24 de mayo de 2026
{}
tragedia en el mar

Las mendocinas que sobrevivieron al hundimiento del crucero están en casa

"En ningún momento se me ocurrió que podía morir", dijo la jueza María Inés Lona de Ávalos, y describió: "Fue igual que el Titanic". Mentiras, desorganización y solidaridad, en una odisea en el Mediterraneo.

Por Karina Marusic

María Inés Lona de Ávalos jamás imaginó que lo que iban a ser unas placenteras vacaciones con sus dos hijas en un crucero por el Mediterráneo se cruzaría tan cerca con la muerte. Por suerte, las tres mujeres sobrevivieron tras una cinematográfica odisea y hoy, lo cuentan.

Lona de Ávalos y sus hijas, María Silvina (52) y Valeria (36), se embarcaron un viernes 13 omitiendo el famoso dicho que exhorta: “Ni te cases ni te embarques”.

Crónica de una odisea

A las 21 de ese día, a tan solo dos horas de subirse al barco, sintieron un fuerte golpe al que le siguió a un apagón. Por altoparlantes, se indicaba “en todos los idiomas” que era tan sólo un “problema eléctrico”. A los 20 minutos el crucero se inclinó “muy notoriamente” para el lado contrario, pero desde los altoparlantes repetían “en nombre del capitán” que se debía a un desperfecto eléctrico que sería solucionado a la brevedad.

Recién media hora después sonó una fuerte sirena indicando que los pasajeros debían descender al cuarto puente para evacuarse la embarcación en botes salvavidas.

“Esto fue igual que el Titanic. Los botes que no bajaban bien, la gente que se querían meter en el bote…”, recordó.

Mentira y desorganización

La jueza relató que la evacuación fue desordenada y que los propios tripulantes no conocían los métodos para realizarla.

Además, afirmó: “Parece que el simulacro no existía, sino que le daban a los pasajeros una película en la que se decía qué hay que hacer” y que los botes salvavidas “estuvieron por volcar varias veces”.

María Silvina, la mayor de las hijas, fue presa de la angustia en más de un momento, ya que tiene dificultades para caminar, y al momento de ordenarse la evacuación debía descender siete pisos. “Un iraní me subió en su hombro y me bajó del piso 11 al 4, en el que estaban los botes salvavidas”, relató.

Luego, María Silvina fue subida a un bote con ayuda de varios pasajeros y acompañada por su hermana.

60 metros hasta la orilla

Sin embargo, para María Inés la situación no fue la misma. “Cuando llegaba a los botes ya estaban todos cerrados y bajando”.

Luego, "me quedé dos horas esperando que nos vengan a buscar. Cuando tenía el agua a dos o tres metros y escuché a una tripulante que dijo: hay que tirarse al agua, ni siquiera lo pensé y me tiré", recuerda.

Tras el salto de entre dos y tres metros, “siempre pateé como en una pileta. Lo único que me preocupaba era que el barco se volcara y me chupara”. Aunque asegura: “En ningún momento se me ocurrió que podía morir”.

Desde el barco hasta la orilla, la mendocina de 72 años nadó cerca de 60 metros, en la oscuridad. Así tiró por tierra las declaraciones de su hermana menor Corina que dijo, minutos antes del reencuentro: “De todos los hermanos, era la peor nadadora”.

 

Abandonados

Y eso no fue todo, porque al llegar a tierra firme, nadie fue a buscarlos. “Nadé los 60 metros, me subí al peñasco y ahí estuvimos 40 minutos sin que nadie llegara a auxiliarnos. Entonces un italiano dijo, esto es como un espigón, si se atreven a ir, yo los llevo por el camino hasta la isla”.

Solidaridad

Entre la tragedia y la desesperación, la jueza mendocina resaltó la solidaridad de los pasajeros, que se ayudaban entre ellos, tanto durante el nado como para subir a los botes salvavidas.

Además, destacó el trabajo del consulado y la embajada argentinos, cuya performance según Lona de Ávalos fue “perfecta”. “Vinieron a nuestro hotel y nos hicieron los pasaportes provisorios de un día para el otro”, contó.

Un capitán con mala fama

María Inés relató que en los refugios "nos dijeron que el capitán vivía de fiesta con mujeres y tomando. Tenía la imagen de un capitán desprolijo. Y otra persona también dijo que le veía pinta de mafioso", expresó.

Acciones legales

Lona de Ávalos aseguró que aún no definió las acciones que tomará en contra de la empresa, pero que "le haría juicio por daño moral", en especial, por sus hijas. "Ellas llegaron al puerto y cómo veían que yo no bajaba de ninguna barcaza, creían que me había ahogado, caído o quedado encerrada en algún lado. Se pasaron dos horas esperándome", aseguró la jueza quién concluyó: “Fue mi primer crucero y posiblemente, el último”.

LO QUE SE LEE AHORA
Quiniela de Mendoza hoy, en vivo: resultados del 23 de mayo

Las Más Leídas

Tragedia en Godoy Cruz: un conductor murió tras caer al canal aluvional
La receta más nostálgica: así se hace la pastafrola casera de toda la vida
A qué hora se sortea el Telekino y cuánto es el premio de este domingo 24 de mayo
La historia de vida de Iberzons en su paso por el Valle de Uco. video
Susto en General Alvear: una pareja de turistas de La Pampa volcó sobre la Ruta 143