Consultora mundial de energía sugiere que YPF equivoca de estrategia
Mientras YPF se retira una consultora mundial revela el alto potencial de los pozos maduros. Una estrategia que Argentina podría aprovechar para exportar más.
Un informe internacional de una de las principales consultoras en materia de energía mundialcontradice claramente las políticas de YPF de abandono de los pozos convencionales de petróleo y sugiere que invertir en los pozos maduros es una estrategia inteligente y productiva que permite maximizar rentabilidad y eficiencia operativa.
En un informe de marzo pero que trascendió en los últimos días la consultora internacional (aquí se puede leer completo), sugiere que, más que invertir en la exploración de nuevos yacimientos, el camino más inteligente para las compañías es optimizar la producción de campos ya desarrollados, mediante tecnologías como la recuperación terciaria o mejorada.
El informe destaca que la recuperación terciaria representa un salto técnico en la eficiencia de extracción. Tras la etapa primaria, que se vale de la presión natural del yacimiento, y la secundaria, que inyecta agua para mantener esa presión, la terciaria emplea polímeros que aumentan la viscosidad del agua, lo que mejora el empuje y permite extraer más petróleo.
Según el informe global de BCG, esta técnica podría generar entre tres y cuatro veces más retorno en EBITDA (Beneficio bruto de explotación, antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) que las tradicionales medidas de reducción de costos, con un desembolso hasta 45% menor que el de desarrollar un nuevo yacimiento.
El impacto estimado de un incremento del 5% en la producción diaria de campos maduros a nivel global podría traducirse en ingresos adicionales por 600.000 millones de dólares hacia 2030, además de una reducción de más del 10% en emisiones de gases y ahorros de hasta 52% en impuestos de carbono.
Un informe internacional sostiene que, al contrario de los que viene realizando YPF, los pozos maduros pueden tener alta rentabilidad y ser productivos.
Foto: Cristian Lozano
Una oportunidad para la Argentina
Aunque el análisis se apoya en experiencias de “regiones maduras” como el Mar del Norte a nivel local, una aplicación razonable del modelo global permitiría estimar un incremento de ingresos de hasta 500 millones de dólares anuales, una cifra no menor en momentos en que el país busca reforzar sus exportaciones energéticas y reducir su vulnerabilidad externa.
YPF, entre el retiro y la reconversión
Paradójicamente, mientras los beneficios de la recuperación terciaria se hacen evidentes, YPF –la petrolera de mayoría estatal– avanza en un proceso de retiro de las áreas convencionales, para concentrar su estrategia en Vaca Muerta, el megayacimiento no convencional que hoy acapara las inversiones.
Bajo el liderazgo de Horacio Marín, la compañía ya transfirió áreas en Chubut, Mendoza y Santa Cruz, y proyecta desprenderse antes de fin de año de sus dos principales áreas terciarias: Manantiales Behr (Chubut) y Chachahuén (Mendoza).
Sin embargo, ello no implica que los campos convencionales carezcan de valor, sino que requieren un modelo operativo más flexible, que otras compañías podrían asumir.
Precisamente allí está el problema: con la experiencia fresca se puede decir que no parece que haya demasiadas empresas (sobre todo pymes petroleras) que puedan sostener el camino de recuperación y explotación de esos activos de los que se desprende con pocos requisitos y control la petrolera estatal.
Rentabilidad y extensión de la vida útil
Los expertos destacan que la recuperación terciaria puede triplicar el volumen de petróleo extraído respecto a la etapa inicial. En la cuenca del Golfo San Jorge, por ejemplo, la producción puede pasar del 12% original al casi 35% del total del petróleo contenido en el reservorio.
“El costo total aumenta, pero el costo unitario por barril podría reducirse entre un 15 y un 20%, gracias al mayor volumen de extracción y menor producción de agua”, explicó un ingeniero de Capsa.
Además, se trata de una estrategia que prolonga la vida útil de yacimientos maduros, permitiendo recuperar inversiones existentes y evitar los altos costos de nuevos desarrollos, que suelen tener tiempos de maduración largos y una alta tasa de incertidumbre.
Mendoza: Un rejuvenecimiento energético posible
Para provincias como Santa Cruz y Mendoza, con una historia de esplendor petrolero, la recuperación terciaria representa una oportunidad de renacimiento productivo. En la primera, se han identificado diez áreas con potencial de reactivación que podrían atraer a nuevos inversores, alentados por procesos de licitación activos y perspectivas de rentabilidad.
Según un informe de la consultora GtoG, elaborado por Gerardo Tennerini, Santa Cruz tiene una producción diaria efectiva de 5.106 m³ que podría mejorarse notablemente con la incorporación de técnicas terciarias. El potencial, dice el estudio, “sigue ahí; dormido, pero intacto”.
Algo similar ocurre en Mendoza con los pozos de los que se desprendió YPF y que el gobierno de la provincia está reordenando y reotorgando.
Argentina, con una vasta infraestructura convencional y un amplio conocimiento geológico acumulado, está en condiciones de liderar una segunda ola productiva de los pozos convencionales.
Aun cuando los grandes jugadores como YPF miren hacia el horizonte de Vaca Muerta, el subsuelo convencional aún tiene mucho por ofrecer. Solo hace falta decisión, capital paciente y real, y reglas claras para que esa riqueza vuelva a surgir.