Alrededor de las 8 de este martes, el centro mendocino ofrecía una postal poco habitual: playas de estacionamiento vacías, poco tránsito, algunos comercios que normalmente abren sus puertas a las 7 o antes e incluso, algunas cafeterías que reciben a los clientes a primera hora, estaban cerrados.
En las escuelas que rodean a la plaza Independencia se vio pocos alumnos y docentes. Algunos llegaron desde otros establecimientos a cumplir horario al más cercano a su domicilio pero, según explicaron desde la escuela 9-002, Tomás Godoy Cruz, el acatamiento a la medida de fuerza convocada a nivel nacional por CGT y a la que se sumó Ctera, fue cercano al 90%.
"De los 200 alumnos del turno mañana, sólo llegaron 2. Por su parte, de los 20 docentes que cumplen horario a esta hora, sólo llegaron 3. A diferencia de otros paros, este ha tenido un alto acatamiento, diría del 90%", expresó Luis Mimes, directivo de la escuela Tomás Godoy Cruz.
En la Patricias, situada en la calle Gutiérrez, la imagen era similar: pocos alumnos, patio vacío y poco tráfico en la zona teniendo en cuenta que esta es una de las calles más congestionadas a primera hora de la mañana.
Por su parte, comercios y cafeterías que normalmente abren sus puertas a las 7, estaban aún cerrados minutos después de las 8. La Legislatura, el sitio hacia donde se dirigirá la marcha que da inicio a las 10 de este martes estaba vallada y con fuerte presencial policial en ese lugar y alrededores.
En las paradas de micro, los mendocinos comenzaron a agruparse. Si bien, los colectivos están circulando, en algunos casos, la espera para tomar un micro superó los 45 minutos. "Voy a trabajar al barrio Fuchs, cerca de Palmares, estoy esperando un 40 pero ya llevo casi una hora aguardado", explicó Sandra, en la plaza Independencia.
Mientras tanto, el Gobierno garantizó frecuencias cada 20 minutos y apuesta a que la situación se normalice completamente con el paso de las horas. Los gremios se convocan a las 10 en Peatonal y San Martín para marchar hasta la Casa de las Leyes.