Cada vez más argentinos trabajan como monotributistasoautónomos, lo que también genera dudas sobre cómo será su futura jubilación. En su columna en Aconcagua Radio, el especialista en seguridad social, Carlos Gallo, explicó cómo se calculan los haberes previsionales, qué diferencias existen entre ambos regímenes y por qué no siempre un monotributista termina cobrando la jubilación mínima.
¿Por qué hay cada vez más monotributistas en Argentina?
Viene creciendo fuertemente, principalmente el caso de los monotributistas, más que el de los autónomos. Hay muchos motivos, pero también hay que tener en cuenta que las nuevas aplicaciones exigen tener un monotributo, por ejemplo Uber o Cabify.
Aumenta el número de monotributistas y autónomos en Argentina.
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Además, muchos trabajadores registrados dejan de estar en esa situación y, cuando pasan a la informalidad o se quedan sin trabajo, en general nadie se vuelve a su casa. Buscan alguna manera de resolverlo y, en la gran mayoría de los casos, esa manera requiere al menos una inscripción en el régimen de monotributo.
¿Qué aporta un monotributista y qué diferencia hay con un autónomo?
En el caso de los trabajadores autónomos hay cinco categorías fijadas por ARCA según la actividad y los ingresos brutos anuales. El aporte mensual es el 27% de esa renta de referencia: el 22% va a la ANSES y el 5% al PAMI.
El monotributo no tiene una renta de referencia. Unifica el componente impositivo, el de salud y el previsional en una cuota fija mensual según la categoría.
¿Cómo se calcula la jubilación de un trabajador autónomo?
A diferencia de un trabajador registrado, donde se toman las últimas 120 remuneraciones, en el caso del trabajador autónomo ARCA calcula el promedio de las rentas de referencia de todas las categorías en las que estuvo inscripto desde 1994.
El monotributo unifica el componente impositivo, el de salud y el previsional en una cuota fija mensual según la categoría.
Si una persona fue autónoma de la misma categoría durante toda su vida laboral, la categoría 1 va a cobrar una jubilación mínima, mientras que quien estuvo siempre en la categoría 5 va a cobrar un poco más.
¿Es cierto que un monotributista siempre se jubila con la mínima?
Eso es lo que dice todo el mundo, pero el monotributo no tiene una renta de referencia como el trabajador autónomo. El monotributo unifica el componente impositivo, el de salud y el previsional en una cuota fija mensual según la categoría, de la A a la K. El componente previsional, que es el aporte destinado a la jubilación, es una suma fija que no varía demasiado entre las categorías más bajas.
Hoy la categoría A aporta $15.616 para jubilación; la B, $17.000; la C, $18.000; la D, $20.000; la E, $22.000. Recién en las categorías I, J y K aparecen aportes mucho más altos, de $69.000, $96.000 y $135.000.
La normativa establece que el tiempo aportado como monotributista se computa con una renta de referencia equivalente al salario mínimo vigente. La jubilación tiene una prestación básica universal, que es un monto fijo para todas las jubilaciones, y una prestación complementaria o prestación adicional por permanencia, que es la que varía.
Entonces, ¿un monotributista puede cobrar más que la jubilación mínima?
Sí. Un monotributista de las categorías más altas, en general, no va a cobrar la jubilación mínima.
También hay que tener en cuenta que la mayoría de los monotributistas están en las categorías más bajas y por eso se instaló esa idea. Además, hoy las trayectorias laborales son mucho más variadas y es difícil hacer una relación directa porque muchas personas combinaron trabajo en relación de dependencia, monotributo y autónomos.
La mayoría de los monotributistas están en las categorías más bajas.
¿El sistema previsional necesita cambios?
Sí. La explicación de por qué en el régimen general se toman los últimos diez años responde a una realidad laboral muy vieja y muy desactualizada.
Antes las personas hacían toda su vida laboral en un mismo trabajo y su carrera era ascendente. Hoy la mayoría tuvo varios trabajos, muchos fueron empleados, autónomos y también monotributistas. El sistema previsional está necesitando un cambio estructural que se acerque más a la realidad laboral actual.