La tormenta tropical Irene salió el lunes de territorio estadounidense dejando un saldo de alrededor de 40 muertos, inundaciones históricas en el estado de Vermont y millones de personas sin electricidad a lo largo de la costa este tras su devastador paso de dos días.
En Nueva York, que salió casi ilesa del huracán degradado a tormenta tropical justo en sus puertas, la situación se normalizaba el lunes y los transportes públicos reiniciaron actividades, mientras que los tres aeropuertos de la zona reiniciaron sus operaciones para vuelos de arribo.
4 de abril de 2026


