La vendimia 2016 fue mucho peor de lo esperado. En marzo el pronóstico de cosecha de uvas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) anticipaba una baja del 20% en la producción de uvas en Mendoza para este año en relación con el 2015, pero los datos fueron tremendamente peores. En 2016 se terminaron cosechando 10,19 millones de quintales, lo que marca un caída del 39,3% en relación a los 16,78 millones de quintales levantados en la Vendimia 2015, según datos del INV. La Zona Este por lejos fue la más castigada con una baja en la producción del 50% promedio en la región, traccionado principalmente por caídas del 60% en Santa Rosa, del 50% en San Martín y del 48% en Rivadavia.
El efecto devastador del clima sobre la producción de uvas fue tan grande en Mendoza que rápidamente se pasó de una crisis de excedentes (sobre oferta) a la escasez lisa y llana de vino, lo que trajo aparejado una escalada de precios significativa pero con caída en el consumo y pérdida de mercado en lo que va de este año. Pero más allá del rebote en los precios, que beneficia a los productores con lograron salvar algo de su producción, los estragos del clima dejaron a productores y zonas sin sus cultivos y a la deriva.
San Juan, cuya producción total asciende a 5,62 millones de quintales (de los 17,03 millones que produjo este año Argentina), no tuvo caída en la producción de uvas este año, según datos del INV.
Por departamentos, en Mendoza la Zona Este por lejos fue la más castigada con bajas significativas en Santa Rosa, San Martín, Rivadavia y La Paz, mientras que los departamentos del Sur tuvieron bajas promedio en torno al 30% de su producción y en Valle de Uco en torno al 25% (Ver cosecha por departamentos).