Con las mesas ya en marcha y los argentinos estrenando la Boleta Única de Papel en estas elecciones 2025 para elegir cargos nacionales, los reflectores ya comienzan a calentar sus filamentos para iluminar con fuerza los escenarios de los espacios políticos después de las 21 de la noche.
- Sitio Andino >
- Política >
Elecciones 2025: Qué mirar esta noche y esperar para mañana en la economía y los mercados
Las elecciones 2025 definen el rumbo del gobierno de Javier Milei entre la presión económica, el respaldo externo y la incertidumbre política.
Las elecciones legislativas de hoy lograron trascender, desde días antes, la naturaleza institucional para convertirse en un examen político de primer orden. La renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado es leída, dentro y fuera del país, como un plebiscito sobre la figura del presidente Javier Milei y la viabilidad de su proyecto libertario.
Más que una contienda de medio término, los comicios en marcha se transformaron en un punto de inflexión de un experimento político que, en menos de un año, colocó al país bajo la tutela de un programa económico sostenido por la confianza de Wall Street y el respaldo (inédito por magnitud y forma) del Tesoro estadounidense.
Diplomacia de emergencia
En los días previos a la elección, Milei intensificó su ofensiva diplomática y financiera. La visita a Washington y su encuentro con Donald Trump ofrecieron una imagen de alineamiento político que excede los gestos protocolares. Acompañado por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, el mandatario anunció un acuerdo de “swap” por 20.000 millones de dólares con el Tesoro norteamericano, encabezado por Scott Bessent.
La presencia en Buenos Aires de Jamie Dimon, presidente del banco J.P. Morgan Chase, reforzó la idea de un respaldo internacional a la política económica argentina, aunque en el ámbito interno el episodio alimentó críticas y asociaciones libres con viejas épocas del país.
Economía sin anclaje
Mientras tanto, la economía real exhibe signos de agotamiento. Los pequeños comercios y emprendedores padecen la volatilidad de los precios, la pérdida de referencias y la caída del consumo. El propio Milei, al señalar que “la microeconomía no es prioridad”, reafirmó su decisión de concentrarse en el orden fiscal, incluso a costa del malestar cotidiano.
La inflación en descenso, principal bandera del oficialismo, no logró compensar la pérdida de poder adquisitivo ni la erosión del empleo. En la provincia de Buenos Aires, donde se concentra casi el 40 por ciento del padrón, el Presidente intenta achicar la distancia con Fuerza Patria, que lo aventajó por más de diez puntos en las elecciones locales de septiembre. La estrategia de Milei se apoya en la unificación del voto antiperonista, aunque las fracturas internas de ese espacio siguen siendo profundas.
Escenarios abiertos
Más allá del resultado numérico, la incógnita central es cómo administrará Milei la lectura del voto popular; a partir de allí comenzará a tejerse la suerte y futuro del plan económico del gobierno. Pero no solo pesará la reacción del Presidente y su equipo; tan importante como ello parecen ser las decisiones que tome el Gobierno de Estados Unidos, sus funcionarios y los poderosos bancos internacionales y fondos de inversión. ¿Apoyarán al Gobierno libertario sea cual sea el resultado? ¿Priorizarán la necesidad de generar una barrera de entrada a los intereses chinos por sobre los escenarios nacionales?
Su actitud será fundamental para la reacción de los mercados, incluso más que el propio resultado electoral.
Tensión y reacomodamientos
Los recientes cambios en el gabinete exponen las tensiones internas del gobierno. La salida del canciller Gerardo Werthein y la incorporación de Pablo Quirno consolidan la influencia del equipo económico. A ello se suman las renuncias de Mariano Cúneo Libarona en Justicia y los próximos reemplazos de Patricia Bullrich y Luis Petri, que con seguridad serán electos hoy y asumirán bancas legislativas.
El nombre de Santiago Caputo suena como posible jefe de Gabinete, aunque no se descarta que Karina Milei impulse al vocero presidencial, Manuel Adorni, en ese puesto. Estas disputas reflejan un proceso de reconfiguración del poder dentro del Ejecutivo, en vísperas de un Congreso fragmentado y con escaso margen de maniobra.
Epílogo de incertidumbre
Con el dólar bajo presión y el respaldo externo atado al desenlace electoral, la noche de hoy se perfila como un punto de inflexión. Milei ha afirmado que su objetivo es “mantener el tercio” de representación parlamentaria que le permita sostener vetos y condicionar la agenda legislativa.
Sea cual sea el resultado, el desafío para Javier Milei y su equipo mañana será el mismo: transformar un experimento personalista en un proyecto de gobierno sostenible, capaz de conciliar la disciplina fiscal con las demandas de una sociedad que, entre la expectativa y el desencanto, sigue votando en busca de certidumbre.