El Banco Central Europeo (BCE) tomó la decisión de detener las operaciones de política monetaria con algunos bancos griegos debido a que estas entidades no han sido recapitalizadas exitosamente.
Sin acceso a los fondos del BCE, los bancos afectados deberán concurrir al Banco de Grecia por asistencia de liquidez de emergencia (ELA). No estaba claro exactamente cuántos bancos estarían afectados.
Una fuente cercana al tema dijo que el capital de cuatro bancos griegos estaba tan agotado que estaban operando con capital accionario negativo.
Según sus propias normas, el BCE no puede proveer de liquidez a bancos en esa situación. La entidad había dicho sin embargo más temprano que seguía apoyando a la banca griega.
Fuente: Cronista


