Mendoza

Impacto de la pandemia en estudiantes: "Muchos presentan dificultades que antes no tenían"

Por Florencia Rodriguez

El jueves 19 de marzo del 2020, el presidente Alberto Fernández, anunciaba que a partir del día siguiente en Argentina comenzaba la Fase 1 de aislamiento tras declararse la pandemia por coronavirus. Las escuelas de Mendoza y de todo el país habían cerrado unos días antes debido al avance de este virus desconocido hasta ese momento. Se dio paso entonces al "home office" y a las clases virtuales de las que muchos/as estudiantes quedaron afuera por problemas en el acceso a la conectividad.

Meses después, la Dirección General de Escuelas (DGE) tomó la decisión de retomar las clases presenciales en noviembre del año pasado. Primero asistirían aquellos alumnos y alumnas con trayectorias débiles en lo que también serviría como un ensayo de lo que sería el regreso a las aulas en grupos o "burbujas".

Lógicamente, la pandemia tuvo mucho impacto en los estudiantes, no sólo a nivel de aprendizaje sino también a nivel psicológico: el encierro, el aislamiento de compañeros/as, docentes, la falta actividades deportivas y recreativas sumadas a la incertidumbre que se vivió ante un momento inédito en la historia reciente ocasionaron varias dificultades.

Por ese motivo, al regreso de las clases presenciales había más de un desafío en cuanto al acompañamiento de los niños, niñas y adolescentes. Fue así que la DGE formó una suerte de alianza con el Ministerio de Salud de la provincia para abordar algo más que dificultades en el aprendizaje.

El titular de la Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las trayectorias Escolares (Doaite), Miguel Conocente, se refirió al impacto de la realidad que se viene viviendo hace ya dos años. "Se está trabajando articuladamente con la Dirección de Salud Mental y Adicciones porque entendemos que hay una serie de efectos que tienen que ver con el impacto que ha causado la pandemia en los chicos/as y esto se expande, de alguna u otra manera, en las escuelas", comenzó a explicar.

"La semana pasada terminamos un relevamiento en todas las escuelas de nivel inicial y primaria de la provincia y vimos que el efecto ha sido fuerte en los niños y niñas. Lo que nos ha sorprendido mucho es que, por ejemplo, algunos chicos/as han perdido algunas capacidades que tenían. Por ejemplo, alumnos/as que estaban cursando segundo o tercer grado y que ahora presentan dificultades en la lectura, en la escritura y en la resolución de problemas matemáticos que antes no tenían", agregó.

En este sentido, Conocente señaló que se han encontrado más problemas de tipo fonoaudiológico de lo habitual, "sobre todo en niños/as de nivel inicial, específicamente, en el desarrollo del habla. Este año, la demanda ha sido mayor de lo habitual, nuestros equipos cargan todas las intervenciones y se puede ver cómo empieza a elevarse esta curva".

La Doaite es responsable de intervenir en los niveles inicial y primario. Tiene 55 equipos de trabajo distribuidos en toda la provincia, integrados por 312 profesionales: psicólogos, psicopedagogos, trabajadores sociales y fonoaudiólogos. Tienen a cargo entre 10 y 12 escuelas.

"Atienden las dificultades que los niños/as presenten en relación al aprendizaje. Son profesionales de la salud dedicados a la educación porque, en general, no realizan un abordaje clínico sino orientado a sostener, mantener y mejorar las trayectorias. Trabajan con diferentes estrategias como intervenciones institucionales", expresó el funcionario.

Pero si bien esta Dirección responde por inicial y primaria, tuvo que intervenir también en nivel secundario: "A esa articulación interministerial me refiero, al abordaje en conjunto de situaciones emergentes como los intentos de suicidio que ha habido este año en escuelas secundarias, hemos participado organismos de la DGE como del Ministerio de Salud, asesorando y acompañando, es un trabajo mancomunado".

"Seguimos avanzando en este sentido y podemos decir que no es lo mismo que un docente, que es un profesional capacitado, esté educando a los chicos/as que un papá o una mamá quienes hicieron un gran esfuerzo acompañando a sus hijos/as pero no sólo no tienen la formación sino que muchas veces tampoco cuentan con el tiempo necesario. Muchos chicos/as no han tenido acompañamiento en su trayectoria escolar durante la cuarentena y otros, muy poco este año. Por suerte Mendoza, abrió las escuelas el 20 de noviembre del año pasado para recibir primero a las trayectorias débiles porque sino creo el impacto sería mayor. Afortunadamente, los estudiantes volvieron a las aulas y trabajamos día a día con ellos/as", cerró.

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