El suspendido magistrado español Baltasar Garzón declaró ayer ente la jueza federal María Servini de Cubría en el marco de la causa que investiga los crímenes cometidos durante la dictadura de Francisco Franco, que azotó España entre 1939 y 1975. El ex juez de la Audiencia Nacional del país ibérico destacó que la Argentina es el único país en el mundo que está indagando las atrocidades cometidas por el franquismo.
En declaraciones a la prensa, realizadas en la ex ESMA, Garzón contó que sus dichos ante Servini versaron sobre el período franquista y que la magistrada le consultó si había otras pesquisas en curso. "Le contesté que hasta el día de hoy no hay ninguna investigación abierta en España que vaya a establecer las eventuales responsabilidades por crímenes presuntamente cometidos durante la dictadura encabezada por Franco", señaló Garzón.
Agregó que solamente hay dos casos "que están abiertos": uno, "por un supuesto crimen de guerra ocurrido en Barcelona que la Audiencia Nacional ha dicho que se investigue", y, otro, "de los niños que han sido apropiados en clínicas" entre los años '60 y '70.
"Más allá de esos dos ejemplos entiendo que no hay ninguna investigación efectiva y tampoco puede haberla y ese es el sentido y es la justificación de la investigación en la Argentina, por cuanto el Tribunal Supremo español definió en marzo de 2012 que no era posible esa investigación", aseguró.
"La jurisdicción universal que está para evitar la impunidad de los crímenes contra la humanidad. Argentina lo puso en marcha y se está aplicando y creo que es un mecanismo complementario que es la única vía de reparación de las víctimas", sostuvo el ex juez.
El principio de jurisdicción universal está fundamentado en el derecho de la comunidad internacional a juzgar a aquellas personas que atenten contra los principios del derecho internacional en caso de que el Estado a donde se cometieron dichos crímenes no tenga interés de castigarlos.
Garzón fue suspendido en sus funciones en 2010, luego de ser acusado por "prevaricato" por decidir investigar, precisamente, los crímenes del franquismo en España, que permanecen impunes.