No importa los colores políticos ni que la promesa tenga 50 años de antigüedad, José Antonio Kast y Javier Milei volvieron a comprometerse con la modernización de los pasos internacionales. Lo hicieron el lunes en la Casa Rosada, durante el primer viaje oficial del presidente de Chile al exterior desde que asumió el poder el 11 de marzo.
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José Antonio Kast, Javier Milei y la promesa de siempre: Modernizar los pasos internacionales
Kast y Javier Milei relanzan la modernización fronteriza entre Argentina y Chile con promesas reiteradas, en un contexto de presión política interna.
Promesas reiteradas en la agenda bilateral
Los presidentes y sus cancilleres volvieron a prometer digitalización de controles, simplificación de trámites aduaneros, reducción de costos logísticos y tiempos de espera, nada nuevo bajo el sol, lo mismo de siempre, lo mismo que nunca se cumplió.
Kast aseguró que se buscará que el trámite aduanero se realice con antelación al paso mismo, de modo que el cruce físico sea expeditivo, y agregó que el objetivo es ver "Cómo vamos agilizando y generando más intercambio en cada una de las áreas", señaló el mandatario chileno tras el encuentro con Javier Milei. El documento final de ambas cancillerías consignó que se priorizará la modernización de los pasos mediante digitalización y simplificación de controles, con el objetivo de posicionar a los dos países como plataformas de articulación regional.
Como medida concreta, los cancilleres acordaron convocar a la brevedad los principales mecanismos bilaterales de coordinación: el mecanismo 2+2 de Cancillería y Defensa, el COMPERSEG y diversas comisiones binacionales. Los mendocinos conocemos de memoria esta retórica, la conectividad fronteriza es una promesa tan antigua como la relación bilateral misma.
La pregunta que lleva décadas sigue en pie: si esta vez, la sintonía entre quienes gobiernan a ambos lados de la montaña alcanzará para vencer las resistencias históricas de las segundas y terceras líneas de los organismos encargados de los controles aduaneros y sanitarios.
Una agenda que excede los pasos internacionales
La conectividad fue solo uno de los ejes de una reunión con una agenda más amplia. El comercio bilateral, la explotación de recursos naturales, la integración energética y la cooperación minera ocuparon buena parte del encuentro, enmarcado en el ACE 35 Chile-Mercosur y el Tratado de Integración Minera. Kast describió el momento como "histórico en integración" y subrayó que los temas de turismo, comercio, inversión y minería "están tomando un ritmo importante".
El canciller chileno Francisco Pérez Mackenna amplió el alcance de lo acordado. Según explicó, las conversaciones incluyeron la necesidad de articular la capacidad empresarial de ambos países con el sistema de financiamiento de largo plazo que Chile ha desarrollado, como instrumento para identificar oportunidades de crecimiento y generación de empleo. También se abordaron el corredor bioceánico y la llamada ley argentina de Economía del Crecimiento, vinculada al capital humano y la tecnología. Pérez Mackenna destacó, además, el esfuerzo argentino en materia de simplificación regulatoria: más de quince mil iniciativas en esa dirección, según le informaron sus contrapartes.
La ministra de Seguridad chilena, Trinidad Steinert, sostuvo por su parte un encuentro con su par argentina para abordar protocolos conjuntos frente al narcotráfico y el crimen organizado. Kast señaló al respecto que el fortalecimiento de las economías de ambos países, e incluso de Bolivia, contribuye a potenciar la capacidad regional de combate al crimen organizado.
Una afinidad que precede al poder
La elección de Argentina como primer destino oficial no respondió únicamente a la tradición diplomática (los presidentes chilenos suelen inaugurar su agenda exterior con una visita al país con el que comparten más de cinco mil kilómetros de frontera), sino también a un vínculo personal que precede a ambos mandatos. Milei y Kast se conocieron en 2022 en la Conferencia Política de Acción Conservadora celebrada en São Paulo. Desde entonces, el argentino respaldó públicamente la candidatura del líder del Partido Republicano chileno, quien le correspondió con una visita a Buenos Aires menos de 48 horas después de ser electo, a fines de 2025.
El abrazo con que Milei recibió a Kast en la Casa Rosada condensó en un gesto la naturaleza del vínculo: una afinidad ideológica que supera el protocolo diplomático. Ese eje entre dos referentes de la derecha regional contrasta de manera nítida con los cortocircuitos que caracterizaron la relación entre Milei y el expresidente Gabriel Boric, cuya salida del poder el 11 de marzo marcó un punto de inflexión en el vínculo bilateral. Ambos mandatarios se presentan, en ese sentido, como parte de un reordenamiento político más amplio en el continente.
Dos gobiernos bajo presión interna
La cumbre se celebró en un momento políticamente delicado para ambas administraciones. Kast llega a Buenos Aires con menos de un mes en el poder y con una caída significativa en los índices de aprobación: del 57% al 42% desde su asunción, según la encuestadora Cadem. La decisión de no intervenir en el precio de los combustibles y trasladar el alza internacional a los consumidores impactó de manera directa en el costo de vida. El 59% de los chilenos identifica el encarecimiento de precios como su principal preocupación económica, guarismo que representa 31 puntos más que en agosto de 2025. Por primera vez en 44 semanas, quienes perciben el futuro con incertidumbre superan a los optimistas, y el 52% considera que Chile va por mal camino.
Milei, por su parte, atraviesa su propio clima de turbulencia. El encuentro con Kast se produjo pocas horas después de una reunión de gabinete signada por rumores, tensiones internas y un escándalo vinculado a créditos hipotecarios irregulares por cifras de cien millones de dólares que involucran a legisladores, funcionarios de La Libertad Avanza y miembros del equipo económico del gobierno.