Así se refirió la pediatra del GAR que atendió a Rosario Amitrano, la niña que falleció a causa de golpes. La profesional complicó la situación del padre.
No tengo dudas que existió maltrato, fue la fuerte afirmación que se escuchó este mediodía en el Quinta Cámara del Crimen en el marco del juicio contra Alejandro Amitrano, el hombre acusado de matar a golpes a su pequeña hija, Rosario Belén de un año. La frase la dijo María Inés Toschi, la pediatra del Grupo de Alto Riesgo (GAR) que atendió a la niña cuando ingresó al hospital Notti.
Tajante y sin dudas, la profesional detalló las lesiones que presentaba la menor el 25 de noviembre de 1999 y que desencadenaron su muerte una semana después.
Recibimos un pedido de consulta de terapia intensiva porque habían llevado a una niña entalcada, lo que nos hacía suponer que los padres querían ocultar algo. Allí instalamos la sospecha de maltrato. Luego unimos todos los elementos, como la perforación intestinal, las fracturas y la internación, que tuvo dos meses antes en el hospital Italiano, sostuvo Toschi.
La médica indicó que las fracturas tenían, por lo menos, un mes de antigüedad y que era imposible que se las hubiera provocado en una caída, debió ser una fuerza de alto impacto, sostuvo.
Por otro lado, la perforación del intestino que le causó la muerte a la pequeña una semana después de su internación era, para la galena, un indicador de maltrato.
En un primer momento se instaló el maltrato de alto riesgo, porque, además, no había conciencia de los padres y tenían una conducta a atajarse frente a la situación, declaró y agregó la madre lo apoyaba y decía que los hematomas en la piel eran por fragilidad capilar -algo que nunca se comprobó-.
Durante la entrevista a la que fueron sometidos los Amitrano, intentaron inculpar a los médicos, sosteniendo que no supieron diagnosticar a la pequeña y, en cambio, buscaban culparlos de golpeadores.
El padre estaba más preocupado por su bienestar que por el estado de la nena, afirmó Toschi y añadió luego de que el padre desaparece del hospital, la madre cambió de actitud. La mujer indicó que era víctima de malos tratos, que recibe golpes de puño, y que él sacudía a su bebé.
Por otra parte, la madre de Rosario Belén, Cecilia Cousau, que fue absuelta en el juicio al que fue sometida por abandono de persona, debía presentarse a declarar esta mañana pero no lo hizo y alegó un viaje a Buenos Aires.