Análisis

Trabajadores pobres, un signo de tiempo que no cambia

El fenómeno de trabajadores que ganan por debajo de la línea de la canasta básica se consolida en vez de retrotraerse. Qué se puede hacer para cambiar el rumbo.

Por Marcelo López Álvarez

El fenómeno de trabajadores registrados con salarios por debajo o en el límite de la canasta básica total que se dio en llamar de trabajadores pobres es uno de los signos preocupantes de estos tiempos y que parecen consolidarse.

La extraña situación de recuperación de la economía, crecimiento y creación de empleo con un considerable atraso de los salarios son la muestra de que la puja distributiva sin un árbitro fuerte (y en lo posible con VAR) tiene claros ganadores.

Ayer, mientras el oficialismo multiplicaba actos por el Día de la Lealtad, comenzaron las rondas de diálogo, que anunció el propio Sergio Massa, para lograr un acuerdo de precios por 90 días. El dato ( más allá que sería una rareza que se cumpla) es que la convocatoria para lograr el acuerdo para armar una canasta amplísima de productos es a solo 20 empresas, con ellas se cubre el 65% del consumo de artículos de primera necesidad y alimentos de los argentinos, una muestra cabal de la concentración que contamos reiteradamente.

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El presidente inauguró obras y confirmó el bono para sectores más postergados, por ahora no hay novedades de anuncios de algún aumento para los trabajadores.

El presidente inauguró obras y confirmó el bono para sectores más postergados, por ahora no hay novedades de anuncios de algún aumento para los trabajadores.

Mientras se hace necesario algún tipo de control de precios con la inflación viajando a casi los tres dígitos anuales, los salarios siguen perdiendo la batalla sin que el gobierno atine (al menos hasta ahora) a buscar soluciones. El anuncio del Ministro y el presidente, no solo no es nuevo ya se había anunciado en el momento de crear el dólar especial para los agro exportadores sojeros sino que vuelve a centrarse en los grupos sin ingreso alguno, algo que está muy bien, pero los grandes ausentes (una vez más) son los millones de trabajadores formales e informales para quienes las paritarias son una quimera.

Si hay algo que está cada día más claro es que la dirigencia política (oficialismo y oposición) y la mayoría de los sindicalistas no entienden ni comprenden como esta formado el nuevo mercado del trabajo en la Argentina

Un trabajo del CEPA difundido el domingo en la noche marcan claramente la fuerte pérdida del salario a pesar de la creación de empleo.

El Centro asegura que “desde la postpandemia para acá, se muestra una fuerte recuperación económica y del empleo. En la actualidad, se observa un incremento del empleo, con una tasa de desocupación que alcanzó 6,7% en el segundo trimestre de 2022. Sin embargo, este escenario expansivo va acompañado de un magro derrotero de salarios reales, que por tercer año consecutivo no lograrían recuperar poder adquisitivo”.

Es decir se vive un proceso con datos positivos de la actividad económica, uso de la capacidad instalada y de creación de puestos de trabajo del sector privado, pero sin recuperación salarial de lo perdido entre 2015 y 2019. Este fenómeno resulta relativamente novedoso: tanto durante el menemismo como el macrismo, empleo y salarios cayeron al mismo tiempo y, en sentido inverso, durante el kirchnerismo cuando subió el empleo, también subieron los ingresos. Es decir, en otros momentos se han movido a la par.

Los datos del CEPA revelan que “la caída del salario entre enero de 2015 y junio de 2022 fue de 16,3% para trabajadoras/es registrados y de 33,1% en trabajadoras/es no registrados".

La necesidad de algún tipo de recuperación debería pasar a ser una prioridad para el Ejecutivo porque (entre otras cosas) es un compromiso con su masa de votantes.

Adicionalmente, el informe aborda la problemática de las y los jóvenes, la cual resulta particularmente compleja. Los jóvenes menores de 24 años no solo perdieron entre 2016 y 2019 un 32% de sus ingresos superando también al resto de las franjas etarias y si bien el desempleo en esa franja está en su en su mínimo histórico, con 19% el nivel de informalidad es del 66,4%.

Según los estudios del Centro para recuperar el nivel de ingresos de 2015 la suma fija que se debería otorgar a los salarios es de 40.400 pesos.

Un número que no solo parece imposible sino que además la CGT y propios funcionarios del gobierno son reacios a utilizar el instrumento.

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