El Gobierno nacional promulgó este martes 13 de octubre la Ley 27.828, que redefine el régimen de Zona Fría y limita el acceso a los subsidios en las facturas de gas para distintas provincias del país, entre ellas Mendoza.
El Gobierno nacional promulgó la ley que modifica Zona Fría y reduce el subsidio en miles de hogares mendocinos. Quiénes podrán mantener descuentos en el gas.
El Gobierno nacional promulgó este martes 13 de octubre la Ley 27.828, que redefine el régimen de Zona Fría y limita el acceso a los subsidios en las facturas de gas para distintas provincias del país, entre ellas Mendoza.
Con este cambio, varias regiones que habían sido incorporadas al régimen en 2021 dejarán de contar con el descuento automático en las facturas. En Mendoza, la medida alcanzará a numerosos hogares que hasta ahora recibían el beneficio.
Los departamentos de Mendoza que quedarán excluidos del beneficio automático son:
San Rafael
General Alvear
Tunuyán
Tupungato
San Carlos
San Martín
Junín
Rivadavia
Santa Rosa
La Paz
Lavalle
Ciudad de Mendoza
Guaymallén
Godoy Cruz
Las Heras
Luján de Cuyo
Maipú
El único departamento que continuaría dentro de la cobertura automática de la ley es Malargüe.
La reforma elimina el beneficio automático para las zonas incorporadas mediante la ampliación de 2021 y mantiene los descuentos para las regiones que ya estaban contempladas en la normativa original: la Patagonia, Malargüe y la Puna.
La ampliación de 2021 había incorporado a Mendoza al régimen, con descuentos que podían alcanzar el 30% para los hogares en general y el 50% para los usuarios considerados vulnerables, según el tipo de usuario. Con la nueva ley, ese beneficio dejará de aplicarse automáticamente en las zonas incorporadas durante aquella ampliación y los descuentos quedarán focalizados en los hogares que cumplan los requisitos del nuevo esquema de subsidios.
En Mendoza, la medida afecta a más de 400.000 familias, que perderán el descuento general. Sin embargo, se estima que aproximadamente la mitad podrá acceder a otro beneficio, sujeto al nivel de ingresos de cada hogar. Además, la nueva ley contempla una bonificación adicional para determinados hogares que cumplan los requisitos de acceso a los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
A partir de ahora, el acceso al beneficio se gestionará a través del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). El nuevo esquema deja atrás la clasificación de los usuarios en segmentos de ingresos bajos, medios y altos para establecer una distinción entre quienes cumplen los requisitos para recibir el subsidio y quienes quedan fuera del sistema.
Para solicitar los subsidios de luz, gas y garrafas, el principal requisito es que los ingresos del grupo familiar no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo 2, de acuerdo con los valores que actualiza mensualmente el INDEC.
También podrán acceder al beneficio los hogares que no pertenezcan al segmento de mayores ingresos y que cumplan al menos una de las siguientes condiciones:
Tener un integrante con Certificado de Vivienda del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP).
Contar con una persona que cobre una Pensión Vitalicia para Veteranos de Guerra del Atlántico Sur.
Tener un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Según datos oficiales del Gobierno nacional, no podrán acceder al Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados los hogares que se encuentren en alguna de las siguientes situaciones:
Que alguno de sus integrantes tenga un automóvil con una antigüedad igual o menor a tres años. Este criterio no se aplica si en el hogar hay una persona titular de un Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Que sus integrantes posean, en conjunto, tres o más inmuebles.
Que al menos uno de sus integrantes tenga una embarcación de lujo.
Que al menos uno de sus integrantes posea una aeronave.
Que al menos uno de sus integrantes tenga activos societarios.
De esta manera, el acceso al subsidio deja de depender exclusivamente de las condiciones climáticas y geográficas de cada región y pasa a estar determinado, en mayor medida, por la situación socioeconómica de los hogares en un contexto económico complejo, atravesado por la presión de los precios sobre los salarios.

