30 de mayo de 2026
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Entrevista

Cristina Pérez: "Mi música es como una pregunta lanzada al universo"

Por Eugenia Cano

Compone, canta, pinta, experimenta con performances, genera realizaciones audiovisuales. Se sabe andina, pero se reconoce universal. Si alguna definición le cabe a Cristina Pérez, es sin dudas, la de ser una artista en el sentido literal y completo del término: en toda su esencia. Ella habla de darse el permiso de ser totales y diversos, de ampliar los límites creativos, de ser pregunta lanzada al infinito. "Me reconozco bebiendo de muchas fuentes", confiesa quien está con un pie en la provincia y otro en Lima, donde próximamente participará del Festival Internacional de Música de Altura.

Con un subsidio del INAMU (Instituto Nacional de la Música) para realizar la producción y filmación de un concierto, la mendocina concreta este sábado 27 de abril la puesta en marcha de una propuesta que excede la presentación de las canciones de su disco "Fuegoiagua". 

"Digamos que esto fue el puntapié para poder presentar un show, una performance un poquito más atrevida, con algunas perspectivas más completas en las performances, en el diseño de la iluminación, en vestuario. Proponiendo un show mayor que el de un concierto nada más. Y tratando un poquito de no solamente tener las canciones del disco Fuegoiagua, sino algunas canciones nuevas y algunas experiencias nuevas también dadas con la experimentación de la música electrónica", cuenta a SITIO ANDINO.

Cristina Pérez estará acompaña de su grupo de músicos, pero la fecha también trae la sorpresa de presencias especiales, como la de María Eugenia Moreno en vientos, el Dúo TakuHouse de música electrónica y el Ballet Raíces. La cita es a las 22, en la Nave Universitaria, con una entrada accesible de $150.

Cristina Pérez. Cantautora, pintora. Artista mendocina. (Foto: gentileza Moro Prensa). 

-¿Cómo es esta experimentación entre lo electrónico y lo andino?

-Bueno en verdad hace mucho tiempo que tenía ganas. Inclusive en el disco yo ya quería grabar algunas cosas, pero bueno, a veces las canciones piden ciertas cosas y necesitan madurar algunas, entonces no se dio finalmente. Pero ahora sí, ahora estoy experimentando con esos sonidos. A mí me gusta mucho la música electrónica porque no solamente que habla de las tecnologías de las cuales nos rodeamos y con las que transitamos nuestra vida, sino que también porque me gusta el sonido sideral que generan. Así cósmico y que tienen mucho que ver con mi música, por lo menos yo lo siento así.

-Se viene dentro de poco algo importante para vos, que es la presencia en el Festival Internacional de Música de Altura, en Perú ¿De qué se trata el evento y qué significa para tu carrera poder participar?

-Bueno, es muy importante el poder estar ahí, lo siento como una bisagra también. Vamos a ver qué sucede después, pero es la posibilidad de llevar esta música de raíz andina con otros aires, con otra perspectiva inclusive, que te podría decir hasta de género, sin que eso sea un limitante. No que sea una frontera sino la posibilidad de decir bueno, está la música andina donde siempre han sido protagonistas grupos de varones y que ahora desde la mirada de una mujer, esa música andina se renueva. Y a la vez llegamos a representar a este lado de Los Andes, bien al sur, con esta música a Perú, que es la cultura madre de la cultura andina, ¿no? Para mí es muy importante ver qué sucede y ponerla en situación esta música, estas canciones propias en este mundo de lo andino. Y además la posibilidad de encontrar ese espíritu común que tiene la música de altura, porque este festival convoca a todos los músicos del mundo donde hay montaña. Entonces nos vamos a encontrar con los músicos de todos los Alpes, con los músicos del Himalaya, con los músicos de toda la Cordillera de Los Andes de norte a sur y eso también es una gran curiosidad. Poder encontrar esos puntos en común y a la vez respirar lo diverso de nuestras músicas. Es un festival importante.

-Va a ser muy interesante también lo que venga de vuelta, lo que te atraviese.

-Exacto. Las músicas nuevas que van a surgir, las nuevas canciones, la nueva mirada. La mirada un poco más diversa, un poco más flexible. Vos sabes que el viajar hace que uno también deje ciertas ideas cerradas y por ahí que ya están demodé en relación a lo regional y que uno empiece a respirar también otra idea de humanidad un poco más integradora, más en convivencia con otras cosas, sin dejar lo propio, lo que uno trae.




POR MÁS MUJERES EN LOS ESCENARIOS: LA DEMANDA URGENTE

-Sos parte del movimiento nacional Mujer Trova y sos una cantautora que está presente y consciente de su tiempo, de su época ¿Cómo ves la escena musical actual en relación a la mujer en la música y cuáles creés que son las demandas más urgentes?

-Acabo de llegar el lunes pasado del Encuentro Nacional de Músicas Mujeres en Santiago del Estero y fue impresionante, arrasador. Miles de mujeres, te digo miles, porque en esos tres días que transitamos muchísimas mujeres músicas y también bailarinas y no solamente hacedoras y creadoras de músicas, compositoras e intérpretes, sino también muchas mujeres que siente muy fuerte la presencia de la música en sus vidas, en realidad. Y te digo, por los talleres, por las charlas, por las mesas debates, por los conciertos, hemos pasado unas tres mil mujeres y ha sido una cosa tan fuerte, tan impactante. No solamente a nivel profesional porque hemos disfrutado de propuestas artísticas de un nivel superlativo, sino por cómo se refleja lo que está sucediendo en nuestra sociedad hoy, estos aires de cambiar, de renovar, de poder igualarnos, de hacer sonar nuestras voces y decir nosotras queremos que esto se articule, que nuestras sociedades cambien para poder ser una sociedad más igualitaria desde el arte y desde todos los ámbitos. Imaginate que estamos peleando por una ley de cupo en los escenarios. ¿Y qué representa? No es simplemente tener la posibilidad de tener más trabajo, es también poder tener sobre el escenario y en todos los medios una voz que habla de otras cosas. De otras cosas que suceden en la sociedad que muchas veces no se hablan. Los varones tienen su visión, pero las mujeres también tenemos nuestra visión y lo que queremos y sabemos, que el arte refleja toda la realidad, también estemos ahí representadas con nuestras voces.

Mirá, yo pertenezco a Mujer Trova que es un movimiento nacional, pero también estoy en GRITA y están pasando tantas cosas. Estamos en un momento bisagra, en un momento de inflexión donde las cosas realmente a nosotras y a mí como mujer me resultan esperanzadoras, aunque hay un montón de cosas que a veces tiñen ese impulso, esa idea de un mundo mejor. Sin embargo, yo respiro esperanza hoy con todo lo que está sucediendo a nivel social, ¿no? Mundial. Y como ya lo han dicho, lo que pasa en el mundo, hoy los movimientos más importantes en el mundo son a través de los movimientos de mujeres.

-Pienso además en la importancia de esto que decís, de poder contar otras cosas y cómo estos cambios que estamos buscando las mujeres se dan también a través de las canciones y de la música, ¿no?

-Por supuesto y no es que no tiene que estar lo otro. Simplemente es que hay que sumar diversidad, hay que sumar, no es que hay que imponer 'por sobre'. A nadie se le va a quitar el trabajo, simplemente va a ser más diverso. Así como cambiamos nuestro vocabulario y nuestras terminologías y podemos decir hoy 'todes', también podemos decir otras cosas e ir desarrollándonos y evolucionándonos en otros aspectos de nuestra vida. Y que tengamos la posibilidad de estar en espacios de poder, porque el escenario es un espacio de poder, el poder estar allí implica también que no solamente se van a poder escuchar nuestras voces, sino también otras realidades que son necesarias, ¿no?, para caminar la realidad de un modo más completo y complejo de lo que a veces se escucha en los escenarios.

-Implica naturalizar que haya mujeres bateristas, mujeres sonidistas, mujeres escenógrafas, etc. No solamente es la voz, sino que la escena se va ampliando. Y es más justo.

-Claro, lo sentimos como una mayor equidad. Porque las mujeres como los varones podemos hacer muchas cosas. Tenemos que adentrarnos a investigar cuáles y hasta dónde llegan nuestras capacidades, varones y mujeres y toda la diversidad que hay entre estos dos polos, podemos decir. Porque hay que contemplar también todas las disidencias y todas las expresiones de nuestro tiempo que son mucho más que dos.

(Foto: Facebook de la artista). 

-Estas disidencias, este 'todes' en lo discursivo, ¿te llama a componer desde esos lugares?

-Por supuesto, muchísimo me inspira también, porque todo lo que vivo a diario para mí es material de trabajo. Es como el estímulo y la fuente de la cual me nutro y con la cual dejo que habite mi vida. Y claro, yo no solamente compongo canciones, también trabajo en pintura, en performances, en audiovisuales, entonces claro que me interesa proponer lo diverso que somos e investigar cuán diversos somos también. Yo siento que mi música es como una pregunta lanzada al universo de lo que es posible y de eso espero no una respuesta sabida. Siempre me sorprenden las respuestas que recibo de todo eso. Entonces, claro que me inspira. Me inspira que el lenguaje vaya mutando, que esté vivo, que se transforme. Que nuestra capacidad de crear también se va transformando, usamos otros elementos y al posibilidad de pensarnos también que sea diferente a la que nos pensamos ayer. En este momento la sociedad tiene la posibilidad de permitirse otras cosas que antes no fueron posibles porque si no había hogueras donde éramos quemadas, ¿no? Hoy si bien la crítica y la violencia continúa, pero estamos más visibles y hemos ganado más espacios. Espacios para compartir y no espacios para estar por sobre el otro. Las relaciones humanas se enriquecen con esto y de eso no tenemos que tener miedo. Lo digo por los varones que también se cuestionan cómo salir adelante con todo lo que le sucede también cuestionándose a ellos en sus mandatos.

EL PERMISO DE SER TOTALES

-En Latinoamérica hay una herencia de mujeres cantoras.

-Y es grande.

-Sí, es muy grande. ¿Cuál sentís que es tu granito de arena dentro de este gran abanico de cantoras? ¿Cuál es tu búsqueda?

-Mi búsqueda excede lo musical. Yo soy una música autodidacta y me reconozco bebiendo de muchas fuentes, entonces lo que siento que mi música puede aportar o que mi trabajo artístico puede aportar, es ese permiso de ser totales. Ese permiso de ser todo lo que somos y de poner todas nuestras capacidades y talentos para el lenguaje en el que decidimos en ese momento comunicar. Porque si bien yo decido a veces comunicar a través de la pintura, a través de la música, a través de la poesía, a través de un dibujo animado o de un video, elijo hacerlo desde lo que soy, desde mi esencia y de quitarme cualquier prejuicio. Me parece que el permiso, para mí, es lo que deja mi color local. El permiso de poder hacer, cantar, componer al modo en que a mí se me antoja en el modo en el que yo siento que tiene que ser. Y siento eso, que en la música viaja esa información.

-En esta integridad en la que actuás, ¿pensás que todos somos seres artísticos?

-Absolutamente. El arte es de todes más que nunca. Uno puede elegir profesionalizarse y subirse a un escenario, pero el arte nutre, enriquece y hace la vida más plena y nos da más felicidad. ¿Quién puede decir que no tiene música en su día cotidiano o que no tiene un gusto estético, que no elige las cosas más hermosas o mejores en ese minuto para comer o para vestir o para ir a caminar por cierto lugar? Para adornar su casa, para conquistar a alguien con palabras bellas o con sentido. Yo hablo de una belleza un poco más profunda no de una cosa de cara bonita, superficial, sino que hablo del sentido estético con el que vamos caminando y que hace que en nuestra vida nos sintamos mucho mejor. Entonces claro que todos tenemos el arte en nosotros y la capacidad de ser estos artífices. Después bueno, uno puede elegir hacer de esto una profesión, pero lo más importante y que siento que a mí me ha dado mucho sentido cuando pensaba que por ahí no podía desarrollar mi trabajo, es que al menos uno lo hace para uno mismo. Para uno mismo no es una idea de individualismo o egoísmo y egocentrismo, sino es yo me celebro en mi vida, comiendo sanamente, adornando mi casa, vistiéndome, eligiendo una canción, eligiendo las palabras con las que voy a hablar a mis amigos, a mi familia. Todo eso es un hecho artístico. Con el hecho artístico caminamos todos los días, entonces también mi llamado a través de mi música es a eso, a descubrir eso tan pequeño y tan maravilloso y grandioso que hace que mejoremos nuestras vidas.

(Foto: gentileza Moro Prensa).

 

-¿Cuánto sabe la región de nuestras raíces andinas y cuánto creés que puede hacer la música y el arte en general para que la conozcamos?

-Bueno, a mí siempre me interesó, siempre me sentí llamada a desentrañar la idea de lo andino. Y claro que mi idea de lo andino no es una idea de postal, no es un cliché. Intenta indagar desde la fuente a lo que a mí me inspira, lo que me siento. Yo soy una andina contemporánea. Es decir, que no voy a negar todo lo que se da a diario en mi vida y el uso de las teconologías y los viajes, pero sabemos poco de esas raíces. Conocemos más de la India y de Francia que de Mendoza o Guaymallén o de Ugarteche. No conocemos prácticamente nada, pero está todo por conocer. Y yo voy hacia eso. Yo siento que puedo ser puente y lo celebro, porque cuando uno puede ser puente es una parte importante para el tejido. El poder traer desde algunos lugares que están en sombra o enterrados y poder desenterrar algunas cosas para traerlas hoy, cuando siento que en verdad es un mensaje de esperanza. Poder encontrarnos con esos principios de la cultura andina, su cosmovisión, son maravillosos. Son unas enseñanzas que hablan de paz y de hermandad. Y también respeto de lo propio y de la otredad. Hay un gran respeto por la otredad. Entonces bueno, a mí me interesa que estos principios sean conocidos a través del arte. El arte es un lenguaje maravilloso que se puede percibir con los ojos cerrados. O sin saber música. Que solamente hay que abrirle la puerta y la percepción hace el resto. Así es que bueno, yo creo que como andinos, como mendocinos, tenemos una gran deuda con nuestra historia. Porque nuestra historia no es lo que pasó hace 500 años o 100 o 20 0 30,¿no? Nuestra historia es hoy, es la que vamos tejiendo día a día. Entonces yo creo que día a día tenemos la posibilidad de redescubrirnos. Qué maravilloso que es cuando uno se redescubre y se sorprende y se encuentra que a la vez hay dentro de todo eso la posibilidad de ser mejores. De ser mejores personas, de tener un lugar mucho más pacífico para vivir. Yo no hablo solamente de Mendoza, también hablo del mundo.

Yo me siento muy andina, pero también me siento universal. Creo que hoy estamos en un momento donde tenemos que pensarnos más que nunca como humanidad. Nadie va a negar que a mí me guste la montaña y respete mi lugar como mendocina y el vino y mis tradiciones y el mate, pero creo que necesitamos sentirnos universales porque así las violencias, las agresiones y los fundamentalismos se desdibujan. Y necesitamos hoy en el mundo que eso ya no siga sucediendo. Y la montaña creo que nos enseña bastante, ¿no? Como nos enseña la luna o el sol o el agua. La naturaleza es nuestra maestra y creo que cuando uno observa un poquito la naturaleza se deja impregnar por todos esos mensajes invisibles y que nos hace mejores personas.

-Me hablaste de canciones nuevas en el concierto, ¿hay en un futuro próximo un disco nuevo?

-Hay algo parecido a un disco nuevo (risas).

-Es algo más que un disco seguramente, ¿no?

-Exacto, sí. Estoy estoy como planteándome algunas cosas, los formatos. Cada vez siento que puedo ir más allá, ampliar el límite de mis ideas creativas. Y sí, estoy pensando algo nuevo para el año próximo, muy experimental y audiovisual. Hay muchas cosas, hay nuevos proyectos. Y este sábado además de las canciones de Fuegoiagua que todos pueden encontrar en Youtube o en Soundclaund, pues hay unas canciones nuevas más performáticas que están enriquecidas con otros lenguajes además de la música.

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  • Bonus track:  "La música que hacemos en Mendoza también necesita ser escuchada en Mendoza"

"Uno siente que la canción tiene que viajar y que tiene que llegar al otro, porque cuando llega al otro, el otro hace una devolución y resuena, y entonces uno entiende si va por buen camino o no. Y también lo digo porque de alguna manera entre todos nos vamos apoyando. Eso viene a colación de que necesitamos que los mendocinos y las mendocinas escuchen a los músicos de acá. Lo digo así, claramente. La música que hacemos en Mendoza también necesita ser escuchada en Mendoza. En lo personal yo viajo muchísimo, pero a mí me gusta tocar acá también. Y me gusta tocar y que haya gente que pueda escucharlo. No solamente es una cuestión de ego de artista, sino que es necesario. No hay posibilidades de hacerlo sin las cosas van en una sola dirección, necesitamos el ida y vuelta. Es muy importante para poder desarrollar nuestro trabajo. Entonces este es un pedido a los mendocinos y mendocinas, que muchas veces van a ver a otros artistas que salen carísimos y acá en Mendoza tenemos artistas maravillosos y además con shows súper accesibles, como este caso, donde la entrada cuesta $150. Entonces es un llamado a la reflexión". 

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