Este mediodía se conocerá la sentencia del tercer juicio por los delitos de lesa humanidad en Mendoza
La pena será contra cinco ex militares y cinco ex policías después de escuchar los alegatos que se extendieron casi dos meses, arrancaron el pasado 7 de febrero.
Este viernes cerca del mediodía se escuchará la sentencia del tercer juicio por delitos de lesa humanidad que se realiza en la provincia. De esta manera concluirá el debate la misma semana que se conmemora el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Tras escuchar los alegatos que se extendieron casi dos meses arrancaron el pasado 7 de febrero- por tercera vez el Tribunal Federal se leerá la sentencia contra represores acusados de delitos ocurridos durante la última dictadura militar.
Ayer, según informa el blog juiciosmendoza.blogspot.com.ar, en la jornada previa a las sentencias, de los diez imputados, nueve se negaron a ejercer su derecho a expresarse, a aportar algún dato relevante. El mayor gesto de desafío lo propinó Fernando Morellato, quien recusó a los jueces Juan González Macías y Antonio Burad, con la intención de postergar lo impostergable.
Morellato en el juicio.
El juicio comenzó el 2 de agosto y sentó en el banquillo de los acusados a cinco ex policías y cinco ex militares, dos de los cuales ya cumplen condena por el juicio anterior realizado en la Capital. De los imputados, solo dos llegaron al debate con prisión domiciliaria preventiva, el resto está libre.
Entre los acusados está a Dardo Migno, quien se desempeñó en la Compañía de Comunicaciones de la Octava Brigada; Paulino Furió, Jefe de Inteligencia del Ejército; Juan Antonio Garibotte, perteneció al G2; Ramón Puebla, jefe de la Compañía de Comunicaciones; Alcides Paris Francisca, comodoro de Aeronáutica; Agustín Oyarzábal, jefe de operaciones policiales, Fernando Morellato, del Cuerpo de Motorizada, Aldo Patrocinio Bruno Pérez, jefe del D2, Ricardo Miranda, sucesor de Sánchez Camargo y Armando Fernández Miranda, del D2.
En tanto, durante los cinco meses en los que se extendió el juicio se trataron seis grupos de causas, con 32 víctimas, 28 de ellas desaparecidas.
En el primer piso de los tribunales se escucharon las causas por el secuestro de Roberto Vélez, Oscar Guidone, Martín Lecea y Martín Alcaraz y por el secuestro y desaparición de Blanca Graciela Santamaría, Ángeles Gutiérrez de Moyano, Roberto Blanco, Miguel Poinsteau, Oscar Ramos, Oscar Daniel Iturgay, Juan José Galamba, Ramón Sosa, Gustavo Neloy Camín, Mario Guillermo Camín, Raúl Oscar Gómez, Víctor Hugo Herrera, Juan Carlos Romero, Daniel Romero, Margarita Dolz, Antonia Adriana Campos de Alcaraz, José Antonio Alcaraz, Néstor Carzolio, Nélida Tissone, Alberto Jamilis, Roberto Vera, Walter Domínguez y Gladys Castro.
Los alegatos
Tras la feria judicial de enero, el pasado 7 de febrero, el Tribunal presidido por Juan Antonio González Macías, y compuesto por Jorge Roberto Burad, Alejando Nosetti Achaval y Jorge Pizarengo escuchó los alegatos tanto de la fiscalía, a cargo de Dante Vega, de la querella, a manos del Movimiento Ecuménico de Mendoza y del Ejecutivo como así también de la defensa.
Así, Diego Lavado del MEDH dijo que este tipo de sentencias tienen la función trascendente de relatar parte de la historia argentina, pero además le da todo su contenido de prueba y de certeza respecto a los antecedentes que nos han servido desde la recuperación de la democracia en adelante.
La abogada Viviana Beigel afirmó: en Argentina y en Mendoza se cometió el delito de genocidio y esto debe ser reconocido en la sentencia que dicte este Tribunal. Mataron a grupos de personas que pensaban, la acción criminal fue dirigida contra grupos.
Todos los letrados coincidieron, además, en solicitar la ampliación de las acusaciones por homicidio y que se considere la figura de genocidio.
Por otro lado, el abogado de Fernando Morellato, le único que contó con defensor particular, pidió su absolución lisa y llana.
Emilio Civit, en un acalorado alegato, sostuvo: estoy defendiendo a un tipo inocente, por eso soy tan bravo, un pobre tipo al que nadie señaló, nadie dijo ´ese me torturó´.