"Somos un grupo que si bien está en una compañía discográfica hace un tiempo, sigue siendo independiente. Y además tiene la curiosidad artística de un grupo joven y eso me gusta mucho. Por eso cada disco es diferentes", dice. También respondió al interrogante de un posible reencuentro de los ex Sumo en Mendoza ya que ambas bandas van a coincidir con sus recitales el fin de semana (leer al final).
-¿Qué significa este disco dentro de la discografía de Las Pelotas?
-Para nosotros es muy importante tener temas nuevos. Más que nada un grupo que tiene muchos discos como Las Pelotas y su historia, un disco nuevo es una motivación para reencontrarte otra vez con la música y ver qué pasa, si nos sale o no nos sale. Es todo un desafío también. Al principio hay ansiedad por ver qué sucede, pero por suerte la química que tenemos y la manera de trabajar que tenemos funciona y es lo que venimos haciendo en los últimos discos, encuentros sucesivos en el estudio que tenemos en Nono (Córdoba), nosotros que vivimos en Capital viajamos ahí y nos alejamos de nuestras vidas acá en Buenos Aires y nos dedicamos a la banda a full. Es muy importante el disco, además estamos muy contentos y muy orgullosos. Está buenísimo, nosotros hacemos la música que nos gusta y la gente nos acompaña y podemos trabajar de esto y fantasear con un próximo disco ya. Ese desafío de sacar la mente del automático, que a veces se pone en punto muerto porque las cosas funcionan de alguna manera. Si estás en modo automático está todo mal, salen cosas feas. Tenés que pensar y estar sensible con el otro para que salgan lindas canciones. Nada, conectarse con el otro, eso es hacer un disco, estar en súper conexión.
-Es un disco con canciones luminosas, poderosas...
-Hay de todo, ¿viste? Hay canciones fuertes y hay canciones fuertes que están expresadas de un modo más atmosférico, algunas más íntimas. Sí, hay de todo. Es un recorrido largo como por diferentes momentos anímicos. Hay momentos re pesados y momentos de híper intimidad donde solamente hay un piano y una voz.
-En una entrevista Germán dijo que este disco es una resistencia al rock establecido. Con casi 30 años como banda, ¿cómo se hace para ser popular y no perder valores y principios? No venderse...
-Los valores son como pocos, en el sentido de que son muy sencillos, que es hacer lo que nos gusta. Perseguir el gusto musical y estético de la banda. No hacer algo que no nos gusta, que después tengamos que padecer. Ese es el valor que nos une. Nosotros somos músicos y el punto fuerte es la música y el valor es hacer lo que nos gusta, y tenemos la suerte de que la gente nos acompañe en ese viaje. Y hemos comprobado que generalmente cuando nos gusta a nosotros a la gente le gusta, o por lo menos algunas cosas. No digo que todo porque no todo le gusta a todo el mundo y tampoco tiene por qué ser así.
Después tenemos una ventaja en un punto, que si bien somos un grupo popular conocidos por todo el mundo, no somos ultra masivos, nosotros no hacemos estadios, nosotros no somos el Indio Solari. No podemos llenar un estadio, por lo menos no por ahora, que se yo, quizás eso en algún momento cambie. Pero nosotros vamos a festivales, llenamos el Luna Park y eso en algún punto eso también te preserva un poco, no le debemos nada a nadie, salvo a nosotros y al público que nos escucha, no tenemos compromisos así con compañías discográficas y con cosas que después no podamos manejar. Somos un grupo que si bien está en una compañía discográfica hace un tiempo, sigue siendo independiente. Y además tiene la curiosidad artística de un grupo joven y eso me gusta mucho. Por eso cada disco es diferentes, por eso seguimos buscando, es una banda que cambió muchísimo. Es una banda que va cambiando con el paso del tiempo y eso tiene que ver con escaparle a las fórmulas.
Eso que decía Germán es verdad, el rock suena a cliché, porque es un lenguaje que está absorbido por todo el mundo y hay una especie de fórmula que va de Disney hasta un montón de cosas. Aunque haya cosas que están bien hechas y producidas. El tema es cómo mantener la personalidad artística dentro de todo eso. Nosotros seguimos contentos.
-Son una banda que si bien no llenan estadios si han tenido la experiencia de abrir varios shows internacionales, el último el de Aerosmith ¿Cómo lo viven?
-Para nosotros, sinceramente, no es importante. Nosotros este fin de semana tocamos en La Plata y al día siguiente tocamos en el Auditorio del Oeste para la gente que nos fue a ver a nosotros y para mí fue mucho más lindo el show... A ver, los dos estuvieron bien, pero uno era multitudinario y el desafío era con gente que fue a escuchar a otra banda, cómo hacés para conquistarla, para que te respeten y creo que eso estuvo logrado, pero el show más importante del fin de semana para mí fue el otro, ¿entendés? Es como si fuera una parte más de nuestro trabajo. Cada tanto somos soporte de alguna banda que viene y a nosotros también nos conviene y nos gusta el desafío de estar ahí. A veces no la pasamos bien, nos ha pasado, pero esta vez la pasamos bien.
-Y ahora son una de las bandas que van a estar en la primera edición del Cosquín Rock en México, ¿qué expectativas tienen?
-Eso nos encanta, eso nos gusta mucho porque también es un desafío inmenso de tocar para el público mexicano. Estuvimos un poco indagando en las redes y si bien nunca tocamos en México, hay mucha gente que conoce a la banda, porque hay mucha gente interesada en el rock argentino y conocen mucha historia de Sumo, Divididos, Las Pelotas, así que después te contaré cómo nos fue. Nosotros estamos re contentos de ir a México a tocar y que se abra un lugar nuevo para nosotros.
-¿Y qué les parece la idea de exportar un festival tan instalado acá?
-Me parece genial, me parece que si lo logra es un genio jajaja, porque realmente parece algo tan local, desde el nombre hasta el line up, que pareciera que... Me parece que eso también es muy atractivo. Qué se yo, si viniera un festival de allá, con todas bandas mexicanas me atraería. Creo que es buena idea.
Mendoza, Divididos y Las Pelotas: ¿otro reencuentro de Sumo?
Este fin de semana Las Pelotas y Divididos volverán a coincidir en suelo cuyano, tal como ocurrió aquel mayo de 2006 donde le dieron al público una reencuentro histórico de Sumo. Sokol aún estaba vivo y aquello fue una fiesta descontrolada en Godoy Cruz. Se sellaba así otra página imborrable dentro del rock nacional.
Diez años después ambas bandas llegan a la provincia con sus propias agendas. La formación de Hurlingham arribará este sábado en el auditorio Bustelo con la novedad de su último disco "Brindando por nada", mientras que el trío liderado por Ricardo Mollo hará lo suyo pero en formato sala, con butacas, en el Teatro Plaza (el domingo y el lunes).
¿Habrá posibilidad de repetir aquel episodio? Dicen que soñar no cuesta nada, pero lo cierto es que no hay información confirmada de que esto pueda llegar a ocurrir en alguno de los escenarios en los que se estarán presentando los grupos.
"¿Puede llegar a haber alguna sorpresa de este tipo?", le preguntó Sitio Andino a Sebastián de Las Pelotas y su respuesta fue contundente: "No. No creo, no creo". Insistimos: "¿Ni un poco?" y respondió: "Jajaja, no, ni un poco. Me parece que no, jaja. A mí me encantaría. Viste que yo no pertenecí a Sumo ni nada y estoy un poco por afuera de esa interna de ellos, ¿viste? Es algo de Germán y de sus amigos. La verdad que no sé, me parece que no, por lo menos no preparamos nada".
Así las cosas. Por las declaraciones del músico, nada anticipa que la reunión de los ex Sumo pueda concretarse. Nos quedamos entonces con el hecho de que van a estar muy cerca y bajo el mismo cielo que los juntó luego de 18 años. El resto será sorpresa o no será. Habrá que estar atentos...