En Argentina, el silencio no es oro: es incomodidad, sospecha, tensión. Un estudio reciente de la plataforma Preply confirmó que, para siete de cada diez argentinos, basta con 6,5 segundos de mutismo para que el cuerpo empiece a pedir palabras. Y si bien parece exagerado, las cifras hablan por sí solas.
El ascensor, el peor lugar para un argentino
¿Quién no se ha refugiado alguna vez en el clásico “parece que va a llover”? Según el informe, el 76% de los argentinos considera al ascensor el lugar donde más incómodos resultan los silencios. Es que en ese espacio angosto, sin escapatoria ni distracciones, hablar del clima se vuelve una tabla de salvación para huir del mutismo.
En el podio del silencio incómodo también figuran los funerales y las primeras citas, ambos con un 72% de menciones. Curiosamente, dos situaciones opuestas: una atravesada por el dolor, la otra por el deseo de agradar. Pero también es en los momentos afectivos donde el silencio puede volverse un monstruo. En las rupturas amorosas, el 72% dice sentir incomodidad cuando las palabras desaparecen. Y en las charlas importantes de pareja, el 61% confiesa que el silencio pesa, más aún entre los hombres: un 21% lo padece frente al 12% de las mujeres. “¿Por qué no hablás?”, “¿Qué te pasa?”, son frases comunes que delatan el temor a un conflicto latente.
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El 70% de los argentinos no soporta el silencio: descubrí en qué situaciones es peor
¿Mutismo o amenaza?
“Argentina es un país ruidoso, en el mejor sentido: verborrágico, sociable, entusiasta”, describe Yolanda Del Peso Ramos, vocera de Preply. En ese contexto, el silencio es percibido como extraño, e incluso peligroso. “Nos apasiona explorar los vínculos a través de la comunicación, por eso quisimos estudiar el fenómeno del silencio, que puede ser tan elocuente como las palabras”.
Los más jóvenes parecen tener menos tolerancia. La Generación Z lidera la estadística de incomodidad en las citas, con un 45% de afectados entre 18 y 25 años. Y en un mundo hiperconectado, donde el celular es la salida de emergencia para evitar los silencios, muchos se refugian en la pantalla cuando no saben qué decir.
Cultura, edad y sexo: todo afecta a la tolerancia al silencio
La investigación, que analizó la percepción del silencio en 21 países, muestra que esta incomodidad no es exclusiva de Argentina. En la lista de culturas poco amigas del silencio también figuran Brasil, Italia, Colombia, Estados Unidos y Hong Kong. Por el contrario, en varios países asiáticos, los momentos sin hablar suelen ser valorados como muestras de respeto, introspección o cortesía.
El nivel de incomodidad también varía según la edad y el género. La Generación Z es la más afectada por el silencio: un 45% de los jóvenes entre 18 y 25 años lo sufre especialmente en primeras citas. En el ámbito de pareja, los hombres resultan ser los más sensibles: el 21% se incomoda en momentos sin diálogo, frente al 12% de las mujeres.
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El 70% de los argentinos no soporta el silencio: descubrí en qué situaciones es peor
El ranking de incomodidad lo completan los silencios frente a desconocidos (68%), durante conflictos (64%), en reuniones laborales (56%) y al hablar en público (60%). Incluso entre suegros o familiares lejanos, el mutismo se vuelve incómodo para el 27%.
Así, mientras en otras partes del mundo, el silencio puede ser sinónimo de sabiduría, introspección o respeto, en Argentina el silencio es sospechoso. Pareciera ser un espacio incómodo que pide a gritos ser ocupado. A vos , ¿te cuesta el silencio?./A24.