Entrevista a Cristina Pérez

Cantoras y disidencias en un conversatorio: "Queremos resonar con la transformación de la sociedad"

Por Eugenia Cano

Ella habla de una transformación en marcha. De un nuevo tiempo. De la música que viaja a donde el pensamiento no puede llegar. De las voces plurales. De mujeres y disidencias que son semillas. De amor, de justicia, de igualdad, de memoria, de abrazos y de encuentros que son alumbramientos. Ella es Cristina Pérez, artista visual, cantante y compositora mendocina, y sus palabras anuncian el conversatorio internacional del que participará el próximo 28 de marzo junto a otras importantes referentes de la región, entre las que se encuentran la uruguaya Ana Prada y la reconocida Susana Baca.

"Está Susy Shock desde Buenos Aires junto con Soema Montenegro, con todos sus trabajos de investigaciones de escritura de música y de composición. Tenemos a Grecia Albán desde el Ecuador, maravillosa investigadora y compositora, gran chelista, cantora, música. Tenemos también la presencia de dos grandes músicas de Bolivia como Jenny Cárdenas Villanueva y Elvira Espejo, artistas que mucha gente no conoce y esa la posibilidad que se abre, además de la presencia de Susana Baca que todo el mundo conoce. Y no me quiero olvidar de Araceli Cantora que es de Chile y que es extraordinaria, y de Ana Prada que también es conocidísima. Sus caminos son los caminos de todas, de todes. Sus caminos nos enseñan, son semillas. Por eso es que compartimos con tanta alegría este conversatorio porque sabemos que es alumbrador", cuenta Cristina.

Será una primera instancia de intercambio de una ruta que están trazando con mucho empoderamiento, fuerza y convicción, cantoras, disidencias y diversidades de Latinoamérica. La transmisión de la charla en vivo se podrá ver en la Argentina a las 16, a través del Facebook de Ruta Andina.

En esta entrevista Cristina Pérez ofrece más detalles sobre la importancia de tejer redes, sobre la necesidad de alumbrar con la experiencia la ruta de las nuevas generaciones y de acompañar en otros países luchas ya conquistadas en Argentina, como por ejemplo, la Ley de Cupo en festivales y eventos. El camino ya está en marcha y a ninguna le faltan recursos creativos para seguir expandiendo horizontes.

-¿Bajo qué necesidades surge este conversatorio?

-Bajo la consigna de poder reconocernos, de poder visibilizar el trabajo de las mujeres, las diversidades y disidencias, y abrazarnos también en una fuerza. Intentando también responder al espacio tiempo de hoy. 

Yo creo que la música es una vanguardia en esto del desarrollo del pensamiento y de una sociedad más igualitaria. La música no tiene las fronteras que a veces tiene el pensamiento, ¿no? La música viaja con nosotros donde vayamos y todas las cantoras y todas las mujeres que están incluidas en este conversatorio, disidencias y diversidades, porque tenemos cantoras lesbianas, cantoras trans, que también sentimos que es oportuno desde la música seguir trabajando en estas voces plurales. Estas voces que a veces no han tenido espacio y que hoy es un nuevo tiempo, y que hoy sí podemos caminar porque ya hemos ganado terreno con las luchas de todos los ámbitos. Sólo que digo que la música es una vanguardia porque puede decir lo que en otros lados se oculta, se tapa, es tabú, está prohibido. Nosotras lo podemos cantar.

La música es una vanguardia porque puede decir lo que en otros lados se oculta, se tapa, es tabú, está prohibido. Nosotras lo podemos cantar. Cristina Pérez. Cantante, compositora y artista plástica. 

-Por eso el lema "estamos cantando la transformación", ¿no?

-Exacto. Ese concepto surgió hace unos días desde la emoción de sentir de que íbamos caminando. Eugenia, hace tiempo que venimos soñando este encuentro. Hace ya como dos años. Soema Montenegro y yo somos dos colegas bien hermanadas, bien fuertes. Ella con su raíz guaraní, yo con mi raíz andina y empezamos a trazar esto de la ruta andina. No con ese nombre porque Ruta Andina es un proyecto de una gestora y productora boliviana que se llama Amalia Canedo, que está en Cochabamba. Ella ya tenía este proyecto y nosotras empezamos a resonar con él por nuestros trabajos de investigación, por estar bien allegadas a la cosmovisión de las culturas originarias desde la música, entonces entramos en contacto con ella y empezamos hace dos años a imaginar un encuentro presencial para el año pasado. Dadas las circunstancias no se pudo, dada la pandemia todo el proyecto que teníamos no lo pudimos concretar, pero sí empezamos a pensar que podía ser este año y como seguimos en cuarentena dijimos no queremos dejar de sentar precedente de este paso, de este camino, de esta ruta que estamos construyendo.

También sobre todo pensando en el apoyo hacia las compañeras bolivianas, porque la música en el Andes ha sido visibilizada desde los varones. Y si bien hay mujeres cantoras, tenemos a la Luzmila Carpio que esta vez no pudo participar del conversatorio pero que fue invitada, la tenemos como exponente andina, pero falta reconocimiento, faltan espacio. En Mendoza, en Argentina tenemos una Ley de Cupo, pero todavía hay países que podemos apoyar en esa construcción de esa ley. Entonces vamos por todo: por ocupar todos los espacios. Y como músicas queremos resonar con todo eso, con la transformación de la sociedad. Hoy es posible pensarlo, en otros tiempos no, se veía lejano, pero hoy lo estamos caminando. Por eso surgió este lema. El otro día entre mis compañeras les decía: ya estamos cantando esa transformación, ya está siendo realidad.

-Y que las experiencias de cada una pueda resonar en las nuevas generaciones. Hace bastante que venís recorriendo la región de forma presencial y moviéndote en este camino. Digo, has abierto camino para las que están empezando a dar sus propios pasos.

-Así es y eso es lo que queremos. Somos conscientes de eso. Como bien dijiste yo he caminado toda la región. Me he desafiado a conocer la realidad, a no dejarme llevar por los canales tradicionales de comunicación sino vivenciar realmente el intercambio del trabajo artístico. Es tan maravilloso el poder sentirlo así como quien cultiva la tierra y ofrece sus productos. Yo cultivo mi música y la intercambio por el camino, y no solamente desde la música sino también desde la pintura. Para nosotras es una responsabilidad, es mostrar lo que está sucediendo. Por eso este primer conversatorio implica poder compartir las experiencias de las compañeras, de las compañeras lesbianas, de las compañeras trans y de todas las mujeres. En este caso somos 8 pero pensamos que esto va a ir creciendo.

-La pandemia dejó al descubierto muchas cosas, entre ellas la precarización del trabajo del artista. Ha sido uno de los sectores más afectados en lo laboral. Dentro de este escenario, ¿cuál fue la realidad que le tocó a las mujeres, disidencias y diversidades?

-Creo que las mujeres hemos tratado muy bien todo muestro camino desde las carencias. Hemos sobrellevado las carencias y las hemos transformado en abundancia. No hay recurso que se pueda desestimar. Cuando se cierra una puerta se abre una ventana y eso es para una mujer cantora, o por lo menos lo digo desde la experiencia personal, donde unos ven falta, precariedad y carencia, nosotras vemos posibilidades. Posibilidades de comunicación real, porque este conversatorio ha sido aunar fuerzas y ponerle imaginación al trabajo. Si bien es cierto que nuestra situación es precaria en los escenarios, pero no bajo los escenarios. Yo pertenezco al Movimiento MujerTrova y Las Cumparcitas, y seguimos abriendo canales de comunicación, generando puentes. Nuestro trabajo no lo produce solamente un caché de música, también lo produce la situación social en la que vivimos, el contexto de pandemia, si bien la virtualidad no es lo que nos define a nosotras como personas, necesitamos el abrazo, la mirada, el aplauso, el ida y vuelta con la gente porque si no, no hay energía que pueda ser nutrida, no hay oficio que pueda ser alimentado. Pero si bien la situación de precariedad como artista nos ha tocado muy fuerte y muy de cerca, también nos ha hecho tomar decisiones para que podamos cambiar y revertir esta situación. Y como nosotras no paramos porque si no, no hay transformación. No hay virus ni bichos que nos tapen la boca, porque por más que nos pongamos un barbijo nuestra voz sigue sonando. Hay canales. No nos detiene eso. Y buscamos por un lado fortalecer los vínculos. Cuando no se puede hacer una cosa se hace otra y otra, y otra que no pensamos ni imaginamos y creamos, porque el oficio de cantora es de creación. Y de creación con todos los recursos, con todo lo que hay disponible. No voy a renegar por lo que no tengo, me alegro con lo que sí tengo y lo hago florecer.

Nosotras no paramos porque si no, no hay transformación. No hay virus ni bichos que nos tapen la boca, porque por más que nos pongamos un barbijo nuestra voz sigue sonando.

-Me hablabas sobre Bolivia y que hay que acompañar a que las cantoras tengan su ley de cupo como pasa acá. El año pasado fue un año especial en cuanto a poder pisar un escenario, pero qué está en la Argentina con el cumplimiento de esta legislación?

-La realidad es que es otra realidad que hace algunos años. Yo he tenido la posibilidad de participar como artista y como jurado de varios eventos y en los cuales se respetó muchísimo. Y se ha respetado con alegría, con felicidad esto de poder incluir a las mujeres en la actividad artística. De generar los eventos ya pensando en esto. Esta gestión ha sido muy receptiva en ese aspecto con esta Ley. Yo he encontrado un respeto que antes no lo había visto y la verdad que eso me pone muy feliz porque hay que celebrar los logros. Claro que tenemos consciencia y claridad de todo lo que falta, pero hay que celebrar los logros porque estamos en una situación distinta. Si bien en la música vamos caminando hacia la igualdad, en otros ámbitos de la sociedad vemos que hay mucha carencia, injusticia, siguen los femicidios; pero nosotras desde nuestra voz de cantantes y compositoras apoyamos que la Ley sea un sueño hecho realidad, porque nuestras canciones hablan desde la poesía y desde la belleza de todo lo que nos sucede.

-Eso te quería preguntar para cerrar. ¿Qué están cantando las mujeres, las disidencias y las diversidades? ¿Qué mundo están soñando, qué mensajes están expresando y que es necesario escuchar?

- Estamos hablando desde el corazón. Aunando el sentir, el pensamiento y la acción. Tratando de llegar a la coherencia. Hablamos sobre el valor que tiene comprender que nuestra familia está más allá de la biología. Es una familia universal. En barrer las fronteras que tanto quieren seguir imponiendo. Poder sentirnos hermanas, hermanos en toda Latinoamérica y el mundo. Cuando cantamos a la sociedad cantamos también a las sociedades de otros continentes. La Patria Grande no es solamente Latinoamérica, es el mundo. Si no sentimos con respeto la otredad del otro lado del Atlántico, del Pacífico, no tiene sentido, seguimos encerrados en nuestras casas. Y ya sabemos muy bien que eso es lo que quiere el nuevo orden mundial, ¿no? Sea con bicho de por medio o no. Por eso, es poder cantar desde la unidad desde todo el ser. Y cantamos a la tierra y cantamos al amor y cantamos a la muerte. Porque a la muerte hay que cantarla para conjurarla también, para poder tomarla como parte de nuestra vida sin esos tabúes culturales. Cantamos también los femicidios, a la injusticia. Cantamos por la memoria. Cantamos todo lo que nos traviesa hoy como sociedades cada vez más conscientes de lo que nos sucede.

Una canción que canta a la vida, a la memoria, a la igualdad, es una canción que trasciende.

-Más conscientes y accionando.

-Accionando porque una canción que canta a la vida, a la memoria, a la igualdad, es una canción que trasciende. Una canción que nos moviliza, que nos emociona, que nos recuerda por qué estamos aquí, por qué estamos en este mundo, cuáles son nuestros valores. La pandemia, la cuarentena también nos ha movilizado, nos ha estremecido y nos ha recordado donde está el amor, la familia, lo esencial. Entonces las nuevas cantoras, las cantoras contemporáneas nos nutrimos de otras generaciones, pero hoy cantamos a la vida, a la transformación, a la injusticia, a la igualdad. Eso anhelamos. Y claro, no nos faltan recursos creativos. No cantamos postales. Cantamos la realidad.

CONVERSATORIO MUJERES, DIVERSIDADES, DISIDENCIAS EN LA MÚSICA * Día: lunes 28 de marzo. Hora: 16. Transmisión en vivo por la fanpage de Ruta Andina


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