El Día del Niño no se mueve y la industria del juguete se esperanza con una mejoría
El Día del Niño se celebrará el 17 de agosto. La industria del juguete enfrenta nuevos desafíos entre la apertura comercial y la recuperación del consumo.
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) confirmó que finalmente el Día del Niño 2025 se celebrará, sin cambios, el domingo 17 de agosto, poniendo fin a un debate que se había instalado en las últimas semanas en torno a un posible cambio de fecha.
La definición busca preservar la tradición del tercer domingo de agosto que rige desde hace una década cuando se movió la fecha por las PASO, de esta manera se despejaron las confusiones e interpretaciones erróneas respecto a los motivos que habían impulsado la propuesta inicial de adelantar la celebración una semana antes.
El comunicado oficial de la CAIJ subraya que la sugerencia de modificar la fecha -llevándola al domingo 10 de agosto- se había originado en el contexto de la suspensión de las elecciones PASO.. El objetivo era reorganizar el calendario para evitar superposiciones con el feriado del 17 de agosto, en homenaje al General San Martín, y así facilitar la logística de ambos eventos. Sin embargo, ante las distintas posturas expresadas por actores del sector y para evitar politizaciones o tergiversaciones, la entidad decidió finalmente mantener la fecha original.
Embed - CAIJ Juguete on Instagram: "#DiaDelNiño2025"
La definición del calendario no es un asunto menor en un contexto en el que el mercado juguetero argentino comienza a experimentar señales de reactivación, tras años marcados por la inflación, la caída del consumo y las restricciones comerciales. Las condiciones macroeconómicas actuales muestran un alivio para el sector: la inflación interanual, que en 2024 había superado el 280%, se redujo a niveles cercanos al 48% en el primer semestre de 2025. A ello se suma la reaparición de planes de financiamiento en cuotas y una mayor estabilidad cambiaria, factores que reconfiguran el escenario para el consumo de productos durables como los juguetes, según destacan fuentes del sector
En paralelo, se están implementando medidas que modifican de manera estructural las reglas del juego: la eliminación del Impuesto PAIS para importaciones, la expansión del régimen puerta a puerta sin tributos para compras menores a 400 dólares, y la reducción arancelaria prevista, que podría bajar del 35% actual a un rango entre el 15% y el 20%. Estas decisiones buscan aliviar distorsiones, recuperar niveles de abastecimiento y reactivar el comercio exterior, especialmente en fechas clave como el Día del Niño o la temporada navideña.
Feria del juguete, maipu, reyes magos.jpg
La Cámara del Juguete confirmó que el Día del Niño será en 17 de agosto
Foto: Yemel Fil
El riesgo de la apertura
No obstante, la apertura comercial genera tensiones internas. Por un lado, permite a los distribuidores formales acceder a un portafolio más amplio de productos a precios más competitivos. “El consumidor prioriza el valor percibido del producto por sobre su origen”, explica Cristina Caffaro, Marketing Manager de Vulcanita, quien destaca la relación precio-calidad como uno de los diferenciales clave de los productos importados.
Por otro lado, persisten asimetrías competitivas. Mientras los canales formales deben cumplir con rigurosos estándares de seguridad y certificación —como los ensayos IRAM, trazabilidad de origen y normas de calidad—, el régimen de importación directa vía courier permite el ingreso de juguetes sin controles ni tributos. Esto, según advierten desde la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (AADEJA), afecta la equidad en la competencia y plantea riesgos tanto para el mercado como para la seguridad del consumidor. “El tipo de cambio está retrasado respecto de la inflación, a eso debe sumarse la baja del impuesto país por lo que los productos no se encarecieron. Pero la equidad competitiva es clave para sostener el empleo, la inversión y la calidad del producto. No se trata de cerrar el mercado, sino de garantizar un juego limpio”, afirma su presidente, Alejandro Caffaro, ante la consulta de Sitio Andino.
Día del Niño entre la cautela y el optimismo
Pese a las dificultades del año anterior —con una caída acumulada superior al 10% en las ventas anuales—, el sector inicia el segundo semestre con expectativas moderadamente optimistas. Las ventas por el Día de Reyes 2025 crecieron un 3,5% interanual, lo que fue leído como un punto de inflexión. En ese escenario, el financiamiento con tarjeta fue determinante: representó el 95% de las ventas en cadenas con productos importados.
Las empresas del sector coinciden en que la sostenibilidad de la recuperación dependerá de una combinación de factores: eficiencia operativa, reducción de costos y reglas de juego estables. La paridad cambiaria sigue siendo un elemento central, ya que el tipo de cambio oficial continúa rezagado respecto de la inflación, lo que contribuye a mantener a raya el precio de los bienes importados. A eso se suma el impacto positivo de la baja del Impuesto PAIS, que alivió los costos de abastecimiento para buena parte del canal formal.
Más allá de las cifras, el debate de fondo trasciende lo económico. El juguete no es solo un bien de consumo: es una herramienta de desarrollo cognitivo, un vehículo de socialización y un reflejo de los valores culturales de una sociedad. En este sentido, promover el acceso a juguetes seguros, diversos y estimulantes requiere de un marco regulatorio inteligente, que combine apertura con control, dinamismo con responsabilidad y competencia con equidad. Porque detrás de cada juguete, hay una infancia que merece ser cuidada.