Las víctimas, Antonio López (78) y Beatriz Ochoa (68), habían sido sometidas a un tremendo maltrato y habían fallecido luego de recibir 28 y 14 puñaladas respectivamente.
Las víctimas, Antonio López (78) y Beatriz Ochoa (68), habían sido sometidas a un tremendo maltrato y habían fallecido luego de recibir 28 y 14 puñaladas respectivamente.
Como si esto fuera poco, la historia fue sumando capítulos aún más llamativos. La investigación del por entonces fiscal especial Luis Correa Llano (hoy camarista) se centró en el hijo adoptivo de las víctimas, Javier López Ochoa (42).
Beatriz Ochoa (68) y Antonio López (78), las víctimas del hecho. |
Hoy, a casi cinco años, de aquel fatídico día la Justicia sentenció al sospechoso, y lo condenó con la pena más alta que tiene el Código Penal: prisión perpetua.
No obstante, López Ochoa seguirá en libertad, condición en la que llegó al debate. Esto porque se cumplieron los pasos procesales de la prisión preventiva (más de tres años).
Además, durante este último año, el hombre cumplió a la perfección con todos los requisitos fijados por la Justicia, por lo que hasta que la sentencia no quede firme, el hombre estará fuera de prisión.
La sentencia la decidió el tribunal de la Tercera Cámara del Crimen, presidido por Pedro Chacón, e integrado por Belén Salido y Gabriel Urciuolo.
Los magistrados le dieron lugar a lo pedido por la fiscal de Cámara, Paula Quiroga, en sus alegatos, quien había requerido la pena máxima para el imputado.
El resto de los imputados en la causa
El expediente que instruyó Correa Llano tuvo otros dos imputados. Uno de ellos, un menor de edad, fue condenado a tres años de prisión en un juicio abreviado, que es cuando el imputado confiesa ser autor del delito y entre el fiscal y la defensa acuerdan una pena (siempre y cuando sea aceptada por el tribunal).Sin embargo, el representante del Ministerio Público, Oscar Giacomassi, apeló el fallo aseguran que la pena dictada no es la que indica la ley. Ahora el caso se encuentra a la espera de la resolución del tribunal.
Por su parte, un tercer cómplice, identificado como Luis Piñeira, se fugó tras recuperar la libertad y ahora se encuentra prófugo.
