Cáncer de piel: los mitos más comunes y las señales de alerta que no hay que ignorar
La altitud, la nieve y los hábitos de exposición aumentan el riesgo de cáncer de piel. Qué personas son más vulnerables y cuándo consultar con un dermatólogo.
Cáncer de piel: en Mendoza, la altitud y la cercanía con la cordillera exigen mayores cuidados durante todo el año.
Muchas personas creen que el cáncer de piel solo está relacionado con las quemaduras del verano, pero la realidad es distinta. La exposición a la radiación ultravioleta ocurre durante todo el año y puede provocar daños acumulativos que aumentan el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
Cada año, el cáncer de piel registra miles de nuevos diagnósticos en todo el mundo y, aunque es uno de los tipos de cáncer más frecuentes, también es uno de los más prevenibles. En una provincia como Mendoza, donde la cercanía con la cordillera, la altitud y las actividades al aire libre forman parte de la vida cotidiana, los especialistas insisten en la importancia de reforzar las medidas de protección durante todo el año y no solamente en verano.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Piel —celebrado el 13 de junio—, SITIO ANDINO dialogó con la Dra. Sonia Rodriguez Saa, Dermatóloga (Mat. 7744), actual Jefa del Servicio de Dermatología del Hospital El Carmen, quien explicó cuáles son los principales factores de riesgo, cómo reconocer señales de alarma y qué creencias erróneas aún persisten sobre esta enfermedad.
Mendoza: una provincia donde el sol exige mayores cuidados
Según la especialista, uno de los factores que distingue a Mendoza de otras regiones es la altitud, una condición que favorece una mayor exposición a la radiación ultravioleta. "A más altura, la radiación llega más directa y puede provocar más daño. No es lo mismo la radiación que llega si estamos a nivel del mar que si estamos a la altura de la montaña", explicó.
La dermatóloga señaló que este fenómeno se intensifica durante el invierno en las zonas cordilleranas debido a la presencia de nieve. "Esta produce un importante reflejo de la radiación ultravioleta y aumenta la intensidad del daño. Nos llega la radiación directa desde el sol y también la que se refleja en el suelo", advirtió.
Penitentes 2015 - 198624
Durante otoño e invierno, utilizar protector solar también ayuda a prevenir riesgos de cáncer de piel.
Foto:Yemel Fil
Por ese motivo, insistió en que la protección solar debe mantenerse incluso durante los meses más fríos del año, especialmente para quienes realizan actividades recreativas o deportivas en la montaña.
¿Quiénes tienen más riesgo de desarrollar cáncer de piel?
Aunque cualquier persona puede padecer cáncer cutáneo, existen factores que incrementan las probabilidades de desarrollar la enfermedad. La profesional explicó que algunos de ellos son genéticos y no pueden modificarse, mientras que otros están relacionados con los hábitos y la exposición al sol.
Entre los principales grupos de riesgo mencionó:
Personas con piel muy clara,
Personas con gran cantidad de lunares o lunares irregulares,
Quienes tienen antecedentes personales de cáncer de piel,
Personas con antecedentes familiares de la enfermedad,
Pacientes con determinadas enfermedades genéticas predisponentes,
Personas que sufrieron quemaduras solares durante la infancia,
Trabajadores o personas con exposición solar crónica por actividades recreativas.
"Las quemaduras solares en la infancia aumentan mucho el riesgo de cáncer de piel. Por eso es tan importante cuidar a los niños y generar hábitos saludables desde edades tempranas", remarcó.
Además, destacó que gran parte de la exposición acumulada al sol ocurre "dentro de los primeros 20 años de vida". "Ahí es, también, cuando incorporamos los hábitos que nos acompañarán el resto de la vida", señaló.
Cómo reconocer las señales de alarma
Uno de los aspectos más importantes para mejorar el pronóstico es la detección temprana. La Dra. Rodriguez Saa explicó que algunos cánceres de piel pueden presentarse como manchas o lunares que muestran cambios progresivos. Para identificarlos, los dermatólogos utilizan la conocida regla ABCDE:
A (Asimetría): una mitad del lunar es diferente de la otra.
B (Bordes): presentan contornos irregulares o poco definidos.
C (Color): aparecen varios colores o tonalidades diferentes.
D (Diámetro): supera los 6 milímetros.
E (Evolución): cambia de tamaño, forma o color con el tiempo.
cancer de piel dermatologa dermatología melanoma paciente 1
Un lunar que cambia de tamaño, color o forma debe ser evaluado por un dermatólogo. La detección temprana mejora significativamente el pronóstico del cáncer de piel.
Foto: Freepik.
"Si vemos alguna mancha o lunar que presenta estas características debemos consultar. No necesariamente será un cáncer de piel, pero sí requiere una evaluación médica", indicó.
No obstante, la especialista aclaró que no todos los cánceres de piel se manifiestan como lunares, algunas lesiones pueden aparecer como heridas que no cicatrizan, costras que sangran de forma repetida o pequeños bultos que crecen progresivamente. "Estas son lesiones que no desaparecen, que pueden sangrar, crecer o ulcerarse. Esas señales también deben llamar la atención y motivar una consulta dermatológica", explicó.
Verdadero o Falso: ¿qué sabemos sobre el cáncer de piel?
1. Durante el invierno, ¿es necesario usar protector solar?
Uno de los mitos más frecuentes es creer que el protector solar solo debe utilizarse en verano. Sin embargo, la especialista fue categórica.
"Durante el invierno también es necesario utilizar protector solar. El sol está presente durante todo el año, aunque con distinta intensidad, y es importante cuidarse siempre", afirmó. Además, recordó que la radiación ultravioleta atraviesa las nubes, por lo que la protección debe mantenerse incluso en días nublados.
2. El frío, el viento y la nieve de la alta montaña, ¿pueden aumentar el riesgo de lesiones en la piel o de cáncer cutáneo?
Aunque muchas personas relacionan las condiciones climáticas de alta montaña con el desarrollo de cáncer cutáneo, la realidad es diferente. La médica explicó que el frío y el viento pueden generar sequedad, irritación y empeorar enfermedades dermatológicas como la rosácea o la dermatitis, pero no aumentan el riesgo de cáncer de piel.
Lo que sí representa un riesgo es la exposición a la nieve, especialmente en zonas de montaña.
cancer de piel 2
Los especialistas recomiendan utilizar protector solar también en invierno, ya que la radiación solar continúa presente incluso en días nublados.
3. Un lunar que cambia de tamaño, color o forma ¿debe ser evaluado por un dermatólogo?
Los cambios en un lunar nunca deben pasar desapercibidos. "Si un lunar cambia de tamaño, forma o color es muy importante consultar porque puede ser una de las primeras manifestaciones de un cáncer de piel", afirmó la dermatóloga.
Además, destacó que el diagnóstico precoz puede marcar una diferencia decisiva. "El cáncer de piel detectado en etapas iniciales es curable", enfatizó.
¿Las mujeres utilizan más protector solar que los hombres?
La especialista también señaló que las mujeres, en general, mantienen mejores hábitos de cuidado frente al sol. "Utilizan más protector solar que los hombres, probablemente por cuestiones culturales y porque históricamente han incorporado más rutinas de cuidado de la piel", explicó Rodríguez Saa.
No obstante, destacó que en los últimos años existe una creciente conciencia entre los hombres sobre la importancia de protegerse de la radiación solar.
La prevención, una herramienta clave
Más allá de los factores genéticos, los especialistas coinciden en que gran parte del riesgo asociado al cáncer de piel puede reducirse mediante hábitos saludables.
El uso diario de protector solar, la búsqueda de sombra durante las horas de mayor radiación, el uso de sombreros y ropa adecuada, junto con los controles dermatológicos periódicos, continúan siendo las principales herramientas para prevenir una enfermedad que, detectada a tiempo, tiene altas posibilidades de curación.