Una vez más, los comerciantes de Mendoza anticiparon los descuentos de la ropa de invierno, pero no por el clima, sino por la necesidad de enfentar la caída en las ventas que no aflojó a lo largo de todo el año.
Los descuentos en la ropa de invierno se anticiparon y llegan hasta el 50%. Para los comerciantes, las liquidaciones solo sirven para recuperar la inversión.
Una vez más, los comerciantes de Mendoza anticiparon los descuentos de la ropa de invierno, pero no por el clima, sino por la necesidad de enfentar la caída en las ventas que no aflojó a lo largo de todo el año.
Las liquidaciones, con descuentos que llegan hasta el 50%, se adelantaron en la provincia, una estrategia que, sin embargo, no logra impulsar las ventas, fuertemente golpeadas por la crisis económica, la migración de consumidores a Chile y la competencia de plataformas digitales como Shein y Temu.
"Más allá de que las ventas han estado muy flojas a lo largo de todo el año, la liquidación se anticipa porque así ocurre en el mercado en general", explicó a Sitio Andino Daniela Castañeda, propietaria de la tienda Adrenalina.
Según la empresaria, las grandes marcas marcan el ritmo del mercado, obligando a los comercios locales a seguir esa tendencia para no quedar rezagados y, a su vez, "empujar un poco las ventas".
Adrián Alin, de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de Mendoza (CECITyS), confirmó que en los últimos años la anticipación de las rebajas se ha vuelto una constante debido a la baja demanda.
Pese a que las promociones, en algunos casos, rozan el 50% e incluso se observan ofertas de 2x1 en grandes hipermercados, el entusiasmo inicial de los consumidores se diluye rápidamente.
"Si bien en un principio se activa mucho y se observa cómo la gente está esperando esos descuentos, con el pasar de los días las ventas vuelven a plancharse", comentó Castañeda.
Para muchos comerciantes, estas liquidaciones ya no representan una ganancia, sino una forma de recuperar parte de la inversión para poder adquirir nueva mercadería. "No ganamos con estas liquidaciones, que muchas veces llegan al costo, pero sí sirven para comprar nueva mercadería", afirmó la dueña de Adrenalina.
La situación en Mendoza no es un caso aislado. Según la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), la venta de ropa a nivel nacional cayó un 7,7% en el tercer bimestre del año en comparación con el mismo período de 2024.
Este descenso se produce después de un breve período de recuperación, confirmando un deterioro generalizado en el sector.
El informe de la CIAI destacó que la falta de demanda y el consecuente sobre stock son las principales preocupaciones de las empresas. Esta situación está provocando ajustes en el empleo y una incapacidad para trasladar los costos a los precios finales, lo que afecta seriamente las perspectivas económicas del sector a futuro.


EN VIVO