El dolor de la familia del niño que presuntamente murió envenenado en Guaymallén
La ampliación de imputación contra Karen Oviedo (32), la mujer acusada de envenenar a su marido, Rolando Aquino (35) y que ahora es investigada por haber matado con el mismo método al hijo de este, de apenas 9 años, causó estupor en la familia del pequeño.
Esos familiares que a mediados de febrero estremecieron con el brutal crimen de Aquino, quien falleció tras haber ingerido refrigerante (etilenglicol), ahora debieron afrontar otra nueva causa: el supuesto asesinado de Elías Aquino (9), quien posiblemente haya muerto por consumido el mismo producto.
Esta es la principal hipótesis de la fiscal Claudia Ríos, quien tras reunir una serie de nuevas pruebas, hoy acusó formalmente a Oviedo por el asesinato del niño.
Mientras esto ocurría, en la fiscalía de homicidios se hicieron presentes algunos familiares del menor, entre ellos, su abuela, Lorena, quien no pudo ocultar la angustia y estupor que le generó la noticia.
"Que le den los años de cárcel que le tengan que dar, pero estando en la cárcel no se paga la vida de un niño. No lo vamos a tener más a él", explicó Lorena.
Luego agregó: "Tengo ganas de pegarle, porque lo que hizo ella no se puede hacer. Ella misma tiene dos hijos. Lo habrá hecho por celos, no lo sé. Un niño no le hace mal a nadie".
Lorena afirmó que "confía en la justicia" y aseguró "sentirse apoyada por la fiscal". Al mismo tiempo, calificó de mentira la versión que Rolando Aquino pasaba por una depresión cuando fue envenenado por la acusada.
"Son todas mentiras. No sé por qué se dijo eso. Él tenía una vida activa, iba a todos lados", resumió.
Las pruebas
La fiscal Ríos, tras detectar el caso de Aquino, inició una exhaustiva investigación contra Oviedo.
Al confirmarse que el hombre había fallecido por consumir un refrigerante, la magistrada puso la lupa en la muerte del hijo de la víctima, de 9 años y quien había muerto en el 2019, al parecer "por una falla multiorgánica", según rezaba el acta de defunción.
Las sospechas se incrementaron luego de que varios allegados a la familia mostraron sus dudas en la muerte del pequeño y algunos hasta hicieron saber sus sospechas por el accionar de Oviedo.
Entonces Rios extendió el análisis del teléfono de la víctima y sus aparatos tecnológicos hasta la época de la muerte del pequeño. Y ahí surgieron las pruebas.
Cuatro días antes de que el niño falleciera, Oviedo también había realizado búsquedas en Google sobre "el veneno más letal" y "cómo envenenar a una persona", algo similar a lo ocurrido con su pareja.
Esto provocó que se ordenaran otras pericias y los informes que recibió la fiscal terminaron de complicar a la mujer, quien ahora afronta una causa por dos asesinatos por envenenamiento.