El consumo de carne aviar, en el acumulado de enero-mayo de 2019, alcanzó las 795 mil toneladas, siendo un 3,2% superior respecto de las 771 mil toneladas de igual período de 2018. De esta manera, podría superar los 1,913 millones de toneladas alcanzadas en 2017. Vale recordar que el récord de consumo fue en el año 2015, con 1,922 millones de toneladas, y un crecimiento del 14% con respecto a 2014, destaca un informe de IES Consultores.
El deterioro de los salarios de las familias, sumado a la depreciación del tipo de cambio, que impactó en los costos de los productores, y ello en el precio al consumidor, hace difícil avizorar una mejora en el consumo en los próximos meses ante la relación de precios observada entre la carne aviar y las carnes porcinas y vacunas.
El consumo per cápita, en el acumulado a mayo de 2019, alcanzó los 42,7 kg/cápita y mostró una importante suba del 1,2% frente a los 42,2 kg/cápita del mismo período de 2018. De igual manera, se encuentra en valores elevados en términos históricos, ya que, si se compara con el consumo per cápita del año 2007 (28,9 kg/cápita), se observa una fuerte y constante suba del consumo en los últimos diez años.
En mayo de 2019, consecuencia del persistente efecto del tipo de cambio arrastrado desde 2018, el precio minorista del kilo de pollo registró un considerable incremento interanual del 97%, significativamente por encima del 57,3% del nivel general de precios del IPC Nacional.
En la misma línea, el precio del pollo muestra un incremento superior comparado con otras carnes, como lo es la vacuna, que creció un 53,9%, y la carne porcina, que lo hizo en un 52,8%. El mayor incremento de los precios de carne aviar, tiene que ver con el incremento en los costos, mayormente dolarizados, sumado al aumento de las tarifas de servicios públicos y demás costos productivos.