En el mundo de la jardinería, hay plantas que despiertan emociones tanto por su apariencia como por lo que representan. Una de ellas es la dalia “Mom’s Special”, una flor que no sólo destaca por su imponente tamaño y colores vibrantes, sino también por la carga sentimental que muchos jardineros le atribuyen. Esta flor, sin duda, no pasa desapercibida.
La dalia que evoca recuerdos
La Mom’s Special es una variedad de dalia originaria de México, perteneciente a la familia Asteraceae, como los girasoles. Sin embargo, lo que la hace especial no es sólo su tamaño, sino sus pétalos bicolores en tonos blancos y lavanda que forman un patrón marmolado encantador. Su nombre remite al “jardín de mamá”, y suele cultivarse como homenaje a seres queridos.
Esta flor perenne florece desde mediados del verano hasta que llegan las primeras heladas del otoño. Prefiere lugares soleados y suelos bien drenados, ricos en materia orgánica. Con los cuidados correctos, puede alcanzar entre 90 cm y 1,2 metros de altura, siendo una de las reinas de los canteros o bordes florales. También es ideal como flor de corte para decorar interiores.
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Jardinería: la increíble flor que compite con el girasol y tiene un nombre con mucha historia
Características únicas de esta flor
A diferencia de otras plantas ornamentales, la dalia ‘Mom’s Special’ tiene un atractivo que combina lo visual con lo emocional. Sus colores suaves pero impactantes, sumados a la forma simétrica de sus pétalos, logran un equilibrio difícil de encontrar. Cada flor parece pintada a mano, con un diseño que varía sutilmente de una a otra.
Además, su cultivo es relativamente sencillo, lo que la convierte en una excelente opción tanto para jardineros novatos como experimentados. Su resistencia al calor y su adaptabilidad a distintos tipos de suelo la hacen una planta noble y agradecida.
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Tips de jardinería para cultivarla bien
Si querés sumar esta flor a tu jardín, tené en cuenta lo siguiente:
Plantala en primavera, cuando no haya riesgo de heladas.
Usá compost o materia orgánica para enriquecer el suelo.
Regá con frecuencia, pero sin encharcar.
Cortá las flores marchitas para prolongar la floración.
Recolectá semillas en otoño, si querés experimentar con nuevas variantes.
Las semillas de dalia no siempre replican la flor original, lo que puede dar lugar a colores inesperados y fascinantes. Es, sin dudas, una sorpresa natural para quienes aman explorar la diversidad de la naturaleza./Minuto Neuquén.