Una nueva historia ambientada en la provincia se integra al catálogo de películas nacionales. Nos referimos a "Camping", la ópera prima de la realizadora Luciana Bilotti, que este jueves se estrena por la plataforma Cine.ar.
Una nueva historia ambientada en la provincia se integra al catálogo de películas nacionales. Nos referimos a "Camping", la ópera prima de la realizadora Luciana Bilotti, que este jueves se estrena por la plataforma Cine.ar.
Se trata de un filme íntimo y "sensible", según las palabras de la realizadora, que transcurre en un camping de El Carrizal. En ese sitio de recreación estival un matrimonio atraviesa momentos cruciales dentro de su relación ante la perceptiva mirada de su pequeña hija , quien entre juegos propios de la edad, también camina hacia una nueva etapa en su vida: la adolescencia.

"Fui mezclando distintos recuerdos que tenía, temas que me gusta tocar porque me siento cómoda hablando de eso, como por ejemplo, las crisis familiares. Y además me parecía interesante abordar una crisis familiar desde la mirada de una niña que está en esta transformación por la que todos hemos pasado y que por ahí para la mujer tiene otro tipo de significado o deja por ahí una marca más grande", cuenta Bilotti.
Para abordar esta ficción que cuenta con la producción de Protón Cine, la directora también recurre a imágenes documentales que aparecen como un guiño al espectador. Y construye este relato que tiene momentos inolvidables con un reparto de actores y actrices, en el que el casting infantil fue crucial para lograr el resultado esperado.
CAMPING ESTÁ DISPONIBLE PARA VER DESDE EL JUEVES 28 EN LA PLATAFORMA CINE.AR
Sobre esta experiencia y sobre el espíritu que atraviesa el filme, es que habla Luciana Belotti en esta entrevista. Una conversación en donde también reflexiona acerca del estreno por Internet en el actual contexto de pandemia, y las preocupaciones a la hora de pensar en seguir produciendo frente a un escenario donde la actividad audiovisual se encuentra paralizada.
-¿Cómo fuiste gestando la historia y por qué querías contarla?
-Surge todo por la necesidad de crear algo propio. Con Bárbara Herrera y Mariana Luconi que son Proton Cine, la productora de la peli, veníamos ya con muchas ganas de empezar a generar algo que sea nuestro y en relación a eso nos presentamos al Raymundo Gleyzer (2015) que es un concurso de desarrollo de proyectos y lo ganamos sorpresivamente. Escribí ese guión para poder presentarnos ahí y tener la posibilidad de acceder al INCAA sin tener antecedentes previos, más allá de que veníamos trabajando en el medio pero nunca con algo así. Fue un poco eso, las ganas de empezar y sin mucha consciencia del camino que uno tiene recorrer. Para mí fue más fácil no imaginar todas las etapas que íbamos a tener que pasar porque si no es difícil arrancar.
Fue una historia con ideas sueltas que yo las tenía en mi mente. Fue un proceso rápido el del guión, la verdad... Como que salió prácticamente vomitado y fui mezclando distintos recuerdos que tenía, temas que me gusta tocar porque me siento cómoda hablando de eso como las crisis familiares. Y además me parecía interesante abordar una crisis familiar desde la mirada de una niña que está en esta transformación por la que todos hemos pasado y que por ahí para la mujer tiene otro tipo de significado o deja por ahí una marca más grande.
-¿Cómo fue el trabajo con el reparto de actores y actrices, en el que hay debutantes frente a la cámara?
-Quisimos encarar la búsqueda desde cero con los niños y fue una grata respuesta la que tuvimos a la convocatoria del casting. Vinieron muchos chicos y junto con Ariel Blasco que fue el director de casting, fue fácil darnos cuenta quien tenía algo muy magnético. Martina había tenido contacto con el teatro antes, pero ninguno, ni Zoe Gatica ni Mateo (los otros dos niños que aparecen en la historia) habían tenido antes experiencia frente a cámara y menos en un largometraje. Ni siquiera el equipo (risas). Estábamos todos frente a un proceso nuevo. Y en cuanto a los adultos lo encaramos más por referencias. Fuimos buscando recomendaciones y el casting no fue abierto sino que convocamos a un par de posibilidades y elegimos a Ivana, que también quedamos encantados. Y pudimos sumar el plus, la participación del marplatense Diego Velázquez, que obviamente estuvimos encantadas de poder contar con él en el proyecto porque tiene mucha experiencia y nos sorprendió gratamente que le haya gustado mucho la historia. De hecho estaba con muchos problemas de agenda porque hace mucho teatro y películas y se hizo un ocho para poder venir hasta Mendoza todas las semanas en avión. Fue muy lindo el equipo actoral que armamos.
-Hay un código muy natural entre todos...
-Sí, teníamos miedo con eso porque había tres registros distintos que estábamos como atajando. El de Diego por un lado, que con toda su trayectoria iba a venir con un registro distinto al de Ivana y distinto al de los niños, entonces era todo un desafío para que todos estuvieran más o menos parejo. Diciéndolo parece algo muy difícil, pero no, se dio todo de forma natural. En los ensayos tratábamos degenerar mucha confianza entre todos para que los chicos perdieran esa vergüenza y pudieran aportar desde su lugar. Nos gustaba mucho que ellos también pudiera proponer diálogos o juegos entre ellos para rescatar esa frescura que tienen y que es maravillosa.
-Se me vienen a la cabeza la escena del primer cigarrillo. Esa mezcla de juego, de risas, de estar haciendo algo adulto, pero sin saber muy bien de qué se trata...
-Es que fue "el acontecimiento ", la escena más esperada por ellos. El cigarrillo finalmente termina siendo uno de utilería y realmente no lograban prenderlo porque había mucho viento y cuando lo logran prender que ya venían con toda la expectativa de hace meses, de los ensayos, que sabían que iban a fumar, estaban tan emocionados con la situación y cuando lo prueban, que realmente es de utilería y no tiene gusto a nada, toda esa reacción nos quedamos enamorados de ese momento del rodaje. Incluso ellos se dieron de lo que acaba de pasar y Mateo me decía: esa ultima toma fue la mejor. Fue muy lindo porque fue tan real la expectativa y la desilusión. También fue porque no lo ensayamos. Fue una decisión de que ciertas cosas guardarlas para el rodaje y otras sí desarrollarlas más para no llegar fríos al set. Pero sí, cada escena tenía sus requisitos y no hicimos un mismo método con todo.
-¿Qué película pensás que terminaron haciendo?
-Es una peli súper sensible y donde por ahí no hay mucho dicho, pero que cuenta mucho en el contenido. Éramos muy conscientes también que si el factor niño fracasaba la película se venía abajo, pero tuvimos la suerte de contar con estos niños. La verdad que fue fundamental para que toda esa sensibilidad, toda esa intimidad que es tal desde el guión, ellos pudieran plasmarla. No sé si yo me imaginaba esto porque una no puede abarcar todo, pero sí, el resultado supera la expectativa.
-Contame sobre las imágenes documentales del inicio y del final que hacen pensar que la ficción que se cuenta en el medio, tiene que ver con algo de tu propia historia...
-Sí, fue una idea que surgió más en la edición. Era también algo que me venía dando vueltas, de querer incluir material en algún momento y surgió justo en una charla con Anita Remón que es la Montajista y ella ya había trabajado con una peli con material de archivo y la tenía clara con eso y estaba súper abierta a ver qué se podía hacer. Fue una forma de envolver la ficción y enfatizar esto de que hasta dónde llega lo autobiográfico, hasta dónde es documental, hasta dónde es todo ficción. Creo que ese es el guiñe al espectador que le da una giro a la peli. La película sin el material de archivo es como que pierde un poco ese toque personal. La idea fue darle una particularidad muy marcada con este material.
-¿Qué significa para alguien que trabaja en lo audiovisual poder concretar una primera obra?
-Y es todo una odisea. Estamos muy contentas con Mariana y Bárbara. La idea es poder seguir produciendo. Obviamente las tres somos mendocinas y queremos particularmente que la industria acá crezca, así que seguiremos apostando acá. Pero sí hay que reconocer que es más difícil producir desde las provincias, no tener una pata más fuerte del INCAA acá, se hace todo un poco más difícil por lo que realmente es un logro. El logro de poder terminarla como quisimos y el poder mostrarla. Y a partir de ahí veremos, hay proyectos y hay ideas, pero bueno, no podemos negar la realidad de hoy en día. No sólo en el sector audiovisual, sino a nivel cultural es preocupante sobre qué va a pasar de ahora en más, así que estamos atentas a ver qué tendremos que hacer para seguir trabajando de lo que nos gusta.
-¿Qué pensás sobre el estreno por Internet? A la película Las Furias (Tamae Garateguy), también filmada en Mendoza, le fue muy bien.
-Siempre está la pregunta sobre qué pensaron para estrenar de esta manera y no de la otra. Pero para nosotras es la primera vez que estrenamos así a lo grande entonces por ahí no tenemos la experiencia previa de decir que extrañamos las salas, porque no la hemos vivido nunca. Esperamos vivirlo en algún momento, pero cualquier cosa que venga para mostrar la peli está más que bien, sobre todo en este contexto que son tantas las restricciones que hay, sentirse un poco activo está bueno para no pasarla tan mal.

Y en relación a Cine.ar, pero desde mi casa y desde las redes, me da la sensación de que se está consumiendo más. Cine.ar es una plataforma que está buenísima, tiene un montón de contenidos, todo nacional de muy buena calidad. Y me da la sensación de que una de las ventajas de estrenar en este contexto es eso: quizás poder llegar a más gente. El precio que le ponen para verla prácticamente es simbólico. Pero sospechamos de que sí, que va a llegar a más gente que exhibiéndola en una sala de cine, que de por sí ya era un espacio que estaba un poco en crisis antes de la pandemia. Un espacio que ya venía sufriendo cierta transformación y creo que esto fue el batacazo final que va a tener que forzar a que todos nos adaptemos más rápidamente y que empecemos a pensar en Internet. No es nada nuevo, pero esto de dejar de verlo como un medio alternativo de exhibición.
-En este contexto de crisis, ¿pued e que esta modalidad de estreno esté sirviendo como una forma de encontrarnos como espectadores con el cine argentino?
-En relación a eso, siempre se encuentra la manera de mostrar lo que uno pudo terminar. Lo que me preocupa es llegar a terminarlo y más en estas circunstancias. ¿Si no hay salas abiertas, de dónde van a salir los fondos para generar nuevas películas? Eso me preocupa porque no hay una regulación sobre el streaming y sobre las plataformas virtuales. Eso me preocupa muchísimo más porque lo que ahora se está estrenando son cosas que se han filmado antes. En nuestro caso filmamos en 2018 y la terminamos en 2019 y son pelis que desde hace rato vienen haciendo un recorrido, pero quienes quieran iniciar ahora o los que estaban a mitad de proceso están en problemas. La maceta, el bache de contenidos para mostrar se va a notar dentro de un tiempito, porque la realidad es que no se está produciendo nada.
-¿De esa entrada simbólica va un porcentaje para ustedes?
-Sí, tengo entendido que un porcentaje de esa venta de entradas va a los productores, vuelve a la peli. Y estamos viendo la posibilidad de hacer algún tipo de donación, pero está todavía muy verde el asunto, pero la idea es como todo es tan simbólico, ayudar desde algún lugar.
..................
DATOS TÉCNICOS DE LA PELÍCULA
Drama, 70 minutos, SAM 13.
Argentina, 2020.
ELENCO
Debut cinematográfico de Martina Pennacchio e Ivana Catanese.
Con Diego Velázquez, Zoe Gatica y Patricia Christen.
FICHA TÉCNICA
Guión y Dirección: Luciana Bilotti
Productoras Ejecutivas: Bárbara Ethel Herrera y Mariana Luconi
Asistente de Dirección: Facundo Alcalde
Director de Fotografía: Mariano Cócolo
Música: Coiffeur
Director de Sonido: Nahuel Palenque
Montaje: Anita Remón (SAE)
Directora de Arte: Marina Raggio
Vestuario: Florencia Gabelli
Colorista: Juan Martín Hsu
Maquillaje: Lucía Mantovani
FX: Alejandro Rath
