El valor económico es prácticamente nulo, pero representa un símbolo para los mendocinos amantes de la historia. Como si se tratara de un pedazo de plástico con vida, un objeto inanimado de esos que nos remontan a los momentos más gloriosos de nuestra historia. Estamos hablando de una réplica del sable corvo del general San Martín, el cual descansaba plácidamente en el Museo del Pasado Cuyano y fue robado hace poco más de un mes.
El hecho ocurrió exactamente el 7 de mayo pasado, justo algunos días antes de que la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, trasladara el original al Museo Histórico Nacional en medio de las celebraciones por un nuevo aniversario del día de la patria. Sin embargo, oficialmente no se comunicó el hecho y recién hoy, por casualidad, el robo tomó trascendencia mediática.
Como dijimos, la réplica del sable corvo de San Martín que se sustrajo del Museo del Pasado Cuyano, ubicado sobre calle Montevideo de Capital, tiene escaso valor material, pero si representa un símbolo para la historia del país. Todavía no está claro quién lo robó ni en qué circunstancias.
Quien habló con Sitio Andino sobre el robo del sable de San Martín fue Raúl Romero Day, presidente de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza y encargado del museo donde se exhibía el preciado objeto. Además de brindar detalles técnicos y algunas teorías difíciles de probar sobre cómo se sustrajo el objeto, el historiador lanzó duras críticas contra el Gobierno por la escasa ayuda que presta a la ONG que preside.
El lugar no muestra ninguna marca o símbolo de haber sido forzado. Nuestra teoría es que lo robaron por encargo mientras uno de los contingentes recorría el museo y la guía estaba distraída explicando detalles históricos u en otra sala. Es una verdadera lástima, pero esperemos que sirva para reflexionar, explicó Romero Day, quien no sólo comparte el apellido, sino también un parentesco sanguíneo (es sobrino-nieto) con el famoso político mendocino que le dio el nombre al teatro griego donde se realiza la Fiesta de la Vendimia.
No obstante, la queja principal de Romero Day no tiene que ver con el robo del sable en sí mismo, sino con la nula ayuda estatal que la JEHM obtiene por parte del Estado. Es que si bien hay una ley que fija un subsidio de $28.000 anuales (algo más de $2.000 mensuales) y también que el Gobierno debe proveer de seguridad, administrativos y guías para el lugar, actualmente ninguno de esos puntos se cumple.
Trabajamos gracias a los aportes de la fundación y a un convenio con facultades con pasantes. Ojalá este robo sirva para tener notoriedad y que algunos entiendan que aquí se resguardan algunos de los objetos más importantes de la historia de la provincia. Que esto genere una conciencia en la sociedad, aseguró el director del JEHM, quien destacó que durante 2015 el Ejecutivo no ha aportado todavía ni el mínimo subsidio establecido.
Un dato no menor es que hace 48 horas el ministerio de Cultura capacitó a gendarmes en el museo Cornelio Moyano para evitar el tráfico de bienes culturales. No sabemos si este acontecimiento tiene que ver con el robo de la réplica del sable utilizado por San Martín, pero si sabemos que los funcionarios no informaron adecuadamente el hecho del ilícito ocurrido en mayo.
Ya encargaron un sable nuevo y detalles sobre el robado
En primer lugar vamos con la buena noticia: el Liceo Militar General Espejo ya encargó una nueva réplica del sable para que sea expuesta en el Museo del Pasado Cuyano. Tiene un costo aproximado de $15.000 y aseguran que estará lista en breve para su muestra.
En cuanto al sable robado, los historiadores explicaron que fue donado en 1941 y desde ese momento se encuentra en exposición permanente. El sable es una réplica, pero no un calco. Esto significa que es del mismo tamaño y forma que el original, pero no tiene todos avatares del uso de la pieza que puede tener un calco.
En el Museo del Pasado Cuyano hay objetos invaluables y necesitan seguridad
La réplica del sable corvo de San Martín probablemente sea el objeto más conocido en el Museo del Pasado Cuyano, pero de ninguna manera era el que tenía mayor valor comercial e histórico. Sables, libros, mobiliario, banderas, cuadros, entre otras obras de arte, se resguardan en ese lugar con escasas medidas de seguridad.
Por ejemplo, frente al lugar donde se robó la réplica del sable descansa un imponente libro manuscrito por el general Jerónimo Espejo donde se relata con lujo de detalles el cruce cordillerano por parte del Ejército de Los Andes. Esa obra tiene un valor muchísimo mayor al sable, explicaron.
El Museo del Pasado Cuyano te invita a conocerlo
La noticia del robo en el Museo del Pasado Cuyano no significa que sus autoridades vayan a cerrar sus puertas ni mucho menos. Todo lo contrario: aprovechan la cobertura mediática del hurto para llamar a la ciudadanía local y a los turistas a conocer en profundidad la historia de Mendoza.
No queremos detallar demasiado lo que puede encontrarse en el museo para mantener el ánimo de los posibles visitantes, pero prometemos que en ese lugar podrán interiorizarse sobre la historia antigua y contemporánea de Cuyo. En ese edificio, por ejemplo, descansó Faustino Sarmiento durante su visita a Mendoza y hasta puede observarse la sala en la que pasaba sus momentos de distracción jugando al pool.
La dirección exacta es Montevideo 544, el horario es de martes a sábados de 10 a 16 y la entrada tiene un costo simbólico de $20 (si no se cuenta con dinero, te dejan entrar igual). En tanto, los establecimientos educativos que quieran acceder también pueden concurrir de forma gratuita y disfrutar de una visita guiada.