La última pista analizada por el juez de la causa, Javier Ríos, apunta al testimonio aportado por un peluquero vecino al edificio de Ravignani, quien declaró que Mangeri le había pedido por su intermedio a una vecina que guardara una aspiradora.
La última pista analizada por el juez de la causa, Javier Ríos, apunta al testimonio aportado por un peluquero vecino al edificio de Ravignani, quien declaró que Mangeri le había pedido por su intermedio a una vecina que guardara una aspiradora.
El testigo, de nombre Humberto, relató que el viernes 14 del mes pasado, cuatro días después del crimen de Ángeles, el portero lo fue a ver y tras decirle que estaba amenazado, le pidió que le entregara una nota a una vecina del séptimo piso en la que decía: "Sra. Sofía ponga la aspiradora en su lugar".
Los investigadores sospechan que el portero pudo haber utilizado ese electrodoméstico, que ahora deberá ser sometida a peritajes, para limpiar rastros que lo incriminen, según publica Infobae.
Los voceros consultados dijeron que el viernes también fue allanado el domicilio de Mangeri, donde fueron encontrados rastros genéticos de Ángeles que llevan a los investigadores a pensar que es posible que ese lugar haya sido la escena del crimen.
Según trascendió, los fluidos biológicos de la adolescente asesinada, mezclados con los de Mangeri, fueron detectados con luz ultravioleta y luminol por peritos de la Policía Federal en una biblioteca del departamento del portero.
Se trata de un informe preliminar del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, cuyos expertos le comunicaron al juez Ríos que la próxima semana le remitirán los resultados definitivos de éste y otros estudios.
También se esperan los resultados de un trozo de uña y manchas encontradas en los asientos de acompañantes de los autos de Mangeri, un Renault Megane y del Chevrolet Celta del padrastro de la víctima, Sergio Opatowski.
