Una carta del inventor del teléfono, Alexander Graham Bell, a sus padres, en la que incluye un dibujo poco frecuente del aparato, y les da algunos consejos de seguridad sobre su uso, será subastada.
La misiva, que se vende en New Hampshire, Estados Unidos, fue escrita por Bell a su padre en 1878 después de que un "accidente de un rayo" pusiera en peligro la integridad de su invento.
La carta de ocho páginas muestra un esquema de dos teléfonos conectados, con instrucciones detalladas a su familia sobre las medidas de seguridad necesarias, que podrían salvar sus vidas en el caso de producirse accidentes con rayos.
"En ese momento, el teléfono ya estaba funcionando y tenía un uso práctico", dice Bobby Livingston, encargado de la subasta. "La mecánica inicial del dispositivo era complicada y requería una atención extrema al detalle, sin la cual, los resultados podrían ser desastrosos, e incluso fatales".
Alexander Graham Bell fue un pionero de origen escocés en el campo de las telecomunicaciones y el inventor del teléfono.