Los imprescindibles de Mendoza

Julio Le Parc, visionario y comprometido

Oriundo de Palmira, Julio Le Parc es considerado uno de los grandes referentes del arte geométrico, tanto óptico como cinético.

Por Walter Gazzo

Julio Le Parc nació el 23 de septiembre de 1928 en Palmira, San Martín. Su madre se dedicaba a la confección de ropa y su padre era ferroviario. Fue el segundo hijo de la familia (hermana mayor y hermano menor).

Vivió en la calle Las Palmas 302 de Palmira, que luego fue José Félix Uriburu y desde el año 2017 cambió su nombre por la del afamado artista.

Hizo sus estudios primarios en la Escuela 1-071 Martín Miguel de Güemes y ya era buen dibujante de retratos de hombres ilustres y de mapas ilustrados. A los 13 años comienza a trabajar en forma irregular repartiendo diarios, como aprendiz de bicicletero o en un taller de embalajes para frutas.

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Julio Le Parc con su madre y sus hermanos.

Julio Le Parc con su madre y sus hermanos.

En una nota al diario La Nación, Le Parc dijo: “Mi mamá se había separado de mi papá y se vino a Buenos Aires con mi hermana mayor. Nosotros nos quedamos tristes, sobre todo mi hermano, que era menor. Cuando la situación mejoró un poco, nos trajo. Era una mujer simple, de San Juan, pero era visionaria. Habrá dicho: en este pequeño pueblo, mis hijos no tienen porvenir. En Palmira, había una sola calle asfaltada y la casa donde vivíamos no tenía agua corriente. Había que ir a buscarla todos los días con unos tachos, a 50 metros”.

En 1942 se instala con su madre y hermanos en Buenos Aires. Allí fue aprendiz obrero en una fábrica de marroquinería y se preparó para pasar el examen de ingreso en la Escuela Preparatoria de Bellas Artes, donde ingresó para realizar el cursado nocturno. Después de cuatro años y medio de estudios y dos años y medio antes de obtener el diploma, abandona la Academia de Bellas Artes y toma una decisión: como vagabundo viaja al interior del país.

Consciente de su situación marginal se reintegra a la sociedad, y con 26 años obtiene un puesto de portero en un teatro oficial, entra en un grupo de teatro experimental independiente, hace un examen por libre de admisión en la Escuela Superior de Bellas Artes, es rechazado primero y admitido luego. Vuelve a la Academia de Bellas Artes y allí conoce a Martha.

Corría 1958 cuando Le Parc y otros camaradas analizan sus problemas como futuros "artistas" y es así como decide viajar a París, centro artístico, a fin de romper la dependencia que los ata y ver con sus propios ojos lo que se produce allí en realidad y no los reflejos deformados que llegaban a Buenos Aires. Se presenta a un concurso y obtiene una beca del Servicio Cultural Francés, lo cual le permite partir a París, donde llega el 4 de noviembre de 1958. Un año más tarde, Martha llega a París.

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Un joven Julio Le Parc.

Un joven Julio Le Parc.

A mediados de 1960 se conoce la fundación del GRAV (Grupo de Investigación de Arte Visual) que concreta, da forma, organiza y desarrolla la confrontación de experiencias e ideas. Y junto con es noticia llega otra: nace su primer hijo, Juancito. En 1963 nace su segundo hijo: Gabriel.

GRAV sigue creciendo como grupo artístico experimental y en 1965 llegan a la realización del 3° Laberinto en New York, la publicación del texto "Stop-Art" y en la Bienal de París realizan una sala de juegos donde el espectador es considerado aún más como un elemento activo.

Ese mismo año nace Yamil, el tercer hijo de la pareja. Y llega con el pan bajo el brazo porque en 1966 Julio Le Parc logra llevar a cabo su primera exposición personal en la Galería Howard Wise, Nueva York. Además, obtiene el gran Premio Internacional de Pintura de Venecia.

Sus viajes a América Latina le permiten varias exposiciones personales.

En 1970, Le Parc traslada su taller a Cachan, en los alrededores de París. Mientras sigue adelante con su arte, el mundo lo va descubriendo. Así, la BBC de Londres realiza un film sobre su obra, mientras viaja a Cuba, Chile, Perú, Venezuela y le niegan la visa para entrar a los Estados Unidos.

Para 1982 Le Parc, con un grupo de artistas latinoamericanos, inician los trámites oficiales en el Ministerio de la Cultura de Francia a fin de realizar en París (Centro Pompidou) una importante manifestación de Arte Latinoamericano; manifestación que dé una más justa imagen de América Latina a través de las artes plásticas. También fue invitado a formar parte del Comité de Artistas del Mundo contra el Apartheid en África del Sur.

En 1983 es condecorado por Jack Lang, Ministro de Cultura de Francia con el título: "Officier de l’Ordre des Arts et des Lettres"

En 1989 vuelve a Mendoza para organizar su exposición retrospectiva y es declarado ciudadano Ilustre.

En el año 2000 se realiza la exposición de Le Parc de Mercosur y a Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Neuquén dando lugar alrededor del trabajo de montaje a numerosos encuentros y reencuentros. Esta exposición se enriquece con la participación de su esposa Martha.

El 15 de octubre de 2012 se inaugura el Espacio Cultural en Guaymallén que lleva el nombre de Julio Le Parc. Dona una Esfera Roja Móvil de 6 metros de diámetro colocada en el hall de la entrada; Le Parc asiste emocionado a la multitudinaria inauguración leyendo un texto-poema de su autoría.

En el año 2014 Francia le otorga la Orden de la Legión de Honor. Solicitado por el CCK (Centro Cultural Kirchner) en 2016 llega su Esfera Azul que se encuentra en el hall de entrada.

Le Parc vive aún y trabaja aún en Cachan-París persiguiendo, con su habitual obstinación, una meta no finalizada aún.

A lo largo de su trayectoria ha exhibido en diversas instituciones y museos del mundo, como el Metropolitan Museum of Art (Nueva York), el Palais de Tokyo (París), el Pérez Art Museum Miam (Miami), el Instituto Tomie Ohtake (San Pablo) y el Museo de Arte Latinoamericano (Buenos Aires), entre otros.

Este artista representa uno de los principales exponentes del arte geométrico y cinético de los años 1960 y su trabajo se enfoca en el movimiento, la luz, la óptica y en la relación existente entre la obra y el espectador.

"Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).

Esta columna fue declarada de interés cultural por el Senado de Mendoza según consta en la resolución 78.208.

Fuentes: web oficial del artista, diario La Nación, diario Clarín, Le Figaro y Ministerio de Cultura de la Nación.

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