"No es casualidad: soy músico", dice Jony Moyano. Ex integrante del grupo Choco Guón y ahora dueño del bar Juglar (Un lugar con parlantes) que acaba de cumplir dos meses desde su apertura. El emprendimiento es un sueño personal, pero también la pasión por poder ofrecer un espacio donde la música en vivo sea protagonista.
"Estamos contentos porque hemos hecho un culto al sonido que no sucede muy a menudo", cuenta. Que haya venido a diseñar la ingeniería de sonido y a colocar los equipos Franco Mascotti, el sonidista de Fito Páez y Lisandro Aristimuño, da un indicio. Que las maderas de pinotea conseguidas de una casa antigua que se iba a demoler y que acondicionan estéticamente el escenario resguarden una tela que sostiene los 200mtrs cuadrados de lana de roca para acustizar, es otro. Que el lugar además cuente con una consola de sonido que permiten grabar por 32 canales diferentes y en simultáneo, y que Sergio Victoria, experimentado operador de sonido en vivo esté a cargo de cada fecha, completa el cuadro.
Juglar está ubicado en la calle Hipólito Yrigoyen al 27, de Ciudad. Cerquita de todo. Anteriormente funcionó allí el Mercado Cooperativo Barraquero que tenía entrada también por Avenida San Martín. Con el tiempo los socios de la cooperativa se pusieron locales frentistas y el corazón, el centro del lugar -donde hoy late el bar-, quedó durante 30 años literalmente abandonado. Jony Moyano lo descubrió por pura serendipia. La historia que cuenta dice que llegó temprano a una sesión con su psicóloga y mientras hacía tiempo salió a recorrer la zona y se topó con su nuevo desafío.
"Entonces lo que hicimos fue acondicionarlo, usando cosas recicladas. Las lámparas, todas las aberturas son de esa casa que te conté que se iba a demoler, el depósito es una cámara frigorífica de la pescadería del lugar", relata el ahora empresario. Además de ser un templo de la música, Juglar tiene una estética industrial y mística en cada rincón.
Nos puede sorprender una escultura de Guillermo Rigattieri colgando del techo, un mural de Aslfático que fue pintado en vivo durante la apertura o el vino Malbec "Crónicas del Viento", cosecha exclusiva entre Moyano y Aristimuño, que nunca salió a la venta. O la exquisita coctelería de Martín García, alias Tinky, o la cocina de Brian De Paula. Todo es parte del aura que propone disfrutar el espacio que abre de jueves a domingo a partir de las 20.
-¿Cuál es el espíritu del Juglar?
-Lo que acá motiva es que la gente siente que se necesitaba el espacio, que de repente se siente cómodo, a gusto, y que nosotros estamos queriendo brindar algo que nosotros veíamos la necesidad, que es por ejemplo el tema de la coctelería. Por ejemplo, la coctelería el bartender que tenemos que es Tinky lo trajimos porque era el que más nos gustaba de todo Mendoza, el cocinero Brian es un genio de la pizza y el hermano hace todo lo que es panificado, y todo lo hacemos acá. La verdad que estamos muy contentos con todo el producto en sí para ofrecer de calidad. La cerveza es Cerveza del Barrio que es del Rincón Suizo, es la cerveza que más gusta. Y así se ha ido dando la cosa, con amor y buscando lo mejor.
-¿Estás cumpliendo como un sueño, un gusto?
-Exactamente. Es un gran gusto, pero tratando de equilibrar todas esas cosas, tratando de que ahora sea un negocio porque si no no podemos sostenerlo. Más allá de que sea un gustazo hay que sostenerlo económicamente.
-¿Cómo has pensado el tema de la grilla artística?, ¿Cuál es el criterio?
-Esencialmente es el criterio de la calidad, no va mucho más allá de eso. No va por género musical y nada de eso. De hecho es un bar, que por lo general los bares tienen la onda rockera, pero acá por ejemplo, nosotros inauguramos con Orozco Barrientos, Lisandro Aristimuño haciendo folclore. Después vino la Mariela Contreras que hace flamenco, después Altertango. Hoy hay jazz. La verdad que no me guío por el género. Más allá de que se cobre o no entrada, queremos que quien se suba al escenario tenga el respeto por quien lo escuche.
Una de las propuestas que por estos días le saca chispas a los domingos en Juglar es el ciclo "El Club de la Bohemia", generado por la gente de Tres Australes Producciones y que propone en cada fecha artistas únicos. Con el acompañamiento de SITIO ANDINO, ya pasaron por el escenario la West Jazz Band, Les Fous y este 24 hará lo suyo José Lucano en trío. "Acá el músico se siente cómodo. Viene, prueba sonido y se va contento", cuenta Moyano. Claro, todo el resto de las condiciones están resueltas y cada fin de semana es único en propuestas.
Un debut para alquilar balcones
-¿Cómo se vivió el día de la inauguración con el Dúo Orozco Barrientos y con Lisandro Aristimuño? Ese fin de semana el músico y cantautor nacido en Viedma tocó en el Arena Maipú).
-Aristimuño es un amigo de toda la vida, por eso es que tengo esa relación. De hecho él me ayuda muchísimo como amigo a pensar esto. Y Tilín Orozco también, de hecho hay una habitación acá arriba que tengo unos sillones que es la oficina de Tilín, así se ha designado. Nos la presta por suerte (risas). La idea es esta, que se para cualquier nivel de artista. Y ese tipo de artistas, tocar tranquilo en un bar, es algo que tampoco les pasa seguido.
Juglar es un lugar con parlantes. Un lugar que apuesta a la música en vivo y a los artistas. Un lugar que amplifica la invitación a pasarla bien. Y está ahí, cerquita de todo.