La calificadora de riesgos Moody's Latin America explicó hoy la baja en las notas de las compañías de servicios regulados en el sector energético, porque además del entorno nacional desfavorable "incorporan incertidumbres en torno a la continuidad de las políticas, la coherencia de los marcos regulatorios y la suficiencia de las tarifas en adelante".
Sobre este último punto Moody's agregó que "el aumento de las críticas de los consumidores, la oposición política y las próximas elecciones llevaron a que el gobierno federal pospusiera el ajuste tarifario del segundo semestre de este año".
Sin embargo, explicó la agencia, la baja de las calificaciones de las compañías reguladas de la Argentina a Caa1, un escalón por encima de la calificación soberana, "refleja indicadores crediticios relativamente sólidos, bajo apalancamiento y liquidez suficiente, combinados con cómodos perfiles de endeudamiento".
La degradación de la nota crediticia de esas empresas (entre ellas YPF, Edenor, Epec, TGS, Metrogas y Camuzzi Gas Pampeana) refleja asimismo la exposición y dependencia a Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico), agencia controlada por el gobierno y principal contratante de las firmas del sector.
La rebaja en las calificaciones, señaló Moody's, incorpora asimismo "las presiones de liquidez y los desafíos a los que se enfrentan las compañías de este sector para financiar sus planes de expansión en un entorno económico más difícil, así como la posible falta de acceso a los mercados".
"Las compañías eléctricas también muestran perfiles crediticios más débiles debido al alto apalancamiento y a una liquidez más ajustada debido a las necesidades financieras que surgen de sus programas de inversión", terminó de fundamentar la agencia. Fuente: Télam