El Ministerio Público Fiscal y la Inspección General de Seguridad (IGS) realizan una investigación interna tras el intento de homicidio a la fiscal Claudia Ríos, que ocurrió el pasado miércoles en una audiencia. En ese contexto, se conoció el arma blanca que utilizó el atacante en la agresión.
Esta es la chuza con la que agredieron a la fiscal Claudia Ríos
Luego de la agresión contra la fiscal Claudia Ríos, desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que Hugo Eduardo Arredondo (33) había utilizado una chuza para cometer el hecho. Sin embargo, el interrogante estaba puesto en cómo había logrado trasladar ese elemento hasta la sala de audiencia.
Fuentes policiales confirmaron a Sitio Andino que, desde el traslado de Arredondo del penal Almafuerte hasta la realización del juicio existieron al menos tres requisas: en la salida de la cárcel, el ingreso al complejo de detención transitorio y previo a su entrada al Polo Judicial.
A su vez, dos agentes afirmaron que se les practicó "cacheo o requisa" a los imputados y que cinco efectivos habían sido dispuestos para su custodia en la audiencia. Sin embargo, el episodio se produjo.
Tal como había anunciado Sitio Andino, previo al ataque, penitenciarios solicitaron que no se le quitaran las esposas a Hugo Eduardo Arredondo debido a su peligrosidad. En ese sentido, "antes de iniciar la audiencia, se había comunicado a la secretaria el nivel de peligrosidad (ya que contaba con dos homicidios) y las medidas de seguridad tomadas, por lo que iban a dejar puestas las medidas de sujeción a fin de evitar inconveniente".
Pese a ello, los penitenciarios remarcaron que una vez presente el Juez en la sala, otro de los presos que se encontraba en la sala de audiencias solicitó si "podían sacarle las esposas". La secretaria, que había sido advertida del nivel de peligrosidad de Arredondo y el resto, le indicó al juez que "por pedido del personal penitenciario no se debían sacar".
Sin embargo, el juez ordenó que "se las saquen, ya que debía respetarse la constitución y no vulnerar los derechos de los imputados".
Mientras concurría la audiencia, los reos solicitaron ir al baño y se concedió un cuarto intermedio por este motivo. Personal Penitenciario condujo a Arredondo hacia el baño, "este se para y antes de ponerle las esposas pide sacarse la campera, por lo cual se accede".
"En un descuido, el mencionado (Arredondo) emprende carrera hacia el escritorio donde se encontraba ubicada la Sra. Fiscal de Homicidio y Violencia Institucional, Claudia Ríos, esgrimiendo un elemento punzante el cual extrajo de sus ropas", afirmaba el informe de los penitenciarios.
Ante esa situación, la fiscal "corre y sale del lugar", mientras que Arredondo "salta por encima de la baranda que separa el público de los actores en los juicios y/o debates" y toma "por el cuello a una persona femenina civil que se encontraba presenciando la antes citada audiencia".
Uno de los penitenciarios remarcó que se "abalanzó sobre Arredondo" y, en medio de la lucha, salieron de la sala al pasillo, momento en el que el sujeto "cae golpeando contra la pared, juntamente con la civil quien le agarraba la mano" para protegerse.
Finalmente, se sumó un segundo efectivo para ayudar a contener a Arredondo y, en ese preciso instante, la fiscal Ríos le arrojó gas lacrimógeno "de su propiedad", acción que permitió reducir y proceder al traslado a las celdas de contención.
Pese a que la investigación se encuentra en pleno proceso, se estima que Arredondo podría haber portado el arma blanca -que mide más de 10 centímetros- en la zona de los glúteos.