Trastornos comunes en felinos

Mascotas: cómo reconocer y tratar el estrés y la ansiedad en los gatos

Entender los signos de estrés y ansiedad en tu gato es crucial para garantizar su bienestar y brindarles una vida saludable y feliz.

El estrés y la ansiedad no son problemas exclusivos de los humanos; también afectan a nuestros gatos. Reconocer y tratar estos problemas es esencial para asegurar la salud y el bienestar de las mascotas. Los trastornos de comportamiento derivados del estrés y la ansiedad pueden llevar a consecuencias graves, incluso algunas personas pueden tomar la decisión de abandonarlos o dormirlos.

¿Cómo reconocer si mi gato está estresado y/o tiene ansiedad?

Identificar a un gato estresado puede ser sencillo si se observan ciertos comportamientos. Algunos síntomas comunes incluyen cambios en los hábitos de eliminación, conductas compulsivas, agresividad, cambios en el apetito y marcaje intenso. Además, un gato estresado puede presentar enfermedades respiratorias, gastrointestinales y urinarias si el estrés persiste por mucho tiempo.

Las causas del estrés en los gatos son variadas y pueden incluir la falta de interacción con otros gatos o con el ambiente, un arenero sucio, castigos frecuentes, cambios en el estilo de vida, mala alimentación, miedo, dolor y conflictos sociales. Es importante entender que un gato puede estar estresado por múltiples razones simultáneamente.

La ansiedad en los gatos es una exacerbación patológica de una adaptación inadecuada. Los gatos perciben amenazas en su entorno, aunque no haya una justificación real para ello, lo que puede dañar su salud física y mental. Si el estrés crónico no se trata, puede desencadenar en una ansiedad felina de varios tipos: por enfermedad, lugares cerrados, territorial, generalizada, interespecífica e intraespecífica.

Los factores que pueden causar ansiedad incluyen cambios en la rutina, falta de atención, poca estimulación, malos tratos pasados y separación temprana de la madre. Los síntomas de ansiedad se pueden dividir en físicos y mentales, y pueden incluir taquicardia, jadeo, diarrea, dilatación de pupilas, maullidos excesivos, temblores, inapetencia, acicalamiento excesivo, insomnio, marcaje excesivo y conductas destructivas.

Tratamientos y recomendaciones

Para reducir el estrés en los gatos, es fundamental mantener el arenero limpio, proporcionar un ambiente cómodo y seguro, jugar y pasar más tiempo con ellos. En caso que se presente la necesidad de hacer cambios en su rutina, por ejemplo cambiarle la hora del alimento, se recomienda hacerlo de manera gradual. También una buena opción es enriquecer el ambiente con juguetes interactivos, estanterías para trepar y refugios en las alturas.

En casos de ansiedad severa, un veterinario puede prescribir ansiolíticos. Sin embargo, también se pueden utilizar remedios caseros como la hierba gatera o las esencias de flores de Bach. Los masajes, las caricias y las palabras amables en un tono agudo pueden mejorar la calidad y cantidad de atención que le brindamos a nuestros gatos./soyungato.com.

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