El ex agente Juan Bustamante acusó este jueves a ex militares y jueces de la última dictadura que "hoy deberían estar en el banquillo de los acusados y no están".
El ex agente Juan Bustamante acusó este jueves a ex militares y jueces de la última dictadura que "hoy deberían estar en el banquillo de los acusados y no están".
Bustamente, uno de los 10 agentes de policía acusados, declaró durante la tercera audiencia del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos contra 44 personas que se lleva adelante en los Tribunales de Santiago del Estero.
Tras acceder a declarar, señaló que "el dueño de la vida y la muerte era el mayor Leopoldo Sánchez, el brazo ejecutor de Antonio Bussi", que era jefe mayor del Ejército en Tucumán, y reveló que el predio militar de Santo Domingo fue utilizado como centro clandestino de detención.
Durante su declaración, Bustamante, quien durante la última dictadura realizaba informes de inteligencia de calle, reveló también otros nombres de militares y ex jueces de la última dictadura militar que a su criterio "hoy deberían estar en el banquillo de los acusados y no están".
Sánchez dirigía los operativos, traía de Tucumán el listado de las personas que debían secuestrar y procedía a su traslado, juntamente con los entonces militares Llavier, Arce, Julián, Correa Aldana, Tomo y D`Amico, añadió.
Asimismo, indicó que los ex jueces Santiago Grand, Arturo Liendo Roca, Eduardo López (actual camarista federal), Santiago Olmedo (integró el tribunal en el caso Maria Soledad Morales, en Catamarca) y Lorna Hernández, tenían pleno conocimiento de lo que ocurría e incluso estaban en los interrogatorios de los detenidos.
Esta sala tendría que estar llena de imputados y únicamente estamos los que elaborábamos informes callejeros, precisó.
Bustamante explicó que la policía santiagueña elaboraba los infomes y los operativos lo concretaba el Ejército y nosotros teníamos conocimiento porque en la Unidad Regional 1 nos enviaban como veedores.
El ex policía recordó que dos veces al año, Bussi, Menéndez y Sánchez se reunían en el Batallón de Ingenieros de Combate 141 y se disputaban el poder por tener mayor cantidad de prisioneros ante el presidente (Jorge Rafael) Videla.
En un pasaje de una su declaración, Bustamante denunció que uno de los principales centros clandestinos de detención funcionaba en la localidad de Santo Domingo, un campo de adiestramiento militar abandonado distante a 25 kilómetros al noroeste de la capital santiagueña.
Los conscriptos de esa época nos comentaban que camiones del Ejército solían llevar bolsas de cal y tambores de gasoil y que en las paredes de los dormitorios, los detenidos escribían sus nombres en las paredes, añadió.
El ex policía, que también integró la custodia del ex gobernador de facto César Fermín Ochoa y el caudillo peronista Carlos Juárez recordó que el lugar también fue visitado por Bussi y Menéndez y allí deberían realizarse excavaciones y citar a soldados que estuvieron ahí a partir de 1976.
Yo tomé conocimiento de lo que hacían los militares durante la dictadura porque Sánchez, que era el brazo ejecutor, fue mi confidente y llevaba a los detenidos a Tucumán, en el baúl de un falcón verde, acotó en alusión al automóvil que hoy fue secuestrado en un viejo galpón.
En el final de su extensa declaración, Bustamente expresó que quiere llegar a la verdad de lo ocurrido durante la dictadura militar y pidió resguardo para su vida y la de sus familiares, que "a partir de hoy corren peligro", a lo que el tribunal accedió.

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