El femicidio de Rocío Maricel Collado en el departamento de San Rafael, que en apariencia fue perpetrado por su ex pareja, Yamil Yunes, tiene detalles tan estremecedores como espeluznantes. Este medio pudo confirmar que para los médicos forenses que realizaron la autopsia, luego de provocarle la muerte por asfixia mecánica manual, comúnmente conocida como estrangulamiento, la decapitó.
Femicidio de Rocío: este jueves imputarán a su ex pareja, quien luego de matarla, la decapitó
El femicidio de Rocío Maricel Collado en San Rafael conmociona a la provincia con detalles estremecedores y a su ex pareja como principal sospechoso.
Para ello, habría usado una sierra cortahierros, en un acto perimortem, es decir, instantes después del crimen.
Qué dijeron los peritos sobre el femicidio en San Rafael
“Los cortes no presentan signos de vitalidad”, explicaron los peritos al fiscal Iván Ábalos, en una especia de adelanto in voce de la necropsia practicada anoche; por lo que se tejen diferentes hipótesis del suceso.
La cronología de los hechos y las acciones encaradas por el sospechoso, podrían dar cuenta de una frustrada pretensión de ocultamiento del cadáver. Esto le habría sido impedido por el rápido y valiente accionar de un vecino suyo.
Femicidio en San Rafael: reconstrucción de los hechos
En la reconstrucción de los hechos que pudo realizar SITIO ANDINO, de acuerdo a los elementos reunidos en la investigación penal preparatoria, se sabe que Rocío dejó de responder mensajes y atender llamados, minutos después de las 16 h del pasado lunes.
Alrededor de dos horas después, el vecino de Yunes, notó que este ingresaba y salía de su casa de manera reiterada y con actitudes nerviosas. Al acercarse y consultarle si le pasaba algo, Yamil habría esgrimido como excusa que no podía abrir un candado: “¡Pero, si ya estás adentro de tu casa!”, le habría señalado el interlocutor, que le cedió un cigarrillo con intenciones de calmarlo.
“Le voy a avisar a tu papá que no estás bien”, habría sido la advertencia que puso a Yunes en una situación más incómoda, aún. Por lo que conjeturan los pesquisas, fue ahí que habría decidido deshacerse del cadáver que tenía todavía en su casa, por lo que envolvió las partes en una sábana y la introdujo en su camioneta Fiorino.
Fue así como habría llevado el vehículo y el cuerpo al extremo oeste de la ciudad de San Rafael. La distancia entre su casa en Independencia al 1600 de Pueblo Diamante y calle Izuel al 850 en el barrio docente, es de casi 6 kilómetros, por lo que se estima tardó poco más de 10 minutos en deshacerse de ambos.
Es que, de acuerdo a un video que muestra a una persona con una fisonomía similar a la de Yunes, llegó hasta calle Izuel, giró detrás de un contenedor y dejó el vehículo estacionado en el lugar, para retirarse caminando por calle San Juan de regreso a su casa.
En el camino, habría realizado un llamado a su hermano, balbuceando palabras, entre las que este sólo habría podido comprender el nombre de la calle Rivadavia, una avenida que puede ser tomada de vía de retorno al este de la ciudad.
El llamado de un vecino
El llamado del vecino a los familiares de Yunes no fue sólo una advertencia, según cuentan los investigadores, que pusieron en valor que fueron estos los que dieron aviso a la policía de una situación que ameritaba el traslado de un móvil a la casa de Yamil.
En efecto, al llegar los uniformados, ya lo encontraron en su casa, pero con una alteración psicomotriz más que evidente, y que llevó a ordenar su internación, no sin antes relatar incoherencias respecto a la ausencia de su camioneta y señora, a quien él daba como desaparecida. A Yamil lo trasladaron inmediatamente al hospital para sedarlo, internarlo y tenerlo en la mira por cuanto en sus vestimentas había manchas de sangre.
Desde ese momento, dos fiscales anoticiados del caso, sucesivamente, Matías Guajardo e Iván Ábalos comenzaron a preocuparse por la situación. Finalmente, quedó a cargo este último de la investigación, por estar bajo su turno el suceso.
Lo primero que hicieron fue verificar si no había antecedentes sobre Yunes que permitieran sospechar que se estuviera ante un hecho delictivo; pero no, nunca fue denunciado por nada. Tampoco Rocío lo denunció por algún tipo de agresión o episodio de violencia de género.
Los drones de la policía, personal de la PDI al mando de comisario Sergio Gladames, efectivos de Científica y cuanta dependencia de la fuerza fuera necesaria, comenzaron una tarea de búsqueda que se esparció por toda la ciudad, mientras a la población se le informaba de la necesidad de que diera aviso en caso de ver una Fiorino blanca dominio AC364ZY.
Y una vecina vio el utilitario en calle Izuel al 800, llamó al 911 y el traslado inmediato de los móviles permitió encontrar el cuerpo decapitado envuelto en una sábana.
El macabro hallazgo pasadas las 13,30 de este martes, conmovió a todo San Rafael y en especial al ámbito educativo por la pérdida de una docente sumamente querida en sus colegios, que hoy directamente suspendieron las clases ante el abatimiento de alumnos y compañeros acongojados por la noticia.
Rocío, que fue gran amiga de otra mujer víctima de femicidio, la policía Florencia Peralta asesinada por su ex pareja el 13 de setiembre de 2016, había sufrido a manos de su pareja un ciclo de violencia que se reflejaría en su aislamiento: ya desde hacía tiempo que no salía ni con sus amigas; había perdido el contacto incluso con familiares cercanos y hasta había expresado su angustia en una carta que se revelará pronto como un indicio estremecedor del triste final que le tocó en suerte.
Este jueves, Yamil Yunes, quien permanece internado en el quinto piso del hospital Schestakow, estará en condiciones de atender al fiscal Ábalos, quien le imputará de homicidio agravado por el vínculo, cometido en un contexto de violencia de género, por lo que en el caso de ser hallado culpable de este femicidio, por un jurado popular, el también docente sanrafaelino arriesga una condena a perpetua.