En la UNCuyo, casi el 50% de los ingresantes trabaja por necesidad en tareas ajenas a su carrera
Estadísticas de la Universidad Nacional de Cuyo revelan que casi el 50% de los ingresantes trabaja por necesidad, una realidad que perjudica su rendimiento.
En la UNCuyo, casi el 50% de los ingresantes trabaja por necesidad en tareas ajenas a su carrera.
Aunque el acceso a la universidad pública en Argentina es gratuito, el costo de vida actual transformó el boleto de micro, el alquiler y los apuntes en la verdadera barrera de ingreso. Hoy el desafío ya no es pagar la cuota, sino subsistir mientras se cursa, una realidad que obliga a casi la mitad de los alumnos de la Universidad Nacional de Cuyo a trabajar.
Esta realidad quedó plasmada con dureza en el nuevo Sistema Integrado de Datos Académicos, de la Dirección de Estadísticas Universitarias de la UNCUYO. Allí, el tablero oficial de la institución indica que, dentro de la población estudiantil relevada, 3.187 alumnos trabajan.
UNCuyo: casi el 50% de los ingresantes trabaja para mantener sus gastos diarios. Imagen creada con IA
UNCuyo: trabajar para subsistir, no para hacer experiencia
Los datos oficiales derriban un viejo mito: el del estudiante que trabaja para "ganar experiencia" en lo suyo. Del total de alumnos que ingresan con un trabajo, el 71% lo hace en actividades que no tienen ninguna relación con la carrera que eligieron, mientras que apenas el 29% logra desempeñarse en su futuro campo profesional.
Este desfasaje confirma que el empleo responde a una estricta estrategia de supervivencia material y sostenimiento económico, ya sea para solventar los gastos propios o para apuntalar el presupuesto de sus hogares en un escenario de crisis.
Compatibilizar el estudio con el trabajo se vuelve cuesta arriba cuando se analizan las cargas horarias que afrontan estos jóvenes. Lejos de tratarse de empleos temporales o de pocas horas semanales, más de la mitad cumple jornadas que equivalen a un puesto de media jornada o de tiempo completo:
36% trabaja entre 20 y 39 horas semanales.
19% trabaja 40 horas o más (jornada laboral completa).
29% trabaja entre 4 y 19 horas.
8% tiene horarios variables.
7% trabaja hasta 4 horas.
alumnos que estudian uncuyo
Datos oficiales de la UNCuyo.
Pasar entre 4 y 8 horas diarias trabajando restringe severamente el tiempo disponible para el estudio autónomo, la asistencia regular a clases y el descanso, sometiendo a los ingresantes a altos niveles de estrés y deserción temprana.
El impacto académico y el límite de las becas
Tanta presión horaria pasa factura en las aulas. Al ser consultados sobre cómo influye el empleo en su rendimiento, el 41% de los ingresantes afirmó que el impacto es negativo, siendo esta la percepción mayoritaria. Por otro lado, un 30% considera que no tiene incidencia y un 29% lo ve como algo positivo.
La vulnerabilidad social se profundiza al observar que el 13% de estos estudiantes ya es el sostén económico principal de su hogar, cargando con la responsabilidad financiera de toda su familia.
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNCuyo universidad estudiantes
El 41% de los ingresantes afirmó que el impacto del trabajo en el rendimiento académico es negativo.
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNCuyo
Frente a este panorama, las herramientas de asistencia institucional muestran sus límites: solo el 23% de los estudiantes relevados recibe alguna beca. Al alcanzar a menos de uno de cada cuatro alumnos, el sistema deja a la gran mayoría bajo la exclusiva dependencia de su salario para no abandonar las aulas.
De este modo, los datos de la UNCUYO demuestran que el debate actual sobre la universidad pública en Argentina ya no pasa solo por abrir las puertas de manera gratuita, sino por lograr que los estudiantes puedan quedarse. El verdadero reto estructural radica en diseñar trayectorias académicas flexibles y políticas de acompañamiento que eviten que la necesidad económica expulse a los alumnos antes de terminar el primer año.