La provincia de Mendoza atraviesa horas decisivas para conocer si retrocede de fase y retorna al aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus. La decisión está en manos del gobernador Rodolfo Suarez, quien se encuentra evaluando con los especialistas el avance de la situación epidemiológica de la provincia tras el importante incremento de nuevos casos positivos de las últimas semanas.
El martes pasado el gobernador anunciaba la extensión del distanciamiento social hasta el 22 de septiembre con algunas restricciones leves. Pero esto no implica que las condiciones continúen de la misma manera hasta esa fecha, ya que el mandatario provincial advirtió que si la curva de contagios no mejora se podría volver a Fase 1 de asilamiento.
"Si esto no se detiene, si no bajamos la curva, no queda otra que ir a una situación de ASPO y durante 20 días suspender todo tipo de actividad y volver a la Fase 1", manifestó Suarez en esa oportunidad.
Por el momento, no hay novedades respecto de una vuelta de las restricciones para las actividades consideradas como "no esenciales" pero es algo que se avalúa desde la semana pasada en el gabinete provincial.
El gobierno de Suarez ha apostado por una estrategia de búsqueda de equilibrio entre salud y economía y ha exhortado a la ciudadanía a que opte por el aislamiento voluntario. No obstante, en los últimos días se ha observado que el sistema sanitario está tensionado y cerca de la saturación, por lo que las autoridades esperarán a conocer los informes de este lunes y este martes para avanzar con nuevas medidas.
Los datos en consideración tienen que ver con las cifras de nuevos contagios, la ocupación de camas de Unidad de Terapia Intensiva y también el descenso del promedio de edad de las personas internadas. Además otro número que se observa es el de la reducción o aumento de la movilidad de las personas en el Gran Mendoza.
La situación que se le presenta a Suarez es de una encrucijada ya que por un lado comienza aumentar la presión de los profesionales de la salud que alertan sobre la saturación del sistema, y por otro lado hay comerciantes, empresarios y profesionales independientes que se resisten a tener que suspender sus actividades.
En este escenario se espera que en los próximos días pueda haber novedades respecto a la emergencia sanitaria en Mendoza.