ATE responsabiliza a "una patota del Gobierno" por las trifulcas en el hospital Central
Raquel Blas explicó que 3 trabajadoras fueron atacadas por 10 personas de Sipes, gremio al que relacionó con el Ejecutivo y con un sector de la CTA. Dijo que debió llamar al ministro Comperatore para garantizar la seguridad de sus afiliadas.
Los confusos incidentes producidos durante las últimas horas de ayer en el hospital Central entre gremialistas y pacientes son un capítulo más de la disputa entre ATE y el Ejecutivo, o al menos eso creen desde la central obrera. Es que Raquel Blas, titular del sindicato, acusa directamente al Gobierno por las trifulcas.
ATE no es una institución que se dedique a golpear pacientes. Al contrario, se dedica a defender la salud pública de todos los pacientes y la dignidad de los trabajadores, fue la primera explicación que brindó Blas, ante algunas informaciones que culpaban a sindicalistas por las heridas que habrían sufrido personas que se estaban atendiendo en el nosocomio.
Así, continuando con su relato, la titular de ATE explicó que 3 compañeras de su gremio se encontraban adentro del hospital repartiendo panfletos a los trabajadores de cara a las elecciones que tendrá la CTA el próximo jueves, cuando fueron increpadas por una patota que llegó al lugar en una camioneta.
Como la Tupac Amaru es un brazo armado y pagado por algunos intendentes para provocar disturbios, el Sipes es el brazo armado del Gobierno de la provincia de Mendoza. Mientras los sindicatos con personería gremial, jurídica, afiliados y paritarias tenemos que pasar por horrores para acceder a licencia gremial, esta gente tiene el beneficio de 18 licencias gremiales con goce de haberes y mayor dedicación, denunció Raquel Blas en una conferencia de prensa convocada por ella misma.
Continuando con el relato, desde ATE dijeron que las entre 10 y 12 personas que llegaron al lugar golpearon e insultaron a las trabajadoras, aunque no pudieron dar fe de que pacientes también hayan sufrido heridas. Nos llama poderosamente la atención que tanta gente pueda entrar de noche al hospital Central. Es claro que tienen la anuencia de algún directivo del hospital, dijo la titular sindicalista.
Ante esta situación la propia Raquel Blas destacó que debió comunicarse telefónicamente con el ministro de Seguridad, Leonardo Comperatore, para garantizar que las compañeras pudieran abandonar el nosocomio y dirigirse hasta la comisaría 1º para realizar la denuncia correspondiente.
Estas personas están con licencia gremial paga por el Gobierno para hacer las tareas que les encomiendan. Lo que a mí me preocupa es esta cuestión de cómo ingresaron y lo que nos costó que nuestras compañeras puedan salir del hospital. Esta es una cosa muy grave, el ministro de Salud deberá investigar qué pasó ahí, exigió Raquel Blas.
Espero que se investigue en profundidad y rápido, pidió la titular de ATE, quien además relacionó a Sipes (Sindicato provincial Estatales de la Salud) con la CTA contraria (la de Yasky y Correa) y las elecciones que un sector de esa central obrera tendrá durante la jornada de mañana.