Los femicidios en Mendoza, lamentablemente, tienen una historia de larga data. Hechos que conmocionaron a la provincia y que hasta la actualidad generan tristeza al recordarlos. Este 21 de septiembre se cumplen 9 años del brutal femicidio de Janet Zapata, una joven madre de 29 años que fue asesinada por su marido, quien fue condenado a prisión perpetua.
A 9 años del femicidio de Janet Zapata en Mendoza: la historia del caso y la condena a su marido
La joven madre de 29 años, fue asesinada por su marido, Damián Minati, quien recibió prisión perpetua. Dos femicidios más ocurrieron el mismo mes.
El femicidio de Janet Zapata y la condena perpetua a Minati
El 21 de septiembre pero del 2016, el cadáver de Janet fue encontrado en una descampado en la Ruta 24, a unos 700 metros del cruce con Lavalle, en una zona totalmente despoblada pero cercana a una avícola. Fue tras un llamado anónimo al 911 cerca de las 14, donde una mujer aseguró que había un cuerpo enterrado en esa zona. Ante esto, personal policial llegó al lugar y tras tres horas de búsqueda halló los restos, en un sector donde se tiran los desechos de esa avícola.
El cuerpo de la mujer vestía remera blanca y calzas negras, similares a las prendas de vestir descriptas por los familiares de Janet al momento de la denuncia. Tenía una bolsa en la cabeza y había restos de cal a su alrededor. En aquel momento, los pesquisas llegaron a la hipótesis de que la víctima fue asfixiada.
Por orden de la fiscal Claudia Ríos, el cuerpo fue llevado a la morgue, lugar al que fueron citados los familiares de la joven con el objetivo de identificar el cadáver. Alrededor de las 22.15 de aquel 21 de septiembre, la familia confirmó que el cuerpo era de Janet.
Una hora antes la policía aprehendió a la pareja de la joven, quien ante efectivos habría admitido haber "pagado para que mataran a la joven madre", confió uno de los pesquisas. Se trataba de Damián Minati, pareja de la víctima y quien en la misma tarde de este lunes había participado de una marcha pidiendo por la aparición de su novia.
Sin embargo, familiares de la joven negaron desde un momento una posible intervención del hombre, sobre quien dijeron que desde el momento de la desaparición participó de la búsqueda de la chica. Por su parte, desde el Ministerio Público Fiscal sólo se animaron a asegurar que el cadáver pertenecía a una mujer, pero que aún no estaba identificado.
Janet fue vista por última vez el 21 de setiembre cuando fue junto a su pareja a La Barraca Mall, en Dorrego. La intención era comprarle zapatillas a la hija de ambos, de 5 años. Luego de eso, la chica se despidió de su novio y abordó un colectivo para juntarse con amigas. Lo cierto es que nunca llegó a esa reunión.
Desde ese momento, familiares la buscaron día y noche. Hicieron un recorrido por lugares aledaños al centro comercial y radicaron la denuncia. La Justicia puso la lupa en las cámaras de seguridad de la zona y por estas horas intentaba determinar si en alguna filmación aparecía la chica, que era empleada doméstica y vivía en el oeste de Godoy Cruz.
Ese lunes por la tarde, sus familiares y amigos cortaron el tránsito en el Corredor del Oeste para pedir por la aparición con vida. Con sumo dolor, rogaron a las autoridades que intensificaran la búsqueda, al mismo tiempo que desligaron a la pareja de cualquier tipo de sospechosa.
Otro hombre fue involucrado en el caso
Sin embargo, desde la Fiscalía de Homicidios confirmaron cerca de la medianoche de ese lunes, que la fiscal Claudia Ríos pidió la captura de otra persona que habría participado del crimen. En base a esto se reforzó la hipótesis de que la pareja de Janet habría sido el autor intelectual, pero no el auto material del crimen.
Esa persona fue identificada como Claudio Sebastián Quiroga (29), sería quien atacó y enterró a la joven madre. A los días del trágico crimen, Quiroga quedó detenido tras un allanamiento en calle Quintana al 7.800 de Las Heras
La declaración de Minati sorprendió a todos
Pero, la causa tuvo un giro totalmente inesperado cuando Minati declaró en el juicio y admitió ser el autor del asesinato. El hombre explicó que atacó a la mujer porque vio mensajes de texto que se había enviado con otro hombre y dijo que "no quería pedir perdón" porque "ni él mismo se había perdonado".
Ante la mirada atenta del tribunal y abogados, Minati dijo "que no recuerda el momento en el que le disparó". Agregó que fue él quien enterró el cuerpo y luego se deshizo del arma homicida, tratando así, posiblemente, de desvincular del caso a los otros dos imputados, sus amigos Juan Orlando Manzano (42) y Claudio Sebastián Quiroga (31).
De esta manera y tras un arduo proceso judicial, el 21 de septiembre de 2018 en un fallo polémico, el Tribunal Penal Colegiado presidido por Jorge Coussirat condenó a prisión perpetua a Damián Minati por el femicidio de su pareja Janet Zapata, a 10 años de cárcel a su cómplice Juan Manzano, pero absolvió, sorpresivamente, a Claudio Quiroga.
El sobreseimiento de la persona que había cavado el pozo donde enterraron el cuerpo causó sorpresa, teniendo en cuenta que hasta su propio abogado defensor -oficial- había pedido que lo condenaran a 2 años por "encubrimiento agravado". La sentencia, leída tras más de 4 horas de deliberación, condenó a Minati a la pena máxima que establece el Código Penal como autor de un"homicidio agravado por el vínculo, por femicidio y por el uso de arma de fuego".
Dos femicidios más ocurrieron en el mismo mes
El otro caso que se descubrió y generó indignación en Mendoza fue el crimen de Julieta González. Esta vez la novedad sobre el hallazgo del cuerpo de una chica llegaba desde Cacheuta, Luján. Un hombre que hacía trabajos con una motoniveladora llamó al 911 al encontrar el cadáver al costado de la vieja ruta 7.
El cuerpo de Julieta González fue hallado 12 horas después del de Janet. Habían desaparecido el mismo día, el 21 de septiembre. Los policías y las autoridades llegaron rápidamente y, por la vestimenta, creían que se trataba de Julieta González (21), la joven que salió de su casa de Maipú el Día de la Primavera y no regresó a su casa. Esto lo confirmaron minutos después cuando un familiar llegó a la escena y la identificó. Días atrás, habían encontrado su campera y el DNI cerca de esa zona.
Por este caso no hubo detenidos y, como en el caso de Zapata, sospechan por la data de muerte que ambas estuvieron cautivas por un par de días antes de ser asesinadas. Los pesquisas analizaron el círculo íntimo de la joven y las últimas llamadas que realizó por celular, el cual aún no apareció. "Está muerto", señalaron en referencia al artefacto.
Ayelén, el crimen que podría haberse evitado
El último caso se conoció este miércoles 29 de septimebre pasadas las 7 en Luján cuando una chica de 19 años, identificada como Ayelén Arroyo, fue asesinada a puñaladas por su padre, Roque Humberto Arroyo (55). El asesinato de Ayelén se descubrió en Ugarteche, en el hogar que vivía con su beba y un hermanito.
El hecho ocurrió en la casa ubicada en la manzana C del barrio Las Rosas de Ugarteche cuando la joven , conocida como "Porteña", dormía con su hija de un año y su hermano de diez. En ese momento entró su padre con una copia de la llave y comenzó a golpearla en el primer piso de la vivienda.
Roque Arroyo tenía 55 años y entró a la casa de su hija con la copia de una llave. La golpeó frente a su hijo y nieta, le dio varios puntazos y la dejó tirada en el interior del baño. La joven murió desangrada y el progenitor escapó. Lo detuvieron a los pocos minutos en la casa de otro hijo en el asentamiento Raíces, situado frente al primer barrio.
Arroyo quedó a disposición de la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos, quien lo imputó por homicidio agravado por el vínculo y por femicidio. Además, lo acusó por abuso sexual agravado por acceso carnal en grado de tentativa respecto a la denuncia que la joven había realizado el 14 de setiembre. Sin embargo, la causa tuvo un giro más cuando una hermana de Ayelén llegó desde Salta para denunciar también a su padre y se lo imputó por segunda vez por abuso sexual agravado por acceso carnal.