4 de abril de 2026
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Cáncer de mama

Cáncer de mama: una madre sanrafaelina sortea su moto para pagar el tratamiento

Laura Magallanes tiene 30 años y una hija de 5. Tras ser diagnosticada con cáncer de mama y quedar sin empleo, enfrenta la desprotección de su obra social.

Por Natalia Mantineo

En la vida de Laura Magallanes, los tiempos de espera se volvieron eternos a finales del año pasado. Lo que comenzó como un pequeño bulto detectado por ella en octubre, se transformó en un derrotero de estudios. En enero, llegó la confirmación que cambió sus planes para siempre: cáncer de mama en estadio 4, con metástasis en una vértebra.

Para esta joven sanrafaelina, el diagnóstico no fue solo un golpe a su salud, sino un desafío absoluto a su realidad cotidiana. Madre de una pequeña de 5 años, Laura confiesa con una honestidad desgarradora lo difícil que es sostener la rutina cuando el cuerpo no responde: "A veces no puedo ni con mi propio cuerpo, se me complica. Pero le pongo toda la garra por mi bebé, ella es toda mi vida".

Cáncer de mama: un sistema que le da la espalda

La lucha de Laura tiene un frente de batalla extra: la desprotección económica. Empleada de una fábrica de ciruelas, actualmente se encuentra suspendida y con la angustia de un futuro incierto. "Con mi enfermedad, no creo que vuelvan a llamarme", lamentó en diálogo con Sitio Andino.

A pesar de tener obra social, la falta de aportes patronales activos la obligó a pagar la cobertura como si fuera una prepaga privada para no interrumpir su atención. Sin embargo, el sistema le ha fallado:

"Me pusieron en el plan más bajo. Estoy pagando coseguros como si fuera particular y no me cubren al 100% los medicamentos que necesito tomar antes y después de la quimio para sentirme bien. Se me está haciendo imposible".

El motor de la dignidad

Ante la urgencia de pagar el alquiler de su casa y los remedios que la obra social le retacea, y con una pareja que trabaja 12 horas diarias, pero no logra cubrir los costos médicos, Laura tomó una decisión drástica: sortear su moto eléctrica, el vehículo que compró con años de esfuerzo.

La decisión nace de un valor innegociable para ella: la dignidad. "No me gusta pedir ayuda, me da mucha vergüenza. No quería recibir dinero sin dar nada a cambio, por eso decidí dar algo que es mío y que a la gente le sume", explicó con entereza.

sorteo moto

Entre el silencio y la esperanza

Mientras el acompañamiento oficial ha sido nulo, Laura destaca el trato humano recibido en la Fuesmen, donde realizó su radioterapia, como el único apoyo institucional que se puso a su disposición.

Hoy, tras finalizar las sesiones de rayos y comenzando el duro camino de la quimioterapia, esta madre sanrafaelina se aferra a la solidaridad de su comunidad. Su moto, más que un bien material, se ha convertido en el puente para garantizar el derecho más básico: el acceso a la salud para seguir viendo crecer a su hija.

¿Cómo colaborar?

Quienes deseen adquirir un número para el sorteo de la moto o brindar asistencia a Laura Magallanes, pueden contactarse a través del celular 2604100829. Cada número tiene un costo de $6500 y el sorteo se realizará el próximo 17 de abril. Toda ayuda es un motor de esperanza en esta batalla por la vida.