que "hay que apuntar a ser creativos al momento de desanclar los precios internos de los externos".
Para el economista se necesitan encontrar nuevas alternativas para el consumidor de manera que se encuentren productos accesibles para los consumidores sobre todo en la canasta basica.
Los caminos para controlar los precios y desanclar los valores locales de los internacionales no solamente tienen que ser retenciones (como alguna vez ya dijimos) un instrumento circunstancial que se hizo permanente y que parece no solo irse agotando sino que cada vez tiene menos plafón político.
Explorar nuevos caminos con fortalecer y subsidiar productores que se dediquen exclusivamente al consumo interno, controles reales a las exportaciones, desarrollo de mercados de cercanía y otras ciento de propuestas ya fueron hechas más de una vez para no caer una vez más en el conflicto retenciones sí o no en un momento dónde los alimentos no solo peligran en la mesa de los argentinos sino de todo el mundo.
Te invitamos a escuchar la nota completa con Emanuel Reynaldo en Estado de Sitio por Radio Andina