El año 2011 ha teñido de muerte al sector de las empresas que prestan servicios de distribución eléctrica en la provincia. Según datos proporcionados por el gremio que representa a los trabajadores de esa actividad, en los últimos 10 meses han fallecido nueve operarios cumpliendo sus obligaciones laborales.
"La gente se nos está muriendo colgada de la red", expresó con dolor el secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza de Mendoza, Urbano Otero.
De acuerdo a lo expuesto por el dirigente gremial, en lo que va del año han muerto: un operario de Erlyfsa (contratista de Edemsa), un obrero de Electrovida (contratista de Edeste), un empleado de Esesa (contratista de Edeste) un operario de Distrocuyo, un trabajador de Edemsa, un trabajador de la Cooperativa de Rivadavia y uno de la Cooperativa de Godoy Cruz.
A todas estas muertes se le suma los accidentes que se producen a diario dejando, en varios de los casos, secuelas graves en el trabajador.
"Queremos saber qué es lo que está pasando", señaló Otero, quien apuntó a que la causa de todo puede ser el incumplimiento por parte de algunas empresas de las normas de higiene y seguridad.
Por estos lamentables hechos, el sindicato recurrió a la Legislatura. Hace unos días en la Cámara de Diputados se aprobó un pedido de informe al Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) que conduce el justicialista Elián Japás.
"Seguramente si uno le pregunta al EPRE sobre esta situación, no debe tener idea", aseguró el gremialista.
La intensión de este pedido de informe es que también se extienda a todas las empresas provinciales del sector.
"Sé que en ciertos casos hay fallas humanas pero también hay de estructura, queremos consensuar con las empresas para definir los mecanismos de protección que debe tener el trabajador en sus tares y así poder evitar más muertes", expuso Otero.