De este modo, el decreto que regirá desde este martes en la provincia incluiría algunas restricciones, menores a las que pretende Nación, apelando nuevamente a la responsabilidad individual de los y las mendocinas.
La última palabra la tendrá Suarez y se verá reflejada en el Boletín Oficial de mañana (se especulaba con un anuncio oficial a última hora de hoy, aunque esa posibilidad quedó descartada), pero las medidas que se implementarían serían las siguientes:
- Restaurantes, cafés y confiterías: limitarían la atención al público a mesas al aire libre, es decir, en la vereda, patios o terrazas, como comenzó a aplicarse hoy en CABA. Sigue el sistema "take away" y delivery.
- Centros comerciales y shoppings: seguirían abiertos al público, con los mismos protocolos de reapertura.
- Ceremonias religiosas: podría reducirse la cantidad de personas permitidas por reunión (al día de hoy se habilita un 25% de la capacidad, con un máximo de 30 personas), o directamente suspenderse.
- Clubes y gimnasios: podrían cerrar los primeros y mantenerse abiertos los otros, aunque no se descarta que sigan habilitados ambos, con mayores controles. Deportes individuales seguirían permitidos.
- Turismo interno: dependería de cada intendente, aunque sería limitado por zonas para evitar circulación entre regiones (fundamentalmente del Gran Mendoza hacia otros departamentos).
La definición está en manos de Suarez. Habrá que esperar el decreto que se publicará en las próximas horas para conocer en detalle cómo continuará el manejo de la pandemia en Mendoza.